Archivo de la etiqueta: usura

Estado de derecho, concejo sin derecho y ex-hijos adoptivos

La Nueva España

La Nueva España

Se supone que al filibustero Rodrigo Rato Figaredo se le retiró el nombramiento como Hijo Adoptivo de Gijón por acuerdo del pleno municipal de 14 de noviembre de 2014.

Decimos «se supone» porque a dicho acuerdo apenas se le ha dado publicidad. Porque vino tras la renuencia explícita y burlona de la alcaldesa casquista Carmen Moriyón, que lo dilató cuanto pudo. Porque vino precedido por las idas y venidas de los concejales y dirigentes del PP local, tan pronto en contra como a favor. Porque el final de las dudas fue de astracanada, con un portavoz del Partido Popular (Manuel Pecharromán) afirmando que «a los políticos honestos [sic] les asquea la corrupción y la falta de ética de los corruptos y por este motivo el PP ha decidido apoyar la propuesta», poco antes de que saltaran sus propias andanzas de micro-Rato.

Y porque no vino acompañada de la retirada del título de Hijo Predilecto de Gijón al infame genocida Santiago Carrillo Solares, promovido por el PP (la recordada Pilar Fernández Pardo) el mismo año de 2010 que le trajo el galardón al político saqueador de cajas de ahorros, bancos y haciendas.

También porque la alcaldesa Carmen Moriyón Entrialgo nunca ha explicado su rechazo a retirarle el honor indebido al saqueador. ¿Por no volverse atrás, ella que tan encomiásticamente lo alabó en la entrega de galardones? ¿Por instrucciones de su fundador y jefe perpetuo, Francisco Álvarez-Cascos Fernández? ¿O por historias de Leones y Rotarios?

Por eso en Voluntad hemos venido dando la lata con el asunto aún después de esa supuesta retirada del galardón. Especialmente en nuestra cuenta de Twitter.

Rodrigo Rato, mientras tanto, vuelve mañana al banquillo. En un verdadero Estado de derecho, en un Estado de justicia, le habrían dado garrote vil en plaza pública hace ya tiempo. (Quedaría magnífico un cadalso en la Plaza del Marqués). Por supuesto, Santiago Carrillo no habría muerto en la cama. Y es probable que ningún concejal de Gijón de los últimos cuarenta años se hubiera librado de las galeras.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 05.- España, Justicia social, Política local

Retraso en las devoluciones: ¿Agencia Tributaria o agencia electoral?

Forges - Le sale a devolverUna discreta encuesta nos lo confirma: son muchos los contribuyentes que este año aún no han recibido la devolución del IRPF, cuando en años anteriores la habían recibido meses atrás. Declaraciones sin problemas, presentadas temprano…

Además de la no disponibilidad de fondos (contra lo que muchos parecen seguir creyendo, el Gobierno del PP y de Rajoy deja al Estado más endeudado aún que lo encontró), la sospecha de otro motivo resulta inevitable.

Han convocado elecciones generales el 20 de diciembre.

Nadie en su sano juicio está satisfecho con el Gobierno del Partido Popular.

Pero el optimismo típico de esas fechas, incrementado por la paga extraordinaria de Navidad (ese recuerdo de la ominosa dictadura, para quienes, cada vez menos, aún cobren salarios estables o pensiones) y por la mayor disponibilidad de fondos que proporcionará la devolución, puede obrar milagros en las urnas. Resucitar muertos, quizá. El olor será lo de menos.

Deja un comentario

Archivado bajo 05.- España, Justicia social, Navidad

El timo del BBVA y la estafa de la FADE

CapitalismoLas siglas BBVA, tan cacofónicas, esconden la fusión de algunos viejos bancos de la mediana oligarquía (el Banco de Bilbao, el Banco de Vizcaya y otros que engulleron por el camino) con el grupo Argentaria que el Estado les entregó (grupo que a su vez había absorbido a instituciones tan beneméritas como la Caja Postal de Ahorros, mientras Correos era obligado a dejar parte de su negocio al Deutsche Bank y ahora también a Western Union), en un nuevo proceso de desamortización que el PSOE llevó a cabo. Aunque el banco emblemático de los socialistas y de La Zarzuela sea el Banco de Santander (otro monstruo, éste ya de la gran oligarquía, fusionado a mayor beneficio de los chuetas Botín, que absorbió al Banco Central y al Hispanoamericano; éste último se había quedado en su día con el Banco de Gijón), el BBVA fue el otro gran cariño del socialismo en España. En Asturias dio buena muestra de ello Tini Álvarez Areces (ahora nuevamente aupado a las candidaturas, que sigue necesitando poltrona: las corruptelas engordan mucho) quien desvió a dicho banco los trámites autonómicos oficiales, cuando aún no habían asesinado a la Caja de Ahorros de Asturias. Hasta el Ministerio de Justicia hizo lo mismo.

El caso es que dos yuppies (que atienden por Rafael Domenech y Juan Carlos Hidalgo) ya entraditos en años han presentado un informe del citado BBVA, titulado «Situación Asturias», en que vaticinan la creación de 14.000 empleos en nuestra región entre los años 2015 y 2016. Eso sí: con los salarios más bajos.

¿Han leído bien?

Con los salarios aún más bajos.

(El aceite, por ejemplo, ha subido un 30% en el último año. De la electricidad, ni hablemos. Para colmo, el viernes pasado el Gobierno aprobó el «Real» Decreto que penaliza el autoconsumo de energía).

Bien envuelto todo en su jerga economicista, con la reiteración ad nauseam de que la economía se ha recuperado. Bien encaminado a las elecciones de diciembre, a ver si se genera un falso optimismo entre los votantes. Entre la «recuperación», la paga extra de Navidad y las retrasadas devoluciones de Hacienda, los que aún tienen empleo o cobran prestaciones de cierto fuste quizá voten aún a los partidos del sistema y de la banca: PP, PSOE, IU, Podemos, Ciudadanos, etc.

(El BBVA, no está de más recordarlo, controla el grupo Vocento, y por lo tanto la mancheta exgijonesa El Comercio).

Rápidamente, cómo no, se ha apuntado al citado informe la FADE, esa «Federación Asturiana de Empresarios» tan representativa como «Vox», controlada por unos señores que no han emprendido nada en su vida. Su presidente, Pedro Luis Fernández, ha añadido unas naderías sin significado, para reforzar el ruido optimista.

En resumidas cuentas:

Si queréis trabajar, cobrad aún menos. Pensad cómo va a mejorar vuestra figura, adelgazando gratis, y qué hermoso bronceado luciréis, gracias a tener que pasar el día en la calle, por no poder permitiros una vivienda decente.

Bueno, esto último no tanto. Que hay que trabajar más horas para merecer el salario chino que tan generosamente os regalan; y eso de descansar los domingos es propio de tiempos pasados, no de un Estado liberal, laico y progresista como éste…

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, 05.- España, 09.- Medios, Justicia social, Política local

Galardones y baldones

Medalla de Plata de la Villa de Gijón
Ayer lunes celebraba Gijón a su patrón, San Pedro Apóstol. Con ceremonias desangeladas, más bien indignas, y sin nada que ver con las que fueron tradicionales en esta villa. Por ejemplo, la supuesta bendición de las aguas, que entre nosotros (cuando era de verdad) siempre tuvo lugar en la fiesta de San Juan Bautista, cinco días antes; su traslado al día de San Pedro y San Pablo es una ocurrencia reciente. Ceremonia sin la solemnidad ni la validez que la Iglesia dio siempre a sus sacramentales, y encima aderezada con las ocurrencias de Monseñor Javier Gómez Cuesta. Si hubieran prestado atención a sus palabras los freaks de «Asturias Laica» que se manifestaban contra el acto supuestamente religioso, se habrían percatado de que el párroco es mucho más laicista que ellos. Y a enemigo de las tradiciones venerables, ora locales, ora de la Iglesia romana, no le gana nadie.

También era el día en que se entregan anualmente los galardones municipales. Gracias a Dios, este año no hubo medallas de oro ni hijos adoptivos ni predilectos. Se otorgaron, como adelantó Voluntad vía Twitter, cinco Medallas de Plata de la Villa: a la Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Urbana (FAV), a la asociación «Abierto hasta el amanecer», a la base del helicóptero de rescate de Salvamento Marítimo (Helimer Cantábrico), a la Fundación Siloé y al ingeniero aeronáutico Manuel Martínez Sánchez, leonés criado en Gijón y profesor del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT). Quizá dos de ellas merecidas. Quizá tres, siendo generosos. Las dos primeras que hemos citado, ni de risa.

Ahora que se han despejado las incógnitas consistoriales y que Carmen Moriyón sigue haciendo surf, en minoría, sobre una corporación municipal nueva y aparentemente variopinta, ¡qué magnífica oportunidad ha vuelto a perder para retirar los galardones infamantes, los baldones para la villa, que su antecesora otorgó y ella bendijo! El saqueador Rodrigo Rato Figaredo sigue siendo «Hijo Adoptivo» de Gijón, y el difunto genocida Santiago Carrillo Solares, «Hijo Predilecto».

2 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 07.- Enseñanza, Justicia social, Política local, Sanidad

Qué, ¿cuándo se lo quita, señora alcaldesa?

Rodrigo Rato, detenido
Tuvo la señora Moriyón la ocasión perfecta de marcar distancias con sus predecesoras del PPSOE, nada más promocionarla a la alcaldía su socia del PP. Pero no. Hizo suya la herencia recibida, y nombró «Hijo Adoptivo» de Gijón a Rodrigo Rato Figaredo (e «Hijo Predilecto» al asesino comunista Santiago Carrillo Solares).

No había ningún motivo para el galardón, y sí muchos en contra. Pero, desde entonces, han ido saliendo a la luz pública muchos más. El penúltimo fue el de las «tarjetas opacas» de Bankia, guinda de la penosa gestión de Rato.

Pasada la medianoche fue puesto en libertad el exvicepresidente del Gobierno y expresidente del Fondo Monetario Internacional, entre otros muchos ex nada honorables. Los datos se han publicado ya: masivo fraude fiscal, delitos económicos graves (en complicidad con los británicos que ocupan Gibraltar, por cierto).

Desde Voluntad se lo hemos preguntado ya antes. ¿A qué espera para quitarle el honorable nombramiento a Rodrigo Rato, señora alcaldesa? ¿La justicia y el buen nombre de Gijón no tienen importancia para usted y su partido?

¿O habrá que pensar que el vínculo entre exvicepresidentes del Gobierno del PP divorciados es demasiado fuerte, para que la seguidora de uno de ellos se distancie del otro?

Quite distinciones inmerecidas, no árboles. Por favor.

Deja un comentario

Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, 05.- España, Justicia social, Política local

Vía crucis hipotecario, víctimas inocentes

El Comercio 24 de febrero de 2015
Estamos en Cuaresma, tiempo apropiado para el ejercicio del Santo Vía Crucis. Pero no para imponer calvarios laicos y rabínicos a las familias gijonesas.

A manos de los judíos y de sus cómplices sufrió Nuestro Señor Jesucristo su amarga pasión, que el rezo del Vía crucis conmemora. A manos de los banqueros y de sus cómplices sufren día a día los muchos españoles hipotecados. Incluso aquellos cuyas hipotecas se pagan puntualmente, como el caso de la familia desahuciada en Pumarín hace tres días. Lo contaba así la edición gijonesa-benaventina del Correo ex Español, mancheta El Comercio. Negritas nuestras:

Desahuciados por error. Una familia de la calle de La Mancha, en el barrio de Pumarín, no da crédito aún a lo vivido en el día de ayer. A las 12 de la mañana una comisión judicial, un cerrajero, el empleado de un banco y varios agentes de la Policía Local irrumpieron en su domicilio sin avisar. Cambiaron la cerradura y dieron por enajenado el piso.

En el interior no había nadie. Los propietarios, ajenos a todo lo que estaba ocurriendo, se encontraban en sus puestos de trabajo cuando una vecina de planta les telefoneó para avisarles de que «algo gordo estaba pasando». Lo «gordo» era que el cambio de numeración en los portales de la calle de ‘las 1.500’ llevado a cabo hace un año había motivado que se procediese al desahucio del piso que no era.

No sólo sustituyeron la cerradura y los dejaron en la calle sino que, para colmo, levantaron acta y realizaron un inventario de todo el contenido, «las fotos de los niños, los álbumes familiares, los ordenadores…», relatan Jaime Fernández Mesejo y Jessica Redondo Martín, padres de un niño de 9 años y de una niña de 19 meses.

Cuando se quisieron personar en su casa, la comitiva ya no estaba. «No nos dejaron ni una notificación ni absolutamente nada, es más, se fueron sin conocer el error», lamentan. Lo primero que hicieron, ya que la Policía le dijo a la vecina que se trataba de un desahucio, fue llamar a su banco. «Se quedaron asombrados y nos dijeron que ellos no habían ordenado nada de eso, que teníamos todos los recibos de la hipoteca pagados y que no entendían nada», explica Jessica Redondo, que tuvo que cerrar durante todo el día su peluquería, «con el consiguiente perjuicio económico», para tratar de solucionar el entuerto.

No fue el único daño sufrido. «Mi padre tuvo que dejar de trabajar para ir a buscar a la niña a la guardería y tuvo que comprarle cosas para hacerle los potitos, pañales… Lo teníamos todo en casa y no podíamos entrar», explica la mujer.

Cinco horas en la calle

Después de cinco horas en el portal haciendo decenas de llamadas para saber por qué habían sido desalojados, lograron que el cerrajero les entregase las nuevas llaves. «Fue un periplo y todos se pasaban la pelota de unos a otros, nadie quería saber nada ni explicar cuál era el error», aseguran.

Los afectados consideran que «dentro de lo malo, tuvimos suerte porque si por cualquier cosa hoy no vamos a dormir a casa, mañana nos sacan todo lo que teníamos en el piso y cuando volvemos lo encontramos vacío».

A falta de conocer el motivo exacto de la garrafal equivocación, todo apunta al cambio de numeración en los bloques de ‘las 1.500’, donde se encuentra el piso ‘desahuciado’. De hecho, en el portal aparece el número nuevo —el 24— y también el antiguo —el 32—. «Aún así, no nos lo explicamos porque si había un error en la dirección tendría que habernos llegado alguna carta que no era para nosotros o algo, y no hemos recibido absolutamente nada, ha sido una sorpresa total», relata Jaime Fernández Mesejo. La pareja acudió ya por la tarde —cuando ya tenía en su poder las nuevas llaves— a interponer una denuncia en el juzgado de guardia «por el desahucio ordenado por el juzgado de Primera Instancia número 10 de Gijón». «Nadie se explica cómo ha podido haber un error tan grave, esto no tiene precedente en Asturias», aseguran.

Tanto la Policía Local como el cerrajero contratado fueron requeridos por la comisión judicial y el representante de la entidad bancaria en el lugar en el que se iba a ejecutar la enajenación. Lo que desconocen estos perjudicados es quién es la persona a la que realmente iba dirigida la medida judicial. «Intentamos buscar por la calle el antiguo número 24, pero no lo encontramos porque ya no tiene la cifra en la puerta», dicen. A última hora de ayer tenían pensando volver a dormir a su casa y recuperar la normalidad. «Pero ya no estamos tranquilos después de esto…», sentencian.

En realidad sí hay precedentes (a modo de ejemplo, véase en Voluntad «No se sienta seguro ni en su casa»). Por no hablar de otros precedentes, como los que habría que citar si esta familia se hubiera encontrado en su domicilio cuando tuvo lugar el allanamiento de morada y se hubieran defendido, con todo derecho, usando la violencia contra la violencia de que eran víctimas. El sistema nos exige que seamos dóciles borregos, democráticamente llevados al matadero.

Por supuesto, el Foroayuntamiento de Gijón se apunta a la exhibición de esa democrática exigencia de comportamiento borreguil. La Nueva España:

El Ayuntamiento de Gijón exculpa a la Policía Local del error del desahucio
Rafael Felgueroso ha asegurado que «no se puede imputar» a la Policía Local ya que, en estos casos, los agentes cumplen un papel de «carácter presencial»
25.02.2015 | 17:39

EFE El portavoz del gobierno municipal de Gijón, Rafael Felgueroso, ha asegurado hoy que «no se puede imputar» a la Policía Local el error que provocó el desahucio de una familia de la ciudad, ya que, en estos casos, los agentes cumplen un papel de «carácter presencial».

Así lo ha manifestado a preguntas de los periodistas, después de que este lunes una familia perdiera su vivienda durante cinco horas por la ejecución de un desahucio en el que se confundió la dirección del edificio por una doble numeración en el portal.

Felgueroso ha dicho que los agentes municipales no son quienes inician esa orden de desahucio y que, cuando la comisión judicial requiere su colaboración, ellos cumplen «una función de auxilio» y de garantía de la seguridad.

Ha manifestado que en el parte que realizó posteriormente este Cuerpo hizo constar que la numeración de la vivienda estaba duplicada.

¡Cumplen una función «de garantía de la seguridad»! Será de la seguridad de los asaltantes porque, ¿qué hay de la seguridad de los domicilios de los gijoneses? Sin entrar en tecnicismos, la explicación de Rafael Felgueroso lo pone aún peor: «el parte que realizó posteriormente este Cuerpo hizo constar que la numeración de la vivienda estaba duplicada». Y aún así  la Policía Local de Gijón respalda el asalto a una vivienda por parte de sicarios de la banca y de funcionarios judiciales irresponsables, sin constarles siquiera que sea verdaderamente el piso objeto del desahucio.

Naturalmente los defiende el equipo de gobierno municipal. El mismo que mantiene el nombramiento honorífico de «hijo adoptivo de Gijón» a Rodrigo Rato Figaredo (Bankia, tarjetas opacas, etcétera).

¿Prosperará en este caso la denuncia interpuesta por la familia víctima? Ayer contaba la agencia Europa Press: «La familia gijonesa de la calle La Mancha desahuciada por error ha ratificado este miércoles en el Juzgado su denuncia por lo que consideran un allanamiento de morada y acoso a su intimidad, y por el que piden ser resarcidos por daños y perjuicios». El marido ha «vivido ese episodio de su vida con “total impotencia”, y más porque aún tardaron seis horas en poder entrar en su casa y ni siquiera saben qué banco ejecutó el embargo ni de quién fue el error. “Me gustaría enterarme de quién es el culpable y que tuviera por lo menos una sanción”». «Y es que aunque el cerrajero llegó pronto y reconociendo ya que había un error, tuvieron que esperar seis horas a que llegara el procurador para que autorizara a éste a entregar el nuevo juego de llaves».

Todo esto, por cierto, en unas viviendas cuyos primeros propietarios las habían adquirido, en su inmensa mayoría, en pocos años y sin préstamos hipotecarios.

Gracias, democracia. Gracias, Transición.

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 05.- España, Justicia social, Política local

Bien por ellos

La voracidad de promotores, constructores y políticos –que forman equipo con las entidades financieras— nos va dejando un Gijón cada día más feo y más inhóspito. No hace tantos años, hasta esas calles ahora frías, sucias y oscuras del barrio de la Arena, encerradas ahora entre bloques de aspecto espantoso y tercermundista –de lo cual fueron responsables, en primer lugar, los que especularon con sus propiedades en la zona, como las familias Fernández Felgueroso y Palacio Fernández; ¿les suenan?–, estaban flanqueadas por casinas, hotelitos y edificios de planta y piso, huertas y jardines. En toda nuestra villa había edificios civilizados, bajos, accesibles, muchos con graciosas pretensiones de belleza o dignidad arquitectónica. Hoy siguen cayendo, sin que ninguna necesidad lo justifique, como tampoco puede justificarse la destrucción de las parroquias rurales para levantar edificios de pisos. Claro que los socialistas y sus aliados pretenden tratar toda Asturias como una gran parroquia de Roces (¡pobre Roces! ¡Pobre Asturias!).

En el Coto de San Nicolás perduran algunas de esas casas que recuerdan un modo civilizado y humano de vivir. Algunos de sus propietarios resisten las presiones (y las miserables ofertas de promotores, acostumbrados a unos márgenes de beneficio obscenos, confiados en que los políticos acabarán, como siempre, por hacerles el trabajo sucio) para vender y facilitar que el hormigón acabe con la hierba y las alturas tapen el cielo. Desde Voluntad les enviamos nuestro agradecimiento y nuestro deseo de que nunca cedan. El Comercio, lunes 12 de marzo:

Una veintena de chalés de El Coto resisten la presión inmobiliaria para construir bloques en altura en su solar

A algunos propietarios les han ofrecido 240.000 euros, un piso en el centro o dos apartamentos por su vivienda. El PGOU complica el desarrollo urbanístico en la zona al exigir acuerdos sobre manzanas enteras para edificar

Una veintena de chalés de El Coto resisten, casi de forma numantina, la presión inmobiliaria para construir bloques en altura en los codiciados solares que ocupan. Pisos con plaza de garaje en otras zonas de la ciudad o dos apartamentos o 240.000 euros (40 millones de pesetas) en metálico son algunas de las ofertas que las empresas promotoras han hecho llegar a los propietarios, pero no han sido suficientes para vencer su resistencia a vender. El apego a la casa de toda la vida en personas de avanzada edad es más fuerte, en muchos casos, a cualquier contraprestación que se les ponga por delante (y las mencionadas no parecen desorbitadas).

El PGOU tampoco se lo pone fácil, desde luego, a los constructores que quieren desarrollar promociones urbanísticas en el antiguo barrio obrero. En las parcelas aprovechables por el sector inmobiliario la normativa municipal prevé un sistema de planeamiento especial con unidades de actuación muy grandes, equivalentes a manzanas enteras. La volumetría y edificabilidad permitidas varían en función de la ficha urbanística del solar, pero el modelo urbanístico definido para la zona es similar al de Viesques. Esto es, bloques residenciales abiertos, de hasta tres y cuatro alturas, con amplias zonas ajardinadas, algunas de uso público y otras de uso privado. Por regla general, el Ayuntamiento autoriza la construcción de un metro cuadrado por cada metro cuadrado de suelo.

Al estar siempre afectados varios propietarios en cada solar, el acuerdo unánime que requiere la puesta en marcha de los proyectos es complicado. De hecho, en estos momentos ya hay varias actuaciones bloqueadas porque los dueños de una vivienda unifamiliar han vendido, pero en cambio sus vecinos se niegan a abandonar el chalé. Por esa razón, empresas como Piñole, el Grupo Fresno y Construcciones Amado, con intereses en la zona, asumen que el crecimiento urbanístico de El Coto será «lento» y se materializará «a medio y largo plazo».

La mayoría de estos chalés individuales y pareados irreductibles se construyeron en la década de los sesenta en plena época de desarrollismo gijonés. Calles como Quevedo, Leopoldo Alas y Avelino González Mallada concentran algunos de los pocos solares que conservan este tipo de edificación en vías de extinción en el barrio. «Es muy poco lo que hay y por ese motivo todo está muy trillado», admite la responsable de una promotora con suelo adquirido en la zona.

4.500 euros el metro

Los promotores gijoneses están interesados en la zona por su relativa proximidad al centro urbano y la demanda que tienen los pisos que, con cuentagotas, van saliendo allí al mercado. Según José Manuel Balbuena, agente inmobiliario, el metro cuadrado se paga ya en El Coto 4.500 euros con plaza de garaje incluida. Así, un piso nuevo de 60 metros cuadrados puede rondar los 228.000 euros (38 millones de pesetas).

A la hora de jugar sus bazas, los constructores saben que El Coto es un barrio cada vez más envejecido e intentan convencer a los propietarios de las comodidades que encontrarán lejos de una zona donde numerosos pisos carecen de ascensores y existe dificultad para instalarlos en la actualidad por el tipo de edificación.

Caso aparte son los chalés que se encuentran más próximos a la zona de El Bibio. Esas viviendas no despiertan interés entre el sector inmobiliaria porque el PGOU obliga a mantener la tipología actual y a los empresarios no les compensa derribar para volver a construir un chalé.

«Pasaré aquí el resto de mi vida»

Los dueños apelan a la tranquilidad, la independencia y la proximidad del centro para rechazar, casi a diario, las ofertas de las constructoras por sus chalés

PABLO R. GUARDADO/GIJÓN

Se consideran unos privilegiados al vivir en plena ciudad como si estuvieran en la zona rural y no piensan en renunciar a esa vida por mucho dinero que les ofrezcan los constructores. Son los vecinos de El Coto que viven en los múltiples chalés del barrio y que se están viendo rodeados por las construcciones que se han venido levantando desde la década de los 60 hasta el día de hoy. Bloques de edificios que han transformado completamente el lugar.

«Destrozaron El Coto. Antes había muches güertes, casines pequeñes y chalés, y acabaron con ello. Y los que quedamos, como somos vieyos, quieren explotanos», señala Ludivina Meana, vecina de la calle de Campoamor. Ella lleva residiendo allí desde la década de los 60 y no se plantea abandonar su vivienda pese a que cada vez se encuentra más ahogada por los bloques que se han levantado a su alrededor y cuyo efecto puede verse perfectamente en el jardín situado en la parte posterior de la casa. «Ahora, en invierno, sólo me da el sol en la mitad del jardín, sobre las tres de la tarde», relata.

Casi a diario, a Meana le sale la posibilidad de vender su vivienda a constructoras que se interesan por la misma. «El otro día me ofrecieron 40 millones de pesetas. ¿Qué piso compro yo por ese dinero?», se pregunta. Pero no siempre la oferta es económica, «también me llegaron a ofrecer dos apartamentos o un piso. Yo ya tengo 80 años y pasaré aquí el resto de mi vida. Luego que mis fíes hagan lo que quieran con la casa», señala.

La visita de representantes de constructoras es algo común para estos vecinos. También son habituales las llamadas interesándose por si el chalé está en venta. «El teléfono tienme lloca», relata María Luisa Granda, quien lleva más de 40 años residiendo en Leopoldo Alas. «Cuando vine a vivir no había ni calles», comenta Granda, quien tampoco quiere abandonar su casa. Todos los días viene alguien que quiere comprar la vivienda. No escucho las cantidades, aunque sé que ofrecen un piso con garaje o dos pisos. Pero dónde voy a estar mejor que aquí. No tengo que pagar comunidad ni liarme con los vecinos. Soy feliz así», comenta.

Las comodidades que proporciona vivir en una casa de planta baja en un barrio como El Coto son, sin duda, un lujo.«Nunca viví en un piso. Llevo 40 años y pico aquí, y no cambio la independencia e intimidad de esta casa por ningún piso», señala Miguel Ángel Costales, vecino de Leopoldo Alas que incluso ha instalado su negocio, un taller, en su propia vivienda.

«Estoy cerca de todo»

El interés no sólo viene de las constructoras. Los particulares acuden a las casas preguntando por su venta, en muchas ocasiones para montar negocios. «En mi casa ya quisieron instalar una guardería y un consultorio médico», señala María Avelina González, vecina de General Suárez Valdés, quien no quiere deshacerse de su vivienda.

‘Les cases barates’, construidas en los años 20, también suelen ser objetivo de las personas que buscan residir en el barrio. «Cada poco viene alguien a preguntarnos si vendemos o conocemos a alguien que quiera vender», relata Piedad Campo, vecina del lugar. Las últimas ventas rondaron los 40 millones de pesetas. Campo, sin embargo, ni se lo plantea. «Aquí estoy cerca de todo y tengo más tranquilidad que en un piso», afirma.

1 comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, Medio ambiente, Política local