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Una vieja primera plana de Año Nuevo

Voluntad 1 de enero de 1939
Con esta primera plana de VOLUNTAD, tal día como ayer de 1939 (aquel año cayó en domingo), felicitamos el año nuevo a nuestros lectores.

Puede ampliarse (clic sobre la imagen) y leerse; merece la pena. Obsérvese también qué actual era nuestro periódico hace ochenta y un años: lo de la «mujer empoderada» no es invento reciente. De hecho, las españolas —y no digamos las asturianas— estaban empoderadísimas antes de que la nueva ola del feminismo las redujera a hombres fallidos.

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Recuerdos de Gijón: Todos los Santos de 1939

Diario VOLUNTAD, jueves 2 de noviembre de 1939. Página segunda (detalle)

Así informaba VOLUNTAD, tal día como hoy, Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, un jueves de hace ochenta años, de las celebraciones del día anterior, festividad de Todos los Santos.

En plena posguerra, sin reconstruir aún los templos destruidos por los rojos, el culto católico era notablemente mejor que el de ahora. (Bueno: el de ahora es inexistente).

Y la publicidad muestra que —en medio de aquella tremenda escasez— la actividad económica, comercial, industrial, hostelera, cinematográfica, portuaria, también.

No faltaba el suelto animando a cultivar tabaco.

Nunca hemos estado peor que ahora.

Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.

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Maestros sin autoridad

Estas viñetas de 2006 se aplican perfectamente a 2019.

La situación de la enseñanza ha sido siempre una de las grandes preocupaciones de VOLUNTAD, tanto de este cuaderno de bitácora (repasen nuestras entradas y consulten nuestro Twitter para comprobarlo) como del difunto diario Voluntad al que homenajeamos.

Hablando de diarios impresos. Uno de los signos de que El Comercio empezaba su lenta agonía, hasta terminar convirtiéndose en la actual edición de Benavente para Gijón del bilbaíno Correo ex Español, fue que los domingos empezaron a vender con él, obligatoria e inseparablemente, una revistilla ajena que empezó llamándose Suplemento Semanal, más tarde El Semanal, y actualmente XL Semanal. La revistilla en cuestión era peor que el periódico, y su degeneración ha sido constante, como la de todo el grupo El Correo / Vocento.

De ese XL Semanal normalmente sólo puede salvarse la sección «Animales de compañía» del escritor Juan Manuel de Prada, quien el pasado fin de semana publicaba lo siguiente, que en VOLUNTAD suscribimos.

Maestros sin autoridad

Nuestros modernos pedabobos (perdón, pedagogos) han impuesto la figura del maestro sin autoridad; para lo cual tuvieron primero que desprestigiar y connotar peyorativamente el concepto de ‘autoridad’. Nuestra época ha logrado modelar las conciencias imponiendo que refutan la realidad; y uno de esos espejismos –quizá el más eficaz– consiste en negar el significado originario de las palabras, sustituyéndolo por un conglomerado de hojarascas ideológicas. Así, por ejemplo, de una persona investida de autoridad no decimos que sea una persona ‘autorizada’, sino ‘autoritaria’, que es tanto como decir que es impositiva, despótica, incluso arbitraria en el ejercicio de su autoridad. Cualquiera que trate hoy de reivindicar la genuina ‘autoridad’ del maestro se convierte automáticamente en sospechoso de profesar nostalgias fascistoides.

Auctoritas, en latín, es una palabra derivada del supino del verbo augere, que significa ‘acrecentar’, ‘hacer crecer’. Una persona dotada de autoridad –esto es, una persona autorizada– es aquella que nos hace crecer, que es capaz de revelarnos la realidad, ensanchando nuestra experiencia vital y los límites de nuestro conocimiento. No existe educación posible sin experiencia de autoridad: el maestro despierta en el discípulo un estímulo que lo ayuda a crecer, provoca en él una conciencia de sus limitaciones y lo acicatea en la búsqueda del conocimiento. Naturalmente, para que ese estímulo se produzca, el maestro debe ser una persona que provoque en el discípulo admiración y respeto, una persona que el discípulo reconozca como digna de emulación.

No existe un oficio tan enaltecedor como el de maestro. Y, sin embargo, es frecuente hallar entre los maestros a muchas personas desalentadas, consumidas por un sentimiento de esterilidad. Los maestros han sido despojados de su autoridad, que es tanto como si hubiesen sido despojados de su misión, puesto que la autoridad es la aportación propiamente humana del proceso educativo: no puede existir transmisión de conocimiento cuando no se reconoce autoridad en quien lo transmite. Pero nuestra época pretende que el alumno sea maestro de sí mismo, que juzgue la realidad conforme a impresiones propias, que no pueden ser sino juicios contingentes, cuando les falta el cimiento de la autoridad. Y al maestro despojado de autoridad, en condiciones laborales cada vez más precarias, se lo quiere convertir en una especie de coach o animador sociocultural, una suerte de ‘orientador’ encargado de la formación ‘transversal y psicoafectiva’ del alumno, tal como recomiendan las ordenanzas de la UNESCO: «Al cambiar la imagen del maestro –leemos en una de ellas–, de considerarlo como fuente e impartidor de conocimientos a verlo como organizador y mediador del encuentro de aprendizaje, aparecen nuevas competencias que deberán ser los componentes de la nueva función docente». De este modo, la figura del maestro pasa a ser irrelevante, sus juicios devienen tan contingentes como los de cualquier otra persona, dejan de ser los juicios de alguien que nos ayuda a crecer, de alguien que ensancha nuestra perspectiva vital. Y así, inevitablemente, el maestro deviene prescindible.

Sólo quien ha sido enriquecido por una experiencia de autoridad puede alcanzar una madurez que le permita afrontar y juzgar la realidad de forma crítica. Y es que, para ser críticos, primero necesitamos un criterio. La autoridad nos proporciona ese criterio; y es adhiriéndonos a ese criterio como luego podremos rectificarlo, completarlo, exponerlo a controversia, incluso combatirlo. Pero, al faltar la autoridad, falta el criterio; y sin criterio cualquier desarrollo de la personalidad se convierte en una carrera alocada y sin norte que nos aboca a la confusión y nos hace más permeables a las modas de cada época, a la contingencia de lo perecedero. Allá donde no hay maestros con autoridad, la transmisión de conocimientos queda aparcada, o incluso impedida; y la escuela se convierte en una especie de taller para formar ‘emprendedores’ flexibles y adaptables, entrenados en diversas ‘competencias’, ‘destrezas’ y ‘habilidades’ técnicas y emocionales que faciliten su encaje en el mercado laboral. Personas que nunca podrán ser maestros de nadie, porque antes no fueron discípulos. Sólo restableciendo la autoridad del maestro devolveremos la salud a nuestra educación. Pero para que la autoridad del maestro pueda restablecerse tendremos primero que aceptar que la primera autoridad son los padres. A los padres corresponde la responsabilidad primordial de hacer crecer a sus hijos; cuando dimiten de ella, todo el edificio educativo se erige sobre cimientos de arena.

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Este domingo es la fiesta de la Virgen de Covadonga, no el «Día de Asturias»

La Santina en San Pelayo de Caldones

Imagen de la Santina en San Pelayo de Caldones

Patrona de Asturias. Regidora Perpetua de la Villa de Gijón. Salvadora de España.

A Ella celebramos hoy, en el día que la Iglesia romana dedica a la Natividad de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. La Virgen de Septiembre.

El mismo día que otras antiquísimas advocaciones marianas, como la Virgen de la Guía o la de Lugás, por citar sólo ejemplos de los concejos de Gijón y Villaviciosa.

Que no nos cuelen ese «Día de Asturias» laico, absurdo y autonómico. No nos vaya a ocurrir como con la Patrona de Gijón, la Virgen de Contrueces: pasó agosto, el día 18 (domingo siguiente a la fiesta de la Asunción este año) y casi nadie se acordó de ella.

El único Día de Asturias en Gijón es el de las carrozas, tradicional festejo veraniego de esta villa, el primer domingo de agosto. En 1975 cayó el día 3. Reportaje de VOLUNTAD publicado el martes 5 de agosto de aquel año.

El único Día de Asturias en Gijón es el de las carrozas, tradicional festejo veraniego de esta villa, el primer domingo de agosto. En 1975 cayó el día 3. Reportaje de VOLUNTAD publicado el martes 5 de agosto de aquel año.

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¿El primer Primero de Mayo en libertad? EL COMERCIO se equivoca

Lo sentimos por el bilbaíno Correo ex Español, edición de Benavente para Gijón (mancheta El Comercio). A pesar del artículo de hoy, firmado por Chema F. Allongo, «Los primeros de mayo, en libertad», la primera celebración «en libertad» del Primero de Mayo en nuestra villa no fue en 1977 ni en 1978, sino cuarenta años antes: en el Gijón recién liberado de 1938.

En aquellos años, especialmente en la etapa de Gerardo Salvador Merino como Delegado Nacional de Sindicatos, se llegó a organizar manifestaciones de trabajadores con estética que recordaba poderosamente a la soviética. En la España nacional. Hasta el final de eso que ahora llaman el franquismo continuó celebrándose oficialmente la fecha.

Lo que en 1977 socialistas (con expresa reivindicación del marxismo y de la criminal Revolución de 1934, según nos cuenta El Comercio), comunistas y compañeros de viaje empezaban a celebrar, era la eliminación del Estado social y nacional del 18 de julio, y con él la progresiva desaparición de los derechos de los trabajadores

Hoy domingo, víspera del Primero de Mayo, las grandes superficies comerciales están abiertas. La municipal EMTUSA colabora con transportes especiales a esa violación del descanso dominical, competencia desleal para con el pequeño comercio, y violación flagrante de los derechos de sus empleados.

Feliz Primero de Mayo «en libertad», izquierdista y democrático.

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1º de abril, Día de la Victoria. Recuerdos gijoneses de hace 78 y 70 años

El periódico VOLUNTAD del 1 de abril de 1947 anunciaba los actos organizados para ese día en Gijón

No queríamos dejar pasar este LXXVIII aniversario del final de la Guerra de España sin una aportación de la hemeroteca de VOLUNTAD a eso que ahora llaman, tan mal, «memoria histórica». Hace setenta años se conmemoraba aquel estallido de la paz ocurrido ocho años antes. Aún se conmemoraría treinta años más.

Clic sobre la imagen de arriba para ampliarla y leerla cómodamente.

Sic transit gloria mundi.

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Un poco de sana provocación en diecinueve de marzo

Hoy, 19 de marzo de 2017, es el tercer Domingo de Cuaresma. Razón por la cual la fiesta litúrgica del glorioso patriarca San José se traslada a mañana lunes, día en que Voluntad, homenajeando a la llorada Hoja del Lunes, descansa. Lo cual, sumado a la creciente irritación que nos causa la falsa y desmelenada «memoria histórica», nos mueve a recuperar un artículo de portada del diario VOLUNTAD de 19 de marzo de 1939 (que también cayó en domingo). Recuerden, todavía faltaban unos días para el Parte de la Victoria, 1º de abril de aquel año: «En el día de hoy, cautivo y desarmado…».

VOLUNTAD, Gijón, domingo 19 de marzo de 1939

Y es que alguien tiene que devolver la irritación a los reescribidores de la historia empeñados en olvidar y hacer olvidar lo obvio.

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