Archivo de la categoría: 07.- Enseñanza

La continuidad y el progreso de la enseñanza, rotos en la Transición

Gijón. Grupo Escolar El Arenal, el primer Colegio Los Campos

Anteayer aparecía un artículo en el periódico mallorquín Última Hora, que hemos creído útil reproducir, a pesar de ciertos errores que más abajo acotamos, por su aplicabilidad al caso asturiano (y, por extensión, al del resto de España).

Más continuidades que rupturas de la práctica educativa republicana en la primera etapa del Franquismo en Mallorca

La tesis doctoral de Gabriel Barceló Bauzà, defendida recientemente en la Universitat de les Illes Balears (UIB), ha analizado la práctica escolar desarrollada por los maestros una vez terminada la Guerra Civil en el caso concreto de Mallorca, en los años cuarenta del pasado siglo.

Como principales resultados de la tesis, el investigador indica que hay más continuidades que rupturas en la forma de enseñar en las aulas de algunos maestros de la época, algo que contrasta con que en el ámbito político se quiso romper drásticamente con todos los pilares que sustentaron la obra educativa republicana, heredera de la renovación pedagógica instaurada en España desde finales del siglo XIX.

Si bien teóricamente se defienden el tradicionalismo y el catolicismo como ejes centrales, cuando se va al detalle de cómo enseñaban los maestros, se ve que una parte de ellos siguieron aplicando metodologías de enseñanza propias de renovadores como Francisco Giner de los Ríos, Andrés Manjón o Ferrer Guardia.

Este punto rebate la visión tradicional, muy homogénea y estereotipada de la escuela franquista.

No se puede olvidar, según el investigador, que muchos de los maestros que ejercieron en los años cuarenta eran los mismos que antes de la guerra. Maestros que habían sido depurados, pero que también eran herederos de una cultura escolar anterior y, sobre todo, depositarios de unos conocimientos y recursos metodológicos.

El trabajo ha sido dirigido por los doctores Bernat Sureda y Francesca Comas, del Departamento de Pedagogía y Didácticas Específicas, usando la metodología propia del método histórico adaptado al campo de la historia de la educación, junto con aportaciones de otras ciencias sociales como la etnografía, o la sociología.

El redactor de la noticia no se libra de esa visión que él llama tradicional y estereotipada de la historia de la pedagogía. Mezcla como precedentes renovadores a Giner de los Ríos, al anarquista Ferrer Guardia y a Andrés Manjón, sin señalar que éste era sacerdote y fundador de las Escuelas del Ave María. De Giner de los Ríos, o más propiamente de la Institución Libre de Enseñanza, cabe decir mucho en relación con la pervivencia de las ideas y prácticas de ésta en el franquismo. Podría decirse, por ejemplo, que buena parte de lo mejor de ellas, y aun de lo no tan bueno, sobrevivió, liberada de la carga del sectarismo religioso y de otros errores de importancia. Ningún «progresista» de hogaño se atrevería a suscribir la supresión de la enseñanza del latín, que la Institución Libre de Enseñanza propugnaba y puso en práctica en su Instituto Escuela, por ejemplo. Podrían citarse también ejemplos como el esfuerzo de la Sección Femenina por mantener la Residencia de Señoritas fundada por la misma Institución Libre de Enseñanza. Pero éste excede el asunto de esta entrada, dedicada más bien a la enseñanza primaria y a la media.

La escuela pública de la posguerra, con sus carencias, fue en conjunto ejemplar, con maestros entregados a su trabajo y a sus alumnos. Ninguna mujer que haya pasado por sus aulas dejará de recordar especialmente a aquellas maestras entregadas, cultas y refinadas en su mayoría. Escuelas que preparaban para la vida, para el hogar; que trataban de fomentar el buen gusto y se ocupaban también de la formación religiosa y cívica de los niños. Todo lo contrario, doloroso es decirlo, de las actuales.

Esa continuidad fundamental recibió en 1970 un golpe del que no volvió a recobrarse: la Ley General de Educación, la famosa Ley Villar Palasí. Las leyes posteriores han sido tan malas que ahora se mira con nostalgia a aquel engendro tercermundista de la UNESCO. Con el que se inventaron cosas como la E.G.B. y el B.U.P., y que se impuso como ley «progresista» amparada por la entonces recién nacida Conferencia Episcopal, contra el criterio de los funcionarios del Ministerio de Educación.

Desde 1982, año de la llegada al poder del PSOE, la enseñanza quedó en caída libre. El malhadado Estado de las Autonomías redondeó el desastre. Treinta y cinco años después tienta decir que la educación es deseducación, y que nos ha llevado a una situación que quizá podamos llamar salvajismo tecnológico.

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, 05.- España, 07.- Enseñanza, Justicia social

Un recordatorio siempre oportuno: la leche, que sea de verdad

Saben los seguidores de Voluntad que aquí le damos mucha importancia a la leche. Es natural: somos asturianos de los de antes. Para comprobarlo bastará un repaso a nuestras entradas antiguas (hay un útil motor de búsqueda en la columna lateral derecha) y a nuestros tuits. Como estos días vemos que arrecia la publicidad de los sucedáneos de la leche, además de continuar la omnipresencia comercial de la leche esterilizada o de larga duración (UHT, prácticamente materia inerte sin las propiedades beneficiosas de la leche de verdad) recuperamos de la región vecina una interesante entrevista de hace casi año y medio, publicada en Campo Galego. Aun sin darle enteramente nuestra bendición, su lectura resulta muy útil.

«Las leches vegetales son un engaño publicitario, sus propiedades no son comparables a las de la leche de vaca»

Entrevista a Carlos Spuch Calvar, investigador del Instituto de Investigación Biomédica del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo.

David Glez. Eirexas – 03/12/2015

Carlos Spuch Calvar. Autor: Universidade de Vigo

Carlos Spuch es investigador desde hace más de una década en el Instituto de Investigación Biomédica del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo. Está especializado en enfermedades neurológicas y degenerativas y en como la alimentación afecta a esas enfermedades. Acaba de participar en la Semana Gandeira de Mazaricos para apoyar con datos científicos los beneficios del consumo de la leche, en especial de la leche pasteurizada, «un alimento completo y con numerosos efectos beneficiosos sobre nuestra salud».

¿Qué beneficios aporta el consumo moderado de leche?

Por ejemplo, el tomar leche caliente antes de acostarse aporta triptófano, un aminoácido esencial, que incrementa los niveles de serotonina en el cerebro y proporciona la sensación de placer, favoreciendo la entrada en un sueño de calidad. También está comprobado que la leche, y en especial la leche entera pasteurizada, ayuda a recuperar la flora intestinal, reduce las infecciones por bacterias malas como el Helycobacter Pylori y mejora las diarreas producidas por antibióticos.

Además, el consumo diario de leche tiene efectos anticancerígenos y protectores, sobre todo para cáncer de próstata, de mama, de ovarios y colon-rectal. Y para los deportistas es el alimento ideal, ya que tiene una alta concentración de proteínas.

Por otra parte, está demostrado que consumir leche habitualmente reduce la hipertensión arterial.

En este sentido, una de las líneas de trabajo en la que quiero trabajar es en los efectos beneficiosos de la leche para reducir la inflamación de células cerebrales, así como sus efectos antiproliferativos de células tumorales en el cerebro.

¿Son comparables las propiedades nutricionales de la leche de vaca con las llamadas «leches» vegetales?

No son comparables, la leche de vaca es mucho mejor. De hecho, la leche de vaca es imposible de replicar en laboratorio por la cantidad de vitaminas, factores de crecimientos, nutrientes etc.; mientras que las mal llamadas leches vegetales es muy sencillo replicarlas.

Los zumos de soja, avena etc., no son leche. Que los fabricantes les llamen leche es un engaño publicitario y no entiendo como no interviene el Ministerio correspondiente para obligarles a cambiar el nombre.

¿A qué obedece la campaña contra el consumo de leche de vaca?

Es algo que no me explico. Hace 8.000 años que en Europa tomamos leche y en los últimos 20 años se cambió todo. Lo lógico es que se consuman los productos locales, como la leche para apoyar a nuestros ganaderos y a nuestro rural, y no los jugos vegetales elaborados a partir de soja u otros vegetales, procedentes, en gran medida, de la deforestación de la Amazonía. Y desde el punto de vista nutricional, no hay comparación con la riqueza de la leche de vaca.

¿Qué se debería hacer para contrarrestar esta campaña contra la leche de vaca?

Creo que la Administración debería publicitar más la calidad de los productos lácteos gallegos*. Es algo que se ha hecho, por ejemplo, con el vino: gracias a las campañas de información a la opinión pública hoy casi todos los consumidores conocen y valoran las propiedades beneficiosas de un consumo moderado de vino. Se deberían dar a conocer a la opinión pública a través de campañas de información los numerosos estudios científicos que avalan las propiedades beneficiosas del consumo de leche.

Algo que tenemos pendiente en España es crear una interrelación entre investigadores, ganaderos, consumidores, industria y Administración para defender al sector lácteo y las propiedades de la leche. Si cooperamos todos podemos aportar algo positivo para el sector.

En los últimos años se han disparado en España los casos de intolerancia a la lactosa. ¿A qué se debe esta proliferación?

Es cierto que las consultas de pediatría están ahora llenas de gente intolerante a la lactosa y al gluten. Lo más fácil para el médico es retirar la leche sin averiguar realmente las causas.

Porque en la mayoría de los casos en Europa la leche no es el problema de las inflamaciones intestinales, sino más bien la solución, sobre todo la leche pasteurizada.

Para consumir leche necesitamos una enzima, la lactasa, que está en el intestino y en las bacterias, los lactobacilus. El problema es que consumimos demasiada leche UHT y al tomarla durante muchos años y mucho tiempo acaba destruyendo flora bacteriana como los lactobacilos. Por eso, un vaso de leche pasteurizada es muy recomendable y tan efectivo o más que los yogures o demás derivados lácteos que nos venden con lactobacilos.

No es casual que la implantación del sistema UHT en España durante los últimos veinte años coincida con un aumento de las intolerancias a la lactosa, debido a que al calentarla a 138 grados tanto la caseína como el triptófano se alteran, de forma que se reduce el efecto beneficioso tanto sobre la flora intestinal como el efecto placentero. El sistema UHT es muy bueno desde el punto de vista comercial, ya que permite transportar la leche a mercados lejanos y conservarla durante varios meses. Pero en Galicia y en España deberíamos volver a la leche pasteurizada, mucho más beneficiosa y nutritiva, y que podemos conservar en la nevera durante varios días.

Estuve viviendo en Suecia, uno de los mayores consumidores de leche del mundo, y toda la leche que se vende es pasteurizada y procede de granjas suecas. Además, no se retira tanta grasa de la leche como en España.

¿Pero no es mala la grasa de la leche para la salud?

La grasa de la leche es buenísima, al mismo nivel que la grasa de pescado. De hecho la grasa de la leche tiene un equilibrio óptimo entre ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. El problema en España es que se le retira demasiada grasa a la leche. De hecho, en los países nórdicos la leche desnatada es como nuestra leche entera y es toda pasteurizada, y no existen prácticamente problemas de intolerancias a la lactosa.

Lo hemos venido sosteniendo en Voluntad. La leche comercial, sólo pasteurizada. De mínima pasteurización, a ser posible. De producción local y con toda su grasa. Pero también debemos retornar a la venta directa de leche cruda por los ganaderos, como siempre se hizo, para quien quiera comprarla. Y estimular la ganadería ecológica (esto es, la tradicional) contra la convencional actual de «Frankenvacas» importadas, estabuladas y medicadas.

Los quesos, siempre de leche cruda. La pasteurización los mata.

¿Por qué no se empieza por dispensar leche de verdad en los comedores escolares y en los centros hospitalarios?

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, 03.- Comarca, 05.- España, 07.- Enseñanza, Carreño, Medio ambiente, Política local, Sanidad, Villaviciosa

Ruido en domingo: la intolerable tolerancia gijonesa (Día del Libro o día de la aspirina)

El primer domingo después de Pascua, el Domingo in albis, cae este año en la fiesta del mártir San Jorge, el Matadragones, y en el Día del Libro. Ya saben: el 23 de abril fue enterrado Miguel de Cervantes y murieron el Inca Garcilaso de la Vega y William Shakespeare (éste, según el calendario juliano: que Inglaterra siempre fue un país bastante atrasado). Fatídico año aquél de 1616. Aunque no tanto como éste de 2017, en el que el Ministerio de Educación del PP, con la aquiescencia de sus adláteres y su supuesta oposición, ha eliminado definitivamente al autor del Quijote y a otros muchos de las enseñanzas no ya obligatorias, sino incluso optativas del Bachillerato. El Nuevo Orden Mundial (N.O.M.) quiere asegurarse de la subnormalidad de las nuevas generaciones.

¿Qué tiene todo esto que ver con el ruido? Bastante. Empezando por la imposibilidad de concentrarse en la lectura. Con la violación del descanso dominical, también. Y con lo incompleto de las ordenanzas municipales, como a continuación veremos.

Gijón. Avenida de los Héroes del Simancas, por mal nombre Pablo Iglesias (el del PSOE). Una de las más ruidosas de la villa. Los domingos y festivos suponen una cierta tregua para los vecinos, muy bienvenida.

Local que últimamente ocupaba la Sidrería Parrilla «La Xuanina», que cerró sin previo aviso hace unos meses. Obras. (¿Con licencia municipal?). Trabajando en domingo, lo cual ya es suficientemente grave y muestra en qué decadencia estamos sumidos. Trabajando con maquinaria extremadamente ruidosa.

Consultada la Ordenanza municipal del ruido del Ayuntamiento de Gijón, resulta que las limitaciones a estas actividades son horarias (se prohíben entre las 22:00 y las 08:00) pero no se hace mención de domingos y festivos.

O sea: se permite la violación del descanso dominical propio y ajeno. Porque no hay manera de descansar con ese ruido. La contaminación acústica, con su secuela de dolores de cabeza, es dueña hasta del domingo.

Ni leer a gusto se puede así. Y, Señor, ya no nos queda ni el Calmante Vitaminado Pérez Giménez, otra víctima de la democracia

Destacamos hoy este atropello en concreto. Pero en Gijón son constantes, en todos sus barrios. La tranquilidad y el descanso, necesarios en la vida civilizada e imprescindibles para la salud, han sido proscritos.

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 05.- España, 07.- Enseñanza, Justicia social, Medio ambiente, Política local, Sanidad

1º de abril, Día de la Victoria. Recuerdos gijoneses de hace 78 y 70 años

El periódico VOLUNTAD del 1 de abril de 1947 anunciaba los actos organizados para ese día en Gijón

No queríamos dejar pasar este LXXVIII aniversario del final de la Guerra de España sin una aportación de la hemeroteca de VOLUNTAD a eso que ahora llaman, tan mal, «memoria histórica». Hace setenta años se conmemoraba aquel estallido de la paz ocurrido ocho años antes. Aún se conmemoraría treinta años más.

Clic sobre la imagen de arriba para ampliarla y leerla cómodamente.

Sic transit gloria mundi.

Deja un comentario

Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, 05.- España, 07.- Enseñanza, Justicia social, Política local

LXXV aniversario de Miguel Hernández. ¡Ay España de mi vida, / ay España de mi muerte!

Homenaje a Vicente Aleixandre, 1935. Miguel Hernández es el primero de pie, por la izquierda. A continuación, Juan Panero, Luis Rosales, Antonio Espina, Luis Felipe Vivanco, Rafael Montesinos, Arturo Serrano Plaja, Pablo Neruda, Leopoldo Panero. Sentados: Pedro Salinas, María Zambrano, Enrique Díez-Canedo, Concha Albornoz, Vicente Aleixandre, Delia del Carril y José Bergamín. Sentado en el suelo, Gerardo Diego. Nótese el número de poetas falangistas, además de otros que un año después también apoyarían el Alzamiento Nacional

Medios y redes sociales nos han bombardeado hoy con el recuerdo de Miguel Hernández, muerto hace setenta y cinco años. Un recuerdo casi siempre deficiente: ora desmemoriado, ora selectivo, ora falsificado.

Porque el poeta de Orihuela, el mejor con gran diferencia de los poetas «rojos», es también el menos recordado fuera de ocasiones como la de este martes. El menos leído, al margen de algún poema suelto. El más incómodo para la culture izquierdista oficial. Una nota disonante en la orquesta roja, que lo convierte en inadecuado para los bombos mutuos que desde hace un siglo han encumbrado a la «intelectualidad» bolchevizante.

Miguel Hernández Gilabert militó unos (pocos, se afilió en el verano de 1936) años en el Partido Comunista. Es verdad. Hizo la guerra como comisario político en el Ejército rojo. Es verdad. Pero no se dedicó a los saqueos, torturas y asesinatos de retaguardia, a diferencia del ripioso y panfletario Rafael Alberti y la mujer de éste. Con quienes tuvo un famoso incidente en plena guerra, que se saldó con Miguel Hernández agredido por María Teresa León. Que el poeta aguantó impávido: el que fuera cabrero era también un caballero.

Tras la derrota, Miguel Hernández no huyó. Su pena de muerte fue conmutada. El que iba a ser su suegro (en la posguerra contrajo matrimonio canónico con la madre de sus hijos, Josefina Manresa) había sido asesinado por los rojos poco después de iniciada la guerra. Su tuberculosis lo mató, en la enfermería del Reformatorio de Adultos de Alicante, tal día como hoy de 1942.

En todo momento se interesaron por él e intentaron protegerlo amigos y admiradores tan importantes entonces como José María de Cossío, Rafael Sánchez Mazas, Mercedes Fórmica y su marido Eduardo Llosent Marañón, Carlos Sentís… Falangistas todos ellos. Más otros del campo católico (Miguel Hernández había sido católico devotísimo, y su breve desviación a la izquierda vino condicionada por la influencia del «cristianismo» progresista, muy minoritario entonces pero ya existente: la «democracia cristiana», culpable de tantos males de España y de la Iglesia). En 1939 habían obtenido incluso su libertad, aunque luego fuera juzgado y condenado. El régimen fue trasladándolo de prisión, y hasta a algún sanatorio, con el fin de que su salud mejorara. Murió cristianamente, y sus restos compartieron cementerio durante algún tiempo con los de José Antonio Primo de Rivera. Tras las anuales exequias por éste, Mercedes Fórmica y otros mandos destacados de la Sección Femenina iban a rezar el Rosario ante la tumba de Miguel Hernández.

Su enemistad con quienes permanecerían en los círculos de poder del Partido Comunista en los años posteriores; el testimonio de su honradez, que por sí misma afeaba el comportamiento de los demás y lo convertía en incómodo para ellos, con toda probabilidad le habrían condenado a un destino peor de haber optado por el exilio en la Unión Soviética o en cualquier otro lugar donde los comunistas ejercerían después poder (en plena posguerra mundial, los sicarios de Carrillo asesinaban impunemente a otros frentepopulistas españoles en el sur de Francia, por citar sólo un ejemplo).

Miguel Hernández fue un patriota sincero y apasionado. Un «españolista» radical, como se dice ahora. Durante la guerra, la propaganda roja intentó utilizar también la pulsión patriótica. Pero no resultaba creíble: el Frente Popular mantuvo y extremó incluso la prohibición republicana del grito, subversivo, de ¡Viva España! En Miguel Hernández, en cambio, era perfectamente creíble. Tanto, que aún hoy el poder de estos versos suyos nos conmueve. Incluso cuando, en su confusión, llamaba a la juventud al bando equivocado:

Los quince y los dieciocho,
los dieciocho y los veinte…
Me voy a cumplir los años
al fuego que me requiere,
y si resuena mi hora
antes de los doce meses,
los cumpliré bajo tierra.
Yo trato que de mí queden
una memoria de sol
y un sonido de valiente.

Si cada boca de España
de su juventud, pusiese
estas palabras, mordiéndolas,
en lo mejor de sus dientes:
si la juventud de España,
de un impulso solo y verde,
alzara su gallardía,
sus músculos extendiese
contra los desenfrenados
que apropiarse España quieren,
sería el mar arrojando
a la arena muda siempre
varios caballos de estiércol
de sus pueblos transparentes,
con un brazo inacabable
de perpetua espuma fuerte.

Si el Cid volviera a clavar
aquellos huesos que aún hieren
el polvo y el pensamiento,
aquel cerro de su frente,
aquel trueno de su alma
y aquella espada indeleble,
sin rival, sobre su sombra
en entrelazados laureles:
al mirar lo que de España
los alemanes pretenden,
los italianos procuran,
los moros, los portugueses,
que han grabado en nuestro cielo
constelaciones crueles
de crímenes empapados
en una sangre inocente,
subiera en su airado potro
y en su cólera celeste
a derribar trimotores
como quien derriba mieses.

Bajo una zarpa de lluvia,
y un racimo de relente,
y un ejército de sol,
campan los cuerpos rebeldes
de los españoles dignos
que al yugo no se someten,
y la claridad los sigue
y los robles los refieren.
Entre graves camilleros
hay heridos que se mueren
con el rostro rodeado
de tan diáfanos ponientes,
que son auroras sembradas
alrededor de sus sienes.
Parecen plata dormida
y oro en reposo parecen.

Llegaron a las trincheras
y dijeron firmemente:
¡Aquí echaremos raíces
antes que nadie nos eche!
Y la muerte se sintió
orgullosa de tenerles.

Pero en los negros rincones,
en los más negros, se tienden
a llorar por los caídos
madres que les dieron leche,
hermanas que los lavaron,
novias que han sido de nieve
y que se han vuelto de luto
y que se han vuelto de fiebre;
desconcertadas viudas,
desparramadas mujeres,
cartas y fotografías
que los expresan fielmente,
donde los ojos se rompen
de tanto ver y no verles,
de tanta lágrima muda,
de tanta hermosura ausente.

Juventud solar de España:
que pase el tiempo y se quede
con un murmullo de huesos
heroicos en su corriente.
Echa tus huesos al campo,
echa las fuerzas que tienes
a las cordilleras foscas
y al olivo del aceite.
Reduce por los collados,
y apaga la mala gente,
y atrévete con el plomo,
y el hombro y la pierna extiende.

Sangre que no se desborda,
juventud que no se atreve,
ni es sangre, ni es juventud,
ni relucen, ni florecen.
Cuerpos que nacen vencidos,
vencidos y grises mueren:
vienen con la edad de un siglo,
y son viejos cuando vienen.

La juventud siempre empuja,
la juventud siempre vence,
y la salvación de España
de su juventud depende.

La muerte junto al fusil,
antes que se nos destierre,
antes que se nos escupa,
antes que se nos afrente
y antes que entre las cenizas
que de nuestro pueblo queden,
arrastrados sin remedio
gritemos amargamente:
¡Ay España de mi vida,
ay España de mi muerte!

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo 05.- España, 07.- Enseñanza, 09.- Medios, Justicia social

LXXVIII aniversario de Antonio Machado. (Ya estábamos reconciliados)

Tenemos en Gijón un colegio público que lleva el nombre del famoso escritor, poeta, dramaturgo y catedrático de instituto, sevillano de nacimiento y castellano de adopción, de cuya muerte en el exilio en Colliure se cumplen hoy setenta y ocho años. En la llamada Transición (con «T» mayúscula y con mucho incienso) lo convirtieron en un símbolo extraño. Tan extraño como la «reconciliación» que vinieron a imponernos, y que ha reverdecido últimamente, violenta y devastadora, en nombre de una no menos extraña «memoria histórica» que persigue borrar —aún más— la memoria del siglo XX.

En la etapa final de la llamada Transición, otro sevillano, un tal Alfonso Guerra (¿se acuerdan?) se presentó como especialista en Antonio Machado y en Mahler. Luego resultó que de ninguno de los dos sabía gran cosa. El mahleriano español por excelencia fue el recientemente fallecido José Luis Pérez de Arteaga, y a Antonio Machado lo teníamos hasta en la sopa desde mucho antes del ascenso del PSOE (r). Mas tanto nos vinieron a decir que se trataba de un poeta mal visto en el franquismo, que se había orillado su obra, etcétera, que nos hicieron dudar de nuestros propios recuerdos: ¿acaso no habíamos aprendido poemas de Antonio Machado en la escuela? ¿No venían, pues, en nuestros libros de texto de la época de Franco?

Antonio Machado y sus versos nunca dejaron de ser populares, y fueron especialmente queridos por buena parte de los falangistas del régimen anterior. Sus libros siguieron publicándose. Y hasta la oficial Televisión Española le dedicó programas. Arriba insertamos uno emitido por primera vez el 10 de julio de 1973. Recuerden, Francisco Franco murió —en el poder, y en la cama— el 20 de noviembre de 1975.

—Pero aquello era ya el tardofranquismo. Se habían suavizado mucho.

¿De veras? ¿Qué me dice de este otro programa? Se estrenó en TVE el 17 de mayo de 1967…

La verdad es que estábamos perfectamente reconciliados, antes de que el juanismo, la democracia y la neoizquierda vinieran a des-reconciliarnos.

De paso, arrojaron al olvido a Manuel Machado, hermano de Antonio y (a decir incluso de escritores y críticos adscritos a la izquierda, como Andrés Trapiello) mejor poeta que él. Mas, así como Antonio anduvo próximo a la izquierda (pero puso tierra por medio con el criminal Frente Popular), Manuel se adscribió sin dudarlo al bando nacional durante la Guerra de España, y al régimen nacido de ésta. Lo cual, para quienes desde hace tiempo manejan eso de la «memoria histórica», lo convirtió en recuerdo a borrar.

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, 05.- España, 07.- Enseñanza, Justicia social

Fiesta de la Inmaculada Concepción, Patrona de España

Diario VOLUNTAD, domingo 8 de diciembre de 1946

Diario VOLUNTAD, domingo 8 de diciembre de 1946

No dejemos pasar este jueves sin recordar la gran fiesta de hoy, la Purísima Concepción, o la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Patrona Mayor de España. Quizá si lo hubiéramos hecho antes, no habríamos pasado la vergüenza de ver hoy muchos comercios abiertos en esta abandonada villa de Jovellanos (quien había hecho el voto de sangre de la Inmaculada, por cierto)… Es ironía, evidentemente.

El suelto del viejo VOLUNTAD que reproducimos arriba se olvida —lástima de años de desmemoria, ya en 1946— de que desde el siglo XVIII es oficialmente la Inmaculada Concepción la Patrona Mayor de las Españas. Y desde mucho antes la oficiosa, por así decirlo. (Patrón Mayor es Santiago Apóstol, y Copatrona, Santa Teresa de Jesús). Sugerimos pulsar sobre la imagen para aumentarla y leerlo.

Patrona es también, efectivamente, de centros de enseñanza locales, algunos ya desaparecidos. Y de la Infantería. Cuyos acuartelamientos también desaparecieron de Gijón hace tiempo, en esta era Argentina / de socialismo y cocaína (Valle-Inclán). Así que les dejamos con el soberbio Himno de la Infantería:

Ardor guerrero vibre en nuestras voces
y de amor patrio henchido el corazón,
entonemos el himno sacrosanto
del deber, de la Patria y del honor ¡Honor!
De los que amor y vida te consagran
escucha España la canción guerrera,
canción que brota de almas que son tuyas,
de labios que han besado tu bandera.
De pechos que esperaron anhelantes
besar la cruz aquella
que formaban la enseña de la Patria
y el arma con que habían de defenderla.

Nuestro anhelo es tu grandeza
que seas noble y fuerte.
Nuestro anhelo es tu grandeza
que seas noble y fuerte.
Y por verte temida y honrada
contentos tus hijos irán a la muerte.
Y por verte temida v honrada
contentos tus hijos irán a la muerte.

Si al caer en lucha fiera ven flotar
victoriosa la bandera,
ante esa visión postrera
orgullosos morirán.

Y la Patria, al que su vida le entregó
en la frente dolorida
le devuelve agradecida
el beso que recibió.

El esplendor de gloria de otros días
tu celestial figura ha de envolver
porque aún te queda la fiel Infantería
que, por saber morir, sabe vencer.

Y volarán tus hijos
ansiosos al combate,
tu nombre invocarán.
Y la sangre enemiga en sus espadas
y la española sangre derramada
tu gloria y sus hazañas cantarán.

Y estos soldados de tu Infantería
sienten que se apodera de sus pechos
con la épica nobleza y gallardía
el ansia altiva de los grandes hechos
te prometen ser fieles a su historia
y dignos de tu honor y de tu gloria.

Primera plana de VOLUNTAD del 8 de diciembre de 1946. La fiesta de la Inmaculada cayó en domingo aquel año. También eran tiempos revueltos: pulsar sobre la imagen para ampliarla y poder leer las noticias

Primera plana de VOLUNTAD del 8 de diciembre de 1946. La fiesta de la Inmaculada cayó en domingo aquel año. También eran tiempos revueltos: pulsar sobre la imagen para ampliarla y poder leer las noticias

Deja un comentario

Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, 05.- España, 07.- Enseñanza, Cofradías y hermandades