Archivo del Autor: Tradición Astur

Manolete, Manolete, si no sabes torear, pa’qué te metes…

Ayer, 8 de febrero, tuvo lugar en la antigua Escuela de Comercio de nuestra villa, situada en la calle de Francisco Tomás y Valiente (antigua Ramiro de Maeztu), número 1, ‎ una nueva conferencia del ciclo «Las Guerras de la Independencia Hispanoamérica» que organiza el Ateneo Jovellanos. La indicación de la dirección de la sede del Ateneo es superflua para los lectores de Voluntad; pero no parece que lo sea para los directores y redactores de unos periódicos, mal llamados asturianos, que no mencionan ni una sola palabra de la misma, quizás porque ignoren su situación geográfica.

No incluimos entre esos periódicos a La Nueva España que, al contrario que la edición local de El Correo, con su mancheta El Comercio, más preocupado en cerrar rotativas y ser, cada vez, menos gijonés; y de esa cosa que se imprime con la mancheta del otrora prestigioso diario ovetense, con pretensiones regionales, La Voz de Asturias, y que hoy no pasa de ser un encarte de esa otra cosa que se hace llamar Público, sí se preocupó por cubrir la conferencia e intentar hacer llegar a sus lectores lo que en ella se dijo.

Y decimos intentar porque, desafortunadamente, no lo consigue, dada la manifiesta incapacidad de la persona enviada a cubrir dicha conferencia. Con la cantidad ingente de periodistas que hay en paro, o dedicándose a cualquier otra cosa que no tiene nada que ver con el periodismo, La Nueva España decide enviar a la conferencia a Cuca Alonso, que, en cuanto deja de hablar de su «Gijón del alma», demuestra una enciclopédica ignorancia del asunto a tratar, sea este el que sea. La verdad sea dicha, en la redacción de La Nueva España, en su edición local, figura una extraña serie de personajes que, salvo contadas excepciones, carecen del más mínimo nivel para escribir en un periódico, más o menos, serio. Completen, los lectores que nos quedan, la lista que encabezan la mencionada Cuca Alonso, el bancario Ladis de Arriba, el polifacético Alfonso Peláez o el cursi habitual Paco Prendes Quirós.

En el artículo, Olvido Alonso García-Nava (qué sospechosos resultan estos apellidos unidos por un guión: García-Nava, Pérez-Espinosa, González-Lobón; que todos tienen la misma estructura, un primer apellido relativamente corriente y otro un poco más peculiar) perpetra en la edición del día de hoy de La Nueva España, se deslizan unos errores garrafales que demuestran la ignorancia de la autora sobre el tema tratado y, sobre todo, sobre el conferenciante.

La Armada en América, amor y tristeza

El capitán de navío José María Blanco relata que cuando comenzó la emancipación, en 1808, «sólo había treinta oficiales de la Marina en todo el continente americano»
CUCA ALONSO
En el ciclo de conferencias que sobre «Las guerras de la independencia hispanoamericana» se está celebrando actualmente en el Ateneo Jovellanos hay una sombra de tristeza, que en todos los casos proviene de las palabras

José María Blanco, ayer, durante la charla en el Ateneo Jovellanos. / Juan Plaza

del ponente. Razones sobran para dicha tristeza. Aparte de ver cómo el imperio español se caía a pedazos, las consecuencias o memorias posteriores tampoco arrojan motivos para la alegría. Ayer, por ejemplo, cuando el capitán de navío José Mará Blanco comenzó su discurso titulado «La Armada en la guerra de emancipación americana», sus primeras palabras fueron para lamentar que aquellos españoles de ultramar que lucharon contra España y contra su rey, todos tienen monumentos en las plazas de nuestras ciudades, mientras que los leales que los combatieron fueron relegados al olvido.

De ahí en adelante, todo el relato es la historia de un fracaso labrado con despropósitos, dejadez y pésima política. Habrá quien piense -y piensa bien- que la independencia de las colonias hispanoamericanas era una causa irrenunciable. Pero otra cosa es cómo se consiguió; estaban en entredicho la dignidad de España, su prestigio, sus intereses…

El comandante de Marina del Principado, Juan Manuel Beceiro, elegantísimo con su uniforme de media gala, hizo la presentación de José María Blanco. Entre sus muchos méritos diremos que ha mandado el dragaminas «Sil», la corbeta «Diana», la fragata «Cataluña», y el buque de combate «Patiño». Es especialista en comunicaciones, profesor de Estrategia, académico, investigador, organizador de congresos… Está en posesión de diversos premios y condecoraciones, entre ellas la medalla de la OTAN. Pertenece a una familia de militares desde el siglo XIX.

Sentido del humor, pese al tinte trágico de su exposición, no le falta al señor Blanco. Al ver la sala llena, achacó el dato a la presencia de familia, compañeros y núcleo ferrolano. «Contaba siete meses cuando mi padre me trajo en barco a Gijón, donde recibí mi segundo bautizo, éste de sidra, en el bar Nalón». Saludó al presidente de la Fundación Alvargonzález, Juan Alvargonzález, agradeciéndole sus aportaciones a la historia de la Marina. Valiéndose de imágenes en pantalla, José María Blanco mostró el mapa de la América hispana. «Allí donde hubo una capitanía general y un virrey, hay hoy una nación», dijo, aludiendo al ordenamiento y sistema legado por los españoles.

La Marina militar española nace con los Borbones en 1717, creándose tres bases: Ferrol, Cádiz y Cartagena. Pero es el marqués de la Ensenada (1748) quien regula el cuerpo y establece los grandes arsenales. Un apostadero es un puerto que reúne varios buques bajo el mando de un jefe; una base naval sirve para reparar, aprovisionar y formar marinos. Según esto, el primer apostadero americano se hizo por orden de Felipe II en Veracruz; éste precedió al de La Habana, al de San Blas de California… A su vez, la primera base naval tuvo su sede en Cartagena de Poniente; la segunda, en Puerto Cabello; la tercera, en Montevideo… Pasaron tres siglos. En Callao de Lima se arrió la ultima bandera de la Marina española. Nunca se envió ultramar un ejército organizado, a los oficiales se les pagaba mal, no se dotó de medios a la Marina, cuando la única comunicación con la metrópoli era el mar. En 1808 comienza la emancipación y apenas hay treinta oficiales de la Marina española en todo el continente.

«Yo quiero recordar a los héroes silenciados, los que defendieron a España y la corona», dijo el capitán de navío José María Blanco. Rosendo Porlier, Jacinto Romarate, José Primo de Rivera, Pascual Enrile, Monteverde, el asturiano Boves, Ángel Laborde, Roque Guruceta…

http://www.lne.es/gijon/2011/02/09/armada-america-amor-tristeza/1031054.html

Obviando las faltas de ortografía, cada vez más habituales en los medios de comunicación, nos encontramos con expresiones como que el actual titular de la Comandancia de Marina de Asturias, que ese es su nombre oficial, y no «del Principado», iba «elegantísimo con su uniforme de media gala». Ignoramos a qué se referirá la autora del artículo con lo de «media gala» porque el uniforme de «media gala» no existe en el actual reglamento de uniformidad de las Fuerzas Armadas españolas y éste se promulgó en un lejano 20 de enero de 1989. Sin duda, para la autora, que el Capitán de Navío D. Juan Manuel Beceiro fuera con el uniforme de diario a una conferencia le parecería demasiado vulgar, así que había que adornarlo con lo de «media gala».

http://www.mde.es/Galerias/areasTematicas/observatorio/fichero/normativa/SBD_OM_OM6_1989DenominacionUnif.pdf

Además, hay que reconocer la mala suerte que tiene la «escribidora», resulta que entre los méritos del, también, Capitán de Navío D. José María Blanco está haber comandado el dragaminas, que no «dragamina», «Sil», la corbeta «Diana», la fragata «Cataluña» y «el buque de combate “Patiño”». Pues también es mala suerte que el único de los barcos que menciona que, precisamente, no es de combate es el «Patiño». El resto de ellos, cuando estaban en servicio (hace años que fueron dados de baja en la lista de buques de la Armada Española), eran todos de combate.

El buque de aprovisionamiento de combate «Patiño» (A-14) es un barco destinado a proporcionar, entre otras cosas, combustible, munición, víveres, pertrechos y asistencia sanitaria a las unidades de combate de la Armada, en la mar. Es decir, un almacén flotante.

http://www.armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/armadaEspannola/buques_superficie/04_Aprovisionamiento_Combate–01_buque-aprovisionamiento-combate-patinno

 Otra perla de la señora Alonso es destacar que el conferenciante está en posesión de diversos premios y condecoraciones, resaltando la «medalla de la OTAN». Acudiendo a la biografía que está colgada en la web del Ateneo Jovellanos, resulta que está en posesión de la Encomienda, Cruz y Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la Cruz de la Orden del Mérito Naval de 1ª y 2ª Clase, la Medalla Conmemorativa del IV Centenario de la Batalla de Lepanto, la Mención Honorífica Especial, la Medalla de la OTAN y la Medalla de Servicios de la UEO.

http://www.elateneo.es/eventos/show/conferencia-del-capitan-de-navio-y-director-general-adjunto-del-instituto-de-historia-y-cultura-naval-federico-baeza-fernandez-de-rota

¿Por qué destaca la Medalla de la OTAN? Es, de todas las que posee el conferenciante, probablemente la de menor importancia, puesto que únicamente requiere que se haya servido, al menos, treinta días en misiones de la OTAN. Podemos asegurar a doña Olvido que muchos de los militares destinados en el Acuartelamiento «Cabo Noval» no es que tengan una medalla de la OTAN, es que tienen dos o tres.

Cuando la «escribidora» se decide a hablar de historia naval, el asunto empieza a hacer aguas por todos sitios. Resulta que la marina militar española, según Cuca Alonso, «nace con los Borbones en 1717». Lo que nace en 1717 es la Real Armada, entendida como el conjunto de todas las fuerzas de mar que el rey sostiene para defender las costas y el comercio. ¿Acaso cree Cuca Alonso que los barcos de la Grande y Felicísima Armada, más conocida como «Armada Invencible», en 1588, eran barcos de la Trasmediterránea? ¿O que los barcos que mandaba Don Juan de Austria en Lepanto, en 1571, pertenecían a la Fred Olsen? La marina militar española empieza, como unidad teórica, con la unión de las coronas españolas.

Para concluir con el despropósito histórico, se le ocurre decir que «En Callao de Lima se arrió la última bandera de la Marina Española». Tiene el detalle de no poner la fecha. ¿Se referirá a 1826, cuando se retira, a las órdenes del General Rodil, el último ejército español de la fortaleza del Real Felipe? ¿O se referirá a 1866, cuando la Armada Española bombardea Callao, en el marco de la Guerra del Pacífico? No importa a cuál se refiera porque se olvida de los combates de Cavite, en Filipinas, o de Santiago, en Cuba, dentro de la Guerra Hispano-Norteamericana, dentro del siglo XIX. De los hechos heroicos de la Armada Española en el siglo XX, mejor no hablamos. Lo único que está claro es que mientras exista España, nunca se arriará la bandera de los barcos e instalaciones de la Armada.

A todo esto, si hay alguien que después de leer lo escrito por Cuca Alonso en La Nueva España, sea capaz de decirnos algo de lo que dijo el conferenciante, no podemos hacer otra cosa más que descubrirnos. Porque, salvo que lamentó que muchos de los héroes que lucharon por España y por el Rey no tengan calle ni plaza alguna, y los traidores, en cambio, a cientos, no sabemos mucho más. Claro, a ella lo de Who, What, When, Where, Why & How debe sonarle a chino.

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El cuento de nunca acabar… ni empezar

En el día de hoy, cualquiera que leyera  la edición local de El Correo creería que volvían a aquella costumbre, tan española, de sorprendernos con alguna inocentada en las distintas secciones del periódico, tan propias de tal día como hoy, no hace muchos años. Pero pronto nos daríamos cuenta que eso se hacía en El Comercio de Carantoña, y no en esa cosa que ahora publican bajo su mancheta.

La noticia en cuestión es la relacionada con el hotel de cinco estrellas que quieren instalar en la antigua residencia femenina de la Universidad Laboral y que agregamos a continuación:

AC apura para estrenar su cinco estrellas en 2011

La empresa de Antonio Catalán reiniciará en un mes los trabajos de la Laboral que paró hace año y medio

28.12.10 – 03:04 – CH. T. | GIJÓN.

Imagen de la antigua residencia de la Laboral, en cuya fachada están colocados los andamios desde 2008. PALOMA UCHA

AC quiere estrenar de una vez por todas su cinco estrellas gijonés. Después de tener paradas desde hace año y medio las obras de la antigua residencia de la Universidad Laboral, el holding hotelero que preside Antonio Catalán, cuya siglas bautizan el emporio, ha decidido retomar los trabajos. Según ha podido saber EL COMERCIO, lo hará antes de un mes. La consigna es apurar los plazos y concluir la obra cuanto antes.

Aunque oficialmente la compañía no quiere hacer ninguna declaración, lo cierto es que se espera para enero a la contrata que se hará cargo de finalizar los trabajos, consistentes, básicamente, en acondicionar las salas ya divididas y amueblar todas las instalaciones. Así lo aseguraba el propio Catalán en una entrevista concedida a este periódico en 2009, cuando confirmó la noticia: las obras estaban paradas.

En la misma entrevista, el empresario cuantificaba en 3 millones de euros los trabajos ya realizados, sobre un montante total de 13,8 en que está presupuestado la transformación de la antigua residencia femenina de la Universidad Laboral en el primer hotel de cinco estrellas de Gijón.

En los largos pasillos diseñados por Luis Moya, en los que permanecerán sus frescos azulejados, se han habilitado 84 habitaciones de lujo, distribuidas en cuatro plantas, así como un spa y un gran comedor con capacidad para 500 personas, además de zonas comunes pensadas para convertir al hotel en un centro de celebración de congresos.

En aquel momento, Antonio Catalán aseguraba que las obras se retomarían a principios del año en curso, algo que no ha sucedido, y apuntaba que, una vez recuperados a los trabajos, estos concluirían en breve. Tan rápido que el presidente de AC afirmó: «2010 va a ser el año de apertura».

Aunque con un año de retraso sobre sus propias declaraciones, la confianza de la compañía, así como del Principado y del Ayuntamiento de Gijón, es que el primer cinco estrellas de la ciudad logre abrir sus puertas en 2011.

Suma y sigue de retrasos

Una afirmación que, no obstante, nadie se atreve a hacer suya, pues la frase «el hotel se abrirá en…» en referencia al AC Laboral ha sido pronunciada ya en demasiadas ocasiones. El estreno del establecimiento de más categoría de la ciudad, dominada por los cuatro estrellas, se anunció para finales de 2007, año en el que AC ganó el concurso público abierto por la Consejería de Cultura para la conversión de la antigua residencia femenina de la Universidad Laboral en hotel de cinco estrellas.

Con el compromiso de explotarlo durante 40 años, AC dijo que sí a los trabajos, pero el calendario oficial sufrió su primera demora rápidamente. La empresa argumentaba en septiembre de 2007 problemas burocráticos para iniciar los trabajos y prometía para el verano de 2008 el hotel sería una realidad.

Sin embargo, no fue hasta abril de ese año, 2008, cuando, con asistencia de Antonio Catalán y del presidente del Gobierno regional, Vicente Álvarez Areces, se colocaba la primera piedra del proyecto y un nuevo anuncio: los clientes llegarían a finales de año.

Mientras tanto, adonde sí llegaban los clientes que buscan la máxima categoría era a Oviedo, que multiplicó sus aperturas de cinco estrellas, pasando del Reconquista a contar con el Castillo de la Zoreda, Barceló Cervantes, Las Caldas Villa Termal e, incluso, un AC, el Fórum; así como a villas con menor población que Gijón, como Avilés, que tiene su cinco estrellas en el Palacio Ferrera; Colunga, con su Palacio de Luces, y Villaviciosa, con el Bal.

Crisis de la construcción

En Gijón, el nuevo plazo dado por Catalán, el de finales de 2008, tampoco pudo sostenerse y obligó a publicitar la inauguración para una fecha tan rotunda, Semana Santa de 2009, como errónea según se vio.

Porque lo único que llegó el año pasado fue la explosión de la crisis económica, con el crack de la construcción en su punto más candente. Con el derrumbe del ladrillo se vinieron abajo, también, los planes de AC, que tiene como socio para su proyecto en Gijón a Coto Ferranes, en cuyo accionariado figura la quebrada Metrovacesa.

Tras los problemas económicos de sus socios se pertrechó Catalán para justificar el parón de los trabajos, certificados en junio de 2009, que han tenido casi tantas fechas de reinicio como de apertura el hotel. La promesa de que en 2010 Gijón tendría su primer cinco estrellas ha vuelto a ser incumplida. El Principado ha dado ya un ultimátum: si no retoman los trabajos perderán la concesión. Y la ciudad seguirá sin su máxima categoría.

http://www.elcomerciodigital.com/v/20101228/gijon/apura-para-estrenar-cinco-20101228.html

Pese a lo que cuenta Chelo Tuya, por cierto, apellido muy tradicional en Cabueñes (aunque ella parece que hace bastante que no lo pisa, dado el desconocimiento con el que habla del estado de las obras), la realidad es muy distinta.

Para empezar, las obras llevan paradas desde, al menos, enero de 2009; por lo que llevan casi dos años sin haber visto un solo obrero en su interior. Según ella, los trabajos pendientes consisten en «acondicionar las salas ya divididas y amueblar todas las instalaciones». Nuevamente, la realidad tira por tierra esta ilusión. No existe ni un solo tabique en las cuatro plantas del edificio, por lo que difícilmente pueden estar divididas las salas ni las 64 habitaciones de lujo con las que contará el hotel. Este hecho es fácilmente constatable con sólo mirar a través de las ventanas del edificio.

Fachada colindante con el antiguo Convento de las Clarisas

Pero, ahondando en lo que se ve que es una noticia redactada desde la comodidad de la redacción de la calle Ferrocarril, es grave el desconocimiento del hecho de que el edificio no tiene ni una sola ventana. Las tres plantas superiores tienen colocados los marcos, pero sin cristales; y la primera planta, por no tener, no tiene ni los marcos en las ventanas. Por lo menos, la planta baja conserva las rejas originales, porque de las ventanas, con sus respectivos cristales, tampoco se sabe nada.

A la izquierda, la «Casa de las maquetas»; al fondo, el hotel.

Y para acabar de coronar el esperpento, el pie de la foto que acompaña la noticia es delirante: «Imagen de la antigua residencia de la Laboral, en cuya fachada están colocados los andamios desde 2008». Pues bien, no hay ni un solo andamio en la fachada del edificio, ni lo ha habido nunca. El que aparece en la foto que publica el diario antes conocido como El Comercio, se colocó para las obras en un edificio adyacente al que nos ocupa, y se retiró hace ya bastantes meses. Para muestra, las fotos que acompañan estos comentarios a la noticia publicada, y que fueron tomadas por uno de los redactores de Voluntad en el día de hoy.

Lo que será, algún día, el hotel y, debajo, su futuro aparcamiento

Del estado de lo que será el aparcamiento del hotel, una imagen vale más que mil palabras. Lo mismo de lo que fue la «Casa de las maquetas» y que ahora es víctima del abandono y se encuentra delante de lo que será un hotel de lujo, si «Dio lo vuole». Del estado de lo que fueron jardines interiores, y ahora parecen una selva, mejor no comentamos nada, no sea que los posibles futuros clientes se espanten del estado en que se encuentra aún; algo parecido a la vegetación que rodea el edificio… sea lo que sea.

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Piquetero

El pasado miércoles, la edición gijonesa de La Nueva España publicaba esta curiosa noticia sobre las consecuencias que la pasada ¿huelga general? del 29 de septiembre tuvo para uno de los componentes de eso que un iluminado vino a llamar «piquete convencitivo».

La resaca de la huelga general del 29 de septiembre

Multa de tráfico para un piquetero

El Ayuntamiento sanciona a un sindicalista con 200 euros y cuatro puntos del carné de conducir por colocar contenedores en la avenida de Portugal

J. M. CEINOS
La huelga general celebrada el pasado 29 de septiembre está pasando factura a algunos miembros de los piquetes informativos que actuaron aquella jornada en Gijón. Al menos éste es el caso de Alberto Nicasio Montes Estrada, militante del sindicato Comisiones Obreras (CC OO) y hermano de Jesús Montes Estrada, tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Gijón y portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida.

El pasado día 4, Nicasio Montes Estrada recibió en su domicilio una notificación del área de Economía y Hacienda (negociado de sanciones) del Ayuntamiento de Gijón. O sea, una multa por infringir el artículo 12, apartado 3, de la ordenanza municipal de circulación y transportes. El importe de la sanción es de 200 euros y la multa lleva aparejada la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir del sindicalista.

Los hechos, denunciados por un agente de la Policía Local, son los siguientes: «Arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan producir incendios, accidente de circulación o que obstaculicen la libre circulación. Colocando contenedores en carril de circulación, obstaculizando al tráfico». La hora de los hechos denunciados son las ocho y veinte minutos de la mañana del 29 de septiembre, y el lugar la avenida de Portugal.

La versión de Nicasio Montes Estrada es la siguiente: «Yo formaba parte de un piquete de Comisiones Obreras y al principio de la avenida de Portugal vimos que había varios contenedores cruzados en la calle. Para evitar accidentes, con otros dos miembros del piquete los retiramos a un lado. En ese momento, a toda velocidad y en dirección prohibida, llegaron dos motoristas de la Policía Local. Uno de ellos nos pidió la documentación a mí y a otra compañera del piquete. Les pregunté el motivo, y me contestó que por cruzar contenedores en la calle. Le dije que no estábamos cruzando los contenedores y le enseñé la documentación y también le pedí a él la suya. Escribió el parte mientras en la calle habría, por lo menos, otros ocho motoristas de la Policía Local y varios furgones (del Cuerpo Nacional de Policía)».

Nicasio Montes Estrada tiene de plazo para recurrir la sanción hasta el día 24 de este mes, pero lo que le extraña es que «me quiten cuatro puntos del carné de conducir cuando yo era un peatón, iba caminando por la calle».

Anoche aún no tenía decidido si, al final, recurrirá la multa, «lo tengo que hablar con el sindicato», afirmó. «Pero lo que más me molesta es lo de los cuatro puntos», señaló, por último, el piquetero de Comisiones Obreras.

http://www.lne.es/gijon/2010/11/10/multa-trafico-piquetero/992152.html

Si un ciudadano normal le pide su identificación a un policía municipal –que no local, por mucho que se empeñe la concejal del asunto– mientras le impone una multa de tráfico, ¿cuál es la probabilidad de que se la enseñe? Por otro lado, ¿usaría el piquetero eso tan español de «no sabe usted con quién está hablando»? Es obvio que sí lo sabía, para eso le había pedido la documentación. Además, ¿pagaremos entre todos la onerosa multa, o se hará cargo de la misma el hermano del concejal residente en la Plazuela de Evaristo San Miguel? Obsérvese que la preocupación del Sr. Montes Estrada es por los cuatro puntos del carné de conducir, no por los 200 euros de la multa.

Otra duda que nos surge es ¿por qué no aparece la noticia en la edición regional del cómic autodenominado Público? Que no aparezca en la edición local de El Correo Español – El Pueblo Vasco es lógico, puesto que están más ocupados en cerrar rotativas y despedir a trabajadores que en hacer su trabajo como periodistas.

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Políticos y partidos de Gijón

El archivador de la discordia.

Recientemente, antiguos miembros del Partido Popular villano (en la primera acepción del Diccionario de la Real Academia Española, no vayan nuestros lectores a malpensar) han sido objeto de atención por parte de lo que, antiguamente, fue prensa local y, ahora no deja de ser, la mayoría de las veces, prensa sucursal. Por un lado, el juicio al ex concejal Emilio Noval, por descubrimiento y revelación de secretos, y, por otro, el dictamen de la Agencia Española de Protección de Datos acerca de un archivador con correspondencia y papeles del que fuera destacado militante de la agrupación local de dicho partido, Francisco Álvarez-Cascos, encontrado por un «ciudadano anónimo» en un contenedor de obras en la Plaza del Instituto o del «Parchís»… O eso nos quisieron hacer creer, por aquel entonces.

http://www.elcomerciodigital.com/20091021/politica/alvarez-cascos-denuncia-gijon-20091021.html

http://www.lne.es/gijon/2009/10/21/cascos-denuncia-pilar-fernandez-pardo-oficina-proteccion-datos/823574.html

http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=521568

Esta villa ha sido, desde los inicios de esto que algunos llaman «período democrático», sede de diversos partidos políticos, algunos ya veteranos, como el «Partíu Asturianista», inscrito en el Ministerio del Interior un 14 de febrero de 1986, y otros más noveles como el autodenominado «Democracia, Ciudadanía y República».

Este es el último partido político que, registrado en el Ministerio del Interior, aparece con su domicilio social en la Villa de Jovellanos. Su fecha de inscripción es el 16 de abril del presente año (por poco no consigue ser inscrito en el aniversario de la proclamación de la infausta II República) y sus representantes legales son, por orden alfabético y según el propio registro del ministerio, Lisardo Bello García y José Miguel Bernardo Rodríguez. ¿De qué nos suena este último?

Pues bien, José Miguel Bernardo Rodríguez era el «anónimo ciudadano» que supuestamente encontró los archivadores de Francisco Álvarez-Cascos en un contenedor de obras, bajo la incesante lluvia gijonesa, y no dudó en mojarse para rescatar de la destrucción y la barbarie tan importantes objetos… Ni que fuera lluvia ácida.

¿Casualidad o afán de protagonismo? Si tenemos en cuenta la nota que, con extraordinaria rapidez, hizo pública el partido fundado por aquel personaje tan pagado de sí mismo que fue Manuel Azaña, desde Voluntad, muy mucho nos tememos que sea la segunda alternativa. Ignoramos cuál era la intención del «anónimo ciudadano», pero no estaría de más que aclarara de dónde salió el famoso archivador, puesto que, como parece acreditar la Agencia Española de Protección de Datos, de la sede del Partido Popular no salió.

http://www.izqrepublicana.es/comunicacion/comunicadosoct2009.htm#pp

Pero, afán de protagonismo, sin duda, es lo que tiene el segundo intérprete de este sainete que parece ser la actividad del PP local, el ex concejal Emilio Noval (aunque tentador, omitiremos las chanzas sobre su apellido). A este personaje, lejos de los desfasados y decadentes archivadores, lo que le atrae son las grabaciones mediante dispositivos móviles de última tecnología, con los que grabar a sus compañeros de conciliábulo político. Grabaciones por las que, tras filtrarlas a los voceros de turno que quisieron secundarle, es acusado de descubrimiento y revelación de secretos y ha dado con sus huesos ante el magistrado de lo Penal, Lino Rubio Mayo. De cuyo comportamiento a la hora de juzgar los hechos pueden dar fe Cándido y Morala, o Paloma García y Francisco Cuesta.

http://www.elcomerciodigital.com/v/20100430/gijon/volveria-grabarlo-otra-20100430.html

http://www.lne.es/gijon/2010/04/29/noval-reconoce-haber-grabado-reuniones-internas-pp/908217.html

http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=552156

Pues bien, nuestro segundo protagonista aparece como representante legal de otro partido político, de casi tan reciente creación como el anterior, y que responde al nombre de «Gijoneses», que fue inscrito en el Ministerio del Interior el día 22 de febrero de 2010 y que había sido presentado, a bombo y platillo, el 28 de enero del mismo año, y del que desde entonces nunca más se supo.

http://www.elcomerciodigital.com/20091205/gijon/nace-gijoneses-20091205.html

http://www.elcomerciodigital.com/20100128/gijon/gijoneses-empieza-calle-20100128.html

http://www.elcomerciodigital.com/v/20100226/gijon/interior-visto-bueno-nuevo-20100226.html

Es más, tan poco se sabe de ellos que, en la edición gijonesa de La Nueva España, la única referencia a susodicho partido son varias entradas en su foro de Internet, en el apartado dedicado a la edición de Gijón, que enlazan, curiosamente, con las anteriores noticias, publicadas en la edición local de El Correo, antiguamente conocida por El Comercio. Por supuesto, en la edición regional de Público, ni palabra.

http://mas.lne.es/foros/index.php?showtopic=26758

Siguiendo con las curiosidades políticas, ¿sabían los lectores de Voluntad de la existencia de un partido político denominado «Partido de Coalición Asturiana», inscrito en el Ministerio en 1992? Dejando aparte la incongruencia de ser un partido de coalición, cuando lo normal es ser una coalición de partidos, ¿sabían que tenía como sede la gijonesa calle de Ruiz Gómez? ¿Y sabían quién era uno de los promotores de ese partido? El actual concejal de Cultura y Deportes del, si hacemos caso a su versión, Ayuntamiento más cercado en el Principado de Asturias.

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Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, 03.- Comarca, Política local

Un Gijón de Dulce

Tiene esta villa, otrora industrial y, por tanto, gris (lo cual, dicho sea de paso, no es intrínsecamente malo) la dicha o desdicha, según se mire, de contar con una concejal que sirve para todo… aunque haga más bien poco o nada. Nos referimos, como nuestros perspicaces lectores habrán podido imaginar, a Dña. Dulce Nombre de María Gallego Canteli.

Atesora, actualmente, entre sus múltiples y, a veces, polémicos cargos, la presidencia del Consejo de Administración de EMA (Empresa Municipal de Aguas de Gijón S.A.), empresa sobradamente conocida y de solera dentro del extensísimo organigrama municipal. Además, preside el consejo de administración de la Sociedad Jardín Botánico Atlántico de Gijón S.A. y de otra «cosa», de denominación tan larga como farragosa, que responde al nombre de Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano de Gijón S.A. y que, gracias a la web del Ilustre Ayuntamiento de Gijón (el añadido posterior de Xixón lo dejaremos para el uso y disfrute del Sr. Montes Estrada), hemos descubierto que se corresponde con EMULSA, la Empresa Municipal de Limpieza S.A. de toda la vida.

Pues bien, en Voluntad, acostumbrados como estamos a pasear por la Villa (casi tanto como el contumaz y reiterativo D. Francisco Prendes Quirós), nos preguntábamos en que área, de las muchas que dirige la actual Concejal Delegada de Medio Ambiente de Gijón, se puede incluir la imagen que acompaña estas líneas.

¿Gijón limpio?

Aplicando el más mínimo sentido común, que es el menos común de los sentidos en la mayoría de los casos, diríase que correspondería a la EMULSA de toda la vida, puesto que no dejan de ser las bocas de tres contenedores de reciclaje. Pero, como por mor de la modernidad, esta empresa se ha convertido en la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano de Gijón S.A., no debe estar tan claro… ¿o sí?

Limpias, lo que se dice limpias, no parecen que estén demasiado. Al contrario, en ellas podemos encontrar varias muestras de la habitual mugre que inunda las calles de Gijón: pegatinas varias, o lo que quede de ellas (generalmente, la cola adhesiva), pintadas diversas de algún «artista», o colillas y chicles a discreción; por no mencionar la deplorable imagen que presentan, con bordillos mal alineados, una de las bocas rota, etc. En resumen, que, por ese lado, difícilmente se pueden encuadrar dentro del área de limpieza. Pero como, gracias a la perspicaz audacia del Ilustre Ayuntamiento de Gijón, la EMULSA conocida por todos los gijoneses se ha convertido en esa cosa de nombre tan extenso, este singular conjunto podemos considerarlo el primer ejemplo de integración entre lo monumental (obsérvese el diseño de las bocas, diferente al que está instalado en todo Gijón), lo medio ambiental (representado por ese robusto ejemplar de sequoia americana de 100 ó 200 años de antigüedad, siglo arriba o abajo, y por esa muestra de lo que toda la vida se llamó pación, y ahora algunos llamarán césped, que crece entre las chapas) y lo urbano (que para eso está situado en la avenida de la Constitución, antigua avenida de Fernández Ladreda, esquina con la calle del Decano Prendes Pando).

Esperemos que, algún día, el ubicuo Concejal Delegado de Promoción Económica e Innovación, D. José María Pérez López, se digne en pasar por esa zona, y decida que afecta a la imagen de Gijón, y su turismo (una de sus infinitas competencias) y que hay que hacer algo con ella. Por si acaso le damos, desde Voluntad, una idea: le queda de paso hacia la sede local de su partido, situada en la calle de la Argandona, antigua calle de los Hermanos Fresno… otrora fusilados por los padres y agora expoliada su memoria por los hijos.

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Los Santos Inocentes

La edición gijonesa de La Nueva España, de manos de su colaborador Luis Miguel Piñera, rememora aquellos tiempos en los que, tal día como hoy, era habitual la presencia de «noticias creativas», por no decir, directamente, falsas, tanto en la prensa escrita como en la radio (afortunadamente, la televisión aún no había llegado a España). Concretamente, se refiere a una noticia que publicaba el diario VOLUNTAD el 28 de diciembre de 1952:

Cuando Rita Hayworth estuvo en Gijón

Una historia del 28 de diciembre de hace 57 años

LUIS MIGUEL PIÑERA 

Cuando Rita Hayworth estuvo en Gijón

El diario gijonés «Voluntad» publicó en su portada y contraportada del 28 de diciembre de 1952 la noticia de la llegada de la actriz Rita Hayworth a nuestra ciudad a bordo de un yate. En Gijón pasó la noche del 27 para al día siguiente continuar hacia Vigo, desde donde tenía previsto marchar a América. El reportaje, además de una entrevista con Su Alteza, como la llamaba, incluía una caricatura suya realizada por Arcadio, un colaborador de «Voluntad» y una instantánea, del conocido fotógrafo Lena, donde la vemos sentada en el sofá de la habitación número 7 del Hotel Saboya junto al citado Arcadio y al conocido periodista Emilio Sánchez «Liomi».

El yate en el que viajaba la actriz, a causa del mal tiempo tuvo que refugiarse en el muelle local, junto a la Rula, y «Voluntad» nos lo cuenta describiendo profusamente el exterior y el interior del yate. Recordamos que Rita Hayworth, de nombre real Margarita Cansino, había nacido en Nueva York en 1918 y que, por tanto, tenía 34 años cuando arribó a Gijón. Era una actriz muy consagrada ya que había protagonizado «Gilda» ya en 1946 y «La dama de Shangai» dos años más tarde. Los periodistas de «Voluntad» lograron no sólo fotografiarse con la artista sino que la entrevistaron. «Me alimento a base de gambas», decía entre otras cosas, y a sugerencia de los periodistas prometía que aquel mismo día las iba a probar en el café Alcázar, en la calle Corrida, y naturalmente que pasearía por la más emblemática calle gijonesa. No marchaba de Gijón –si el estado de la mar se lo permitía ya– hasta la tarde.

«Altísima, su pelo es de un color indefinido, más bien cobrizo. Lo más bonito, quizás su boca?».

-¿Qué hace en Gijón?

– Tiempo. El mar estaba mal.

-¿Con quién viaja?

-Secretarios.

-¿Le gusta España?

-Muchísimo. Sobre todo Málaga. ¡Toros, toreadores y todo eso! A mi me gustan las gambas, ¿Las podré comer mañana en Gijón a la hora del aperitivo?

-Sí claro, yo la invito. ¿Le parece bien en un café grande y céntrico como el Alcázar? Tendrá que firmar algún autógrafo?

-Sí. No me importa que me vean. Pase a buscarme mañana a las doce.

Muchos gijoneses y gijonesas juran –todavía hoy– haber visto a Rita Hayworth aquel domingo de 1952 en la calle Corrida y en el Muelle. Sin embargo ningún otro periódico local ni regional logró, como «Voluntad», la exclusiva de poder acceder a la actriz. Ni siquiera ningún otro diario dio la noticia de su estancia en Gijón aquel 28 de diciembre. Fue un día tal como hoy, hace 57 años.

http://www.lne.es/gijon/2009/12/28/rita-hayworth-estuvo-gijonbr/852975.html

A continuación, les ofrecemos la portada y la última página que publicó nuestro homónimo hace ya 57 años. Suponemos que la presencia del yugo y las flechas molestará a los defensores de la mal llamada «memoria histórica», pero Voluntad no reniega de su pasado y no perderá el tiempo en ocultarlos bajo un escudo de Asturias como hicieron, no hace demasiado tiempo, las autoridades culturales, valga el oxímoron, regionales. Cruz que suponemos que, en virtud de la tan cacareada sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, habrá que cambiar por un monigote de diseño, tan al uso actualmente.

Voluntad, 28 de diciembre de 1952, Portada

Voluntad, 28 de diciembre de 1952, Última página

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Desolación II

Pues mucho me temo que tampoco podría disfrutar de la sombra que dieron durante años los árboles del, siempre abandonado, Paseo de la Infancia. Este es el lamentable y desolador aspecto que presentaban esta tarde sus vetustos árboles…

Los árboles del Paseo de la Infancia

Los árboles talados vistos desde los Juzgados.

 

Los árboles del Paseo de la Infancia.

Más árboles talados frente a la Casa Rosada.

¿Acaso tenían la culpa los árboles de que durante años el Ayuntamiento no se acordara del Paseo de la Infancia? Pero eso sí, ahora, los coches ya no tendrán que hacer ese «extraño» giro para encarar la calle del Decano Prendes Pando. Triste excusa para justificar otro desastre, y van…

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