Hacia la esclavitud, o plenamente en ella

Mariano Rajoy y Francisco Álvarez-Cascos. Esto lo arreglamos entre todos. PP

Las rabietas duran poco, y permanece el apoyo incondicional a Rajoy por parte de Álvarez-Cascos

El pasado jueves 8 de marzo, el Congreso de los Diputados firmó el acta de defunción de lo que en España quedaba de justicia social. No iban a pararse, evidentemente, en la efectiva supresión de las fiestas religiosas so pretexto económico. La llamada reforma laboral impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy fue aprobada con los votos a favor del Partido Popular (PP), la Unión del Pueblo Navarro (UPN), Convergencia y Unión (CiU) y Foro Asturias de Ciudadanos (FAC).

Fieles a las reglas del teatro democrático, la supuesta oposición (PSOE, IU, UPyD, etc.) hizo como que se oponía. Cuando, en realidad, esta «reforma laboral» no es más que la continuación de la impuesta por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en 2010, a la cual, en palabras de la actual Ministro de Empleo, Fátima Báñez, «fueron leales» los del PP. Reforma de Rodríguez Zapatero que, a su vez, no fue más que la continuación de la erosión y el desmantelamiento de una legislación laboral razonable que se había heredado del franquismo, y que había sido compatible con la mayor expansión de la economía española en la edad contemporánea. Erosión y desmantelamiento que hace treinta años se inició a marchas forzadas con los gobiernos socialistas de Felipe González Márquez.

Por el cambio PPSOE

No es casualidad


Naturalmente el voto del único diputado de Foro-Álvarez-Cascos en la madrileña Carrera de San Jerónimo, Enrique Álvarez Sostres, no le era necesario al PP para sacar adelante su proyecto. Pero sí ha servido para escenificar el absoluto respaldo del fugaz presidente del Gobierno autonómico de Asturias a las políticas más salvajemente liberales, más contrarias a la justicia y al bien común, y más en línea con lo que la gran finanza, la Unión Europea y el Nuevo Orden Mundial (N.O.M.) quieren imponer a Asturias y a España. Que no es sino lo que Hilaire Belloc denominara el estado servil.

Al margen de las alharacas de los mal llamados sindicatos mayoritarios (CC.OO., UGT y adláteres), parásitos del presupuesto, la subvención gubernamental y las corruptelas, que no tienen la menor intención de actuar en serio contra la precarización y la esclavización de los trabajadores, no se ha notado reacción contra la «reforma». En la línea que les caracteriza, los supuestos representantes de la Iglesia, con Antonio María, Cardenal Rouco Varela (de quien es «hijo político» el Fray Jesús Sanz Montes instalado en Oviedo) a la cabeza, han mostrado su apoyo a la salvajada gubernamental; con absoluto desprecio a la Doctrina Social de la Iglesia. Los supuestos obispos y sus colaboradores han escenificado, una vez más, otra obviedad: que representan a la «iglesia» del Vaticano II, no a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana; no a la única Iglesia de Cristo. Esperemos que, cuando los que padezcan miseria empiecen a pensar en matar curas, sepan distinguir a los pocos que aún mantienen la Fe, y que por consiguiente condenan el liberalismo y el capitalismo en todas sus formas.

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo 05.- España, Justicia social, Política local

5 Respuestas a “Hacia la esclavitud, o plenamente en ella

  1. Algo más sobre esa «Unión, Progreso y Democracia» (UPyD) que insiste en postularse como «alternativa». La ingenuidad electoral española es grande, pero no todos pican. O eso parece, a juzgar por la siguiente carta al director publicada hace pocos días en La Nueva España. Al margen del mal uso de ciertos términos, resulta ilustrativa:

    ¿Quién va a votar a UPyD?
    14 de marzo del 2012 – María Mar Sánchez García (Oviedo)

    Desde su nacimiento he seguido con interés la evolución de UPyD. Por ese motivo he prestado atención a la columna que el profesor Oscar Buznego publicó en LA NUEVA ESPAÑA el 7/3/2012. No comparto sus conclusiones. Parafraseando a Marx, el atractivo de UPyD se basa, cada vez más, en perdonarle su oportunismo en Madrid porque en el resto de España pasa por ser un partido nacional.

    No parece que las cosas sean así. Desde luego, llama la atención que un partido que justifica su nacimiento por la asunción de los postulados de los partidos nacionalistas por parte del PP y PSOE inicie su andadura en el Congreso pactando con un partido, como Foro Asturias, que surge como una escisión (regional/nacional)ista de uno de esos partidos. Pactando con lo que, en teoría, debería ser su antítesis política.

    Pero hay más. Sorprende que UPyD se presente como un partido regenerador de la democracia. UPyD, en Asturias y en España, debe ser el primer partido en la historia en el que el número de ex afiliados supera con creces al de afiliados. Pretender que pueda regenerar la democracia quien exige a los demás partidos lo que no es capaz de practicar de puertas adentro no parece de recibo.

    En segundo lugar, dado que el grupo dirigente de UPyD está compuesto por ex militantes del PSOE, cabría pensar que sus políticas irían en la línea de regeneración de la socialdemocracia (con las dificultades que J. V. Sevilla nos explica en su libro «El declive de la socialdemocracia»). No es el caso: durante los últimos años ha votado en contra de las políticas más derechistas del último Zapatero y de las primeras medidas del Gobierno del PP, no porque estuviera en contra, sino porque como han señalando sin tapujos su dirigentes, se quedaban cortas. De este modo, su programa ha pasado a incluir las propuestas más regresivas del programa de Rajoy (contrato único, reforma regresiva de la Seguridad Social, apoyo al copago sanitario, supresión de servicios públicos, etcétera). La culminación de tal deriva la encontramos en las declaraciones de Rosa Díez ante la convocatoria de la huelga general por los sindicatos. Ese asombroso «ellos sabrán», como si su reino no fuera de este mundo.

    Y queda un tercer asunto, que es el más desconcertante para mí (he vivido durante algunos años en una comunidad gobernada por nacionalistas). UPyD nace fundamentalmente como consecuencia de la deriva nacionalista del PSOE. Cabría pensar, por tanto, que la oposición a las políticas nacionalistas sería uno de sus anclajes electorales. Es cierto que, ocasionalmente, sus dirigentes hacen declaraciones oponiéndose a las políticas identitarias en Cataluña o Euskadi. Sobre las que se implementan en Asturias parece que no tienen nada que decir. Durante todos estos años no hemos escuchado de sus labios una sola oposición a las medidas nacionalistas en Asturias. Nada sobre la ley de Uso del Bable/Asturiano. Nada sobre la ley de toponimia. Nada sobre la enseñanza del bable en la Enseñanza Primaria. Nada sobre su valoración en el acceso a la función pública. Nada sobre las subvenciones al bable. Nada sobre el mantenimiento de la Academia de la Llingua (mientras se han manifestado a favor del cierre de la TPA).

    Sin duda existe, como señala el profesor Buznego, un estrato sociológico que miró con simpatía el nacimiento de UPyD. Y es cierto que, cuando oímos a Rosa Díez, nos siguen gustando algunos aspectos de su música. Otra cosa son los hechos. O quizás en Asturias el ruido de las gaitas haya distorsionado la melodía. El problema es que estamos ante unas elecciones. Y en las elecciones no votamos música, sino propuestas. Y es difícil votar a un partido cuya práctica política (sólo tenemos que pensar en la unión con Foro Asturias) no se distingue del resto de partidos. Si sus propuestas al final se convierten en un refrito de lo peor del PP y del PSOE, si no difieren del resto de partidos, ¿para qué crear uno nuevo? La respuesta parece tan obvia que es mejor no perder el tiempo en enunciarla.

  2. Agencia FARO, medianoche del pasado domingo:

    España al borde de su desaparición. La borrachera del fútbol no puede esconderlo

    Madrid, 1 julio 2012, fiesta de la Preciosísima Sangre de Ntro. Sr. Jesucristo; V domingo después de Pentecostés. Si atendemos a los medios del sistema, parecería que Mariano Rajoy y Felipe (el perfectamente inútil hijo del Jefe de Estado constitucional, Juan Carlos) tuvieron algo que ver con la victoria de la selección española de fútbol en la Eurocopa 2012, hoy en Kiev. Para dar esa imagen, sin duda, se desplazaron al partido en lugar de hacerse presentes en los pavorosos incendios que desde hace días devastan el Reino de Valencia. Pavorosa es también la recesión que vive España, aunque se use el fútbol para intentar ocultarla.

    Antes de que el balompié volviera a apoderarse de todos los titulares, el viernes y el sábado los medios del sistema en España insistían en dar por «perdedora» de la última «cumbre europea» de Bruselas a la canciller de la República Federal Alemana, Ángela Merkel, y a sus políticas, en beneficio —decían— de España y de Italia.

    El viernes 29, más sobriamente, decía lo siguiente el londinense The Daily Telegraph:

    The summit was not a total rout for Ms Merkel. A key part of the deal was the agreement to give the European Central Bank new powers to regulate eurozone banks, the first step towards a banking union that Germany has argued for.

    Traducción: La cumbre no fue una derrota total para la Sra. Merkel. Parte clave del acuerdo fue la decisión de otorgar al Banco Central Europeo nuevos poderes para regular los bancos de la eurozona, el primer paso hacia la unión bancaria que Alemania defiende.

    Mariano Rajoy y los columnistas del fondo de reptiles llevan meses pidiendo, con distintos eufemismos, un control presupuestario y fiscal centralizado para la Unión Europea. Lo cual significa la eliminación de cualquier residuo de independencia para España y de libertad y seguridad para los españoles. De hecho, el Partido Popular, con el apoyo de los restantes partidos democráticos, ya ha efectuado reformas legislativas en ese sentido, ampliando las llevadas a cabo por gobiernos anteriores. (Véanse los mensajes archivados de FARO).

    Por su parte, el 28 de junio el Diario El Aguijón publicaba la noticia siguiente:

    ECONOMÍA Y EMPRESAS
    Desde el Gobierno se ha machacado la idea de que los hombres no vendrían, a sabiendas de que ya estaban aquí
    Más de un centenar de «hombres de negro» llevan dos meses instalados a las afueras de Madrid
    por Luisa Galván

    Los famosos «hombres de negro» llevan casi dos meses instalados a las afueras de Madrid para controlar de primera mano todo lo que sucede en España. Desde el Gobierno se ha negado su presencia en España, pero desde hace dos semanas visitan sin tapujos los centros neurálgicos de la economía española, ante el asombro de los funcionarios.

    Los famosos «hombres de negro» en la terminología de Montoro que decía que no vendrían a España, llevan dos meses instalados a las afueras de Madrid, según ha podido saber en exclusiva Diario El Aguijón. Por tanto, cuando Montoro hizo esas declaraciones, los hombres del negro ya estaban aquí. A quienes así se conoce, son los miembros de una comisión de seguimiento de la economía española creada por el Banco Central Europeo y la Comisión Europea y está compuesta por 117 miembros, tal y como informó nuestro diario. Los «hombres de negro», dependen organizativamente del BCE y envían informes diariamente a Frankfurt sobre aspectos concretos del funcionamiento y sobre la marcha de instituciones concretas.

    Los hombres de negro, han pasado de una primera etapa en la que pasaban desapercibidos, a visitar de forma periódica para controlar lo que allí se está haciendo, los centros neurálgicos de la economía española. La presencia de los hombres de negro en la Intervención General del Estado el pasado 15 de junio alertó a sus funcionarios, sobre todo por el modo de pedir información, más propia de una inspección en toda regla, y en la que dejaban claro con su actitud quien mandaba y quien obedecía. Igual situación se vivió unos días después en el Banco de España, o en la visita que giraron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

    ¿Dónde están físicamente y donde tienen su centro de operaciones?

    Las fuentes consultadas por Diario El Aguijón señalan que los hombres de negro, cuya presencia en España está constatada por sus numerosas visitas a organismos oficiales, están alojados en tres hoteles situados en la zona norte de Madrid, y trabajan desde unas modernas oficinas situadas en un parque empresarial a las afueras de Madrid y a unos 20 minutos del centro de Madrid. Nuestra fuente señala que los hombres de negro disponen de su propio sistema logístico y de seguridad privada, y que incluso han tenido algún encontronazo con miembros de la Guardia Civil cuando esta tuvo constancia de esa presencia en nuestro territorio y de la que no había sido informada previamente.

    Durante los próximos días se espera que aumente el número de miembros de esa Comisión de seguimiento y control de nuestra economía, y especialmente a medida que avancen los trámites y gestiones alrededor tanto del rescate tanto de las entidades financieras como el rescate total de España cuyos primeros pasos se dieron el pasado 19 de junio.

    Con menos éxito que Mariano Rajoy, pero también sin ningún mérito propio, ha intentado apuntarse asimismo a los éxitos de una selección futbolística Mario Monti, primer ministro de la República Italiana desde el golpe de Estado financiero que, con el beneplácito del Vaticano, de la UE y del Cuartel General de la OTAN, derribó a Silvio Berlusconi, y que ha empujado al precipicio a las gentes de aquella península. En un lapsus linguae, o mentis, de sinceridad, Monti declaraba hace dos semanas que «la meta final de la actual crisis es crear una unión política europea. No ha especificado cómo, pero para quien sabe cómo funcionan ciertas lógicas no es un misterio: las crisis, como ha admitido el mismo Monti en una conferencia, sirven para generar una emergencia en nombre de la cual se imponen a los pueblos y a los electores normas que de otra forma difícilmente aceptarían» (Il Cuore del Mondo. Il blog di Marcello Foa, 20 junio 2012).

    ¿Tomarán nota de todo esto los actuales jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas? ¿O consentirán que su nombre quede unido en la historia a la desaparición de España como estado independiente? Porque eso es exactamente lo que está ocurriendo, y a velocidad de vértigo.

    España conserva la fuerza necesaria para salir adelante. No necesita «rescates» que sólo representan servidumbre y mayor endeudamiento, sino prescindir de la parasitaria banca privada y restaurar la pública. Pero sólo lo logrará bien dirigida. El Carlismo puede ofrecer un Abanderado, S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, de sangre real, criterio firme, vasta cultura y gran experiencia internacional, extraordinariamente preparado para hacerse cargo de la situación, y un equipo competente y honrado —tan diferente y superior a los políticos profesionales que ni comparación puede establecerse— para secundarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s