Descabellando el Muro

El Muro de San Lorenzo, cuando no era una pesadilla fritzlanguiana

Bastante descabellado está ya, nos dirán ustedes. Con razón. Pero en esta era argentina / de socialismo y cocaína (Valle-Inclán), se busca la perfección en el horror. Ayer mencionábamos los quinientos mil euros más que el desgobierno autónomico se propone gastar en una nueva extracción de arena para la playa de San Lorenzo. Hoy, desde el maltratado arenal, volvemos la vista y distinguimos un hueco por donde todavía entra el sol. Pues se disponen a taparlo, no vaya la nostalgia a entristecernos más que la falta de luz. El Comercio:

Luz verde al derribo de dos edificios del Muro para construir 19 pisos
E. C. | GIJÓN

La esquina del Muro que forman las calles de Ezcurdia y Juan Alonso tiene los días contados. Los promotores que se han hecho con el solar que ocupan los números 34 y 32 de Ezcurdia tienen ya licencia de derribo y de construcción para poner en marcha su proyecto. Así lo aseguró a EL COMERCIO el arquitecto Álvaro Ron, quien llevará la dirección técnica de las obras.

Las parcelas resultantes del derribo de ambos inmuebles se unificarán para levantar un edificio de nueva planta de ocho alturas (siete plantas y bajo comercial) y 19 viviendas en su interior con vistas a la playa. De esta forma se doblará la altura de los bloques actuales, que tiene cuatro y tres plantas respectivamente, al igualar su tamaño con la medianera de Juan Alonso y el número 30 de la calle Ezcurdia. Además, el nuevo proyecto inmobiliario llevará su fachada revestida de vidrio para cumplir los requisitos estéticos del plan especial del Muro.

La sociedad promotora de este desarrollo residencial en primera línea de playa, de nombre Rivas Quinzaños, está integrada por personas que residen en Toledo, aunque tienen estrechos vínculos con Gijón. De hecho, los promotores son los propietarios del número 32 de Ezcurdia -más estrecho, en ruinas y abandonado desde hace años-.

Los trabajos de demolición arrancarán a principios de noviembre y podrían completarse antes de las Navidades, según explicó Ron. A partir de ahí se proseguirá con las labores de cimentación.

La adquisición de este privilegiado suelo costó 4,2 millones de euros a la firma promotora. Además, hubo que llegar a un acuerdo de permuta con cinco herederos del número 34 y con la arrendataria de la tienda de ultramarinos que estaba en el bajo de ese mismo edificio.

Rivas Quinzaños ha pedido presupuesto a varias empresas constructoras para un conjunto de obras que rondarán los 1,7 millones de euros. Para rentabilizar la inversión realizada, en la difícil coyuntura que atraviesa el mercado inmobiliario, los pisos se han comercializado, ya antes de empezar a construirlos, a 6.000 euros el metro cuadrado (aunque la pretensión inicial, antes de que sobreviniera la crisis, era hacerlo a 7.200). Todos los pisos ya están vendidos y la financiación se ha cerrado con Caja Rural de Asturias.

Sin opción a garaje

La nueva promoción inmobiliaria del Muro no contará con plazas de garaje, pues no existe suficiente espacio en el subsuelo de esa zona para construir una instalación de ese tipo.

En los últimos diez años sólo se han construido dos edificios de nueva planta en el Muro, uno también en Ezcurdia, el número 46, y otro fue realmente una reforma dentro del conjunto del martillo de Capua. Al margen de este privilegiado solar de Ezcurdia, el plan especial para la fachada marítima, en vigor desde 2004, permite también operaciones de recrecido en dos parcelas más pequeñas en las calles de Caridad y Cabrales.

A precios populares. El redactor de la edición local del bilbaíno Correo ex Español, diario (uno más) de la oligarquía, se compadece de los pobres promotores: para «rentabilizar la inversión realizada, en la difícil coyuntura que atraviesa el mercado inmobiliario», a millón de pesetas el metro cuadrado, oiga. Sin plaza de garaje. ¡Ganga, ganga! Con una de esas fachadas imposibles, de cutre imitación neoyorquina. Nótese que, según el orden de los hechos que cuenta el periódico (y habrá que creerlo, dada su condición de portavoz municipal oficioso) «los pisos se han comercializado, ya antes de empezar a construirlos» es decir, nuevamente según este relato, antes de obtener la «licencia de derribo y de construcción para poner en marcha su proyecto». Todo controlado. En manos de unas gentes con tan «estrechos vínculos con Gijón» que dejaron que se arruinase el edificio del número 32 de la calle de Ezcurdia, de su propiedad.

De paso, borramos uno de los pocos recuerdos que van quedando de cuando en Gijón había edificios normales y viviendas asequibles, en primera línea de playa también. Un magreo más en la larga historia de amor (como en aquella película, ridícula comedieta sin gracia, subvencionada con nuestro dinero por ellos mismos, ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?) entre el PPSOE/IU/etc. y el lobby del hormigón.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 09.- Medios, Justicia social, Medio ambiente, Política local

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s