¡A destrozar (más) la costa! (El «nuevo» Musel)

A pesar de su vinculación a las, ejem, «fuerzas vivas» locales, ni El Comercio puede disimular demasiado:

Puertos del Estado plantea vender suelo de El Musel para pagar la ampliación

Instalaciones de Naval Gijón, siempre en el punto de mira de los constructores desde el cierre del astillero. / JOAQUÍN PAÑEDA

Instalaciones de Naval Gijón, siempre en el punto de mira de los constructores desde el cierre del astillero. / JOAQUÍN PAÑEDA

González Laxe pidió un inventario de todos sus bienes e instalaciones a la Autoridad Portuaria

La fórmula está siendo aplicada en La Coruña, donde también fue necesario recalificar terrenos

Puertos del Estado quiere considerar la venta de suelo como forma de financiación de las obras de El Musel o, si se prefiere, como garantía del préstamo de 215 millones que concederá a la Autoridad Portuaria de Gijón. Así lo adelantó el presidente del citado ente público, Fernando González Laxe, en el Congreso de los Diputados, que ha pedido a los responsables del puerto gijonés un inventario de todas las instalaciones, especialmente «de aquellos equipamientos y áreas portuarias no necesarias para el funcionamiento actual y futuro del puerto», dentro de lo que se ha dado en llamar plan de normalización financiera.

La venta de suelo portuario ya ha sido utilizada en La Coruña para afrontar el pago de las obras del nuevo puerto en Punta Langosteira, pero el presidente de El Musel, Fernando Menéndez Rexach, no había abierto todavía el debate que ahora lanza la Administración del Estado.

Desde El Arbeyal hasta El Muelle, la Autoridad Portuaria dispone de espacios apetecibles desde un punto de vista urbanístico, especialmente desde que se produjo el cierre del astillero Naval Gijón, hace tiempo ya en el punto de mira de varios constructores.

Haría falta una recalificación municipal de los terrenos, igual que en La Coruña, pero los ayuntamientos suelen mostrarse comprensivos con los puertos cuando las circunstancias lo requieren, dentro de una fluida relación puerto-ciudad.

Poco tiempo después de que Fernando Menéndez Rexach afirmara que la opción de vender suelo para financiar las obras de ampliación de El Musel «no está sobre la mesa», el presidente de Puertos del Estado apostó por tener en cuenta la citada posibilidad, al menos como aval del crédito que será concedido. Fernando González Laxe, durante una reciente comparecencia en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, respondió a preguntas sobre la financiación del puerto gijonés que «vamos a suscribir un plan de normalización financiera que incluirá un préstamo a largo plazo, que tendrá un periodo de carencia y una larga duración, y que estará ajustado a las posibilidades financieras de ese puerto. Ese plan de normalización financiera contempla la supervisión y el control de ciertas operaciones económicas, la vigilancia de las obras y la posible enajenación de aquellos equipamientos y áreas portuarias no necesarios para el funcionamiento actual y futuro del puerto».

González Laxe añadió que ese plan ya fue presentado a la Autoridad Portuaria y, según pudo saber EL COMERCIO, incluye una petición explícita de inventario de bienes, sin avanzar, lógicamente, los espacios que podrían ser enajenados.

La venta de suelo fue una de las fórmulas previstas desde el principio en el caso de La Coruña, donde alguno de los antiguos muelles ha sido convertido ya en centro comercial. El sobrecoste del puerto gallego ha llevado al presidente de la Autoridad Portuaria de La Coruña, Enrique Losada, a urgir el apoyo de otras administraciones para posibilitar la enajenación rentable de más espacios. En Gijón no estaba programada la venta de suelo.

En vez de resignarse al fin de la especulación urbanística, inevitable y necesario, la izquierda plural (de la que forma parte la FADE, naturalmente) quiere reanimarla.

Todo lo de la innecesaria y destructiva ampliación del Musel es tan escandaloso, que hasta el PP intenta –tarde y con poca convicción– apuntarse a lo obvio. Pero sólo a una parte de ello, que los del Partido Popular también son del lobby del hormigón:

El PP pide una movilización ciudadana «contra el puerto ‘de chapapote’»
20.10.09 – I. VILLAR | GIJÓN

Presentan en la Junta General una proposición que insta al Principado a manifestarse en contra

Ana Barrientos advierte de que «puede ser una maniobra para que no se hable del sobrecoste»

La presidenta del PP local y diputada Pilar Fernández Pardo instó ayer a los gijoneses a «movilizarse» contra lo que su partido denominó «un gran puerto refugio, ‘de chapapote’, para buques contaminantes», al entender que «sólo así entenderán que existe un rechazo social a hacer de nuestra costa un vertedero, con lo cual, según prometieron, tendrán que dar marcha atrás». Aunque la líder de los populares gijoneses puntualizó que su partido no convocará ninguna manifestación, señaló que es obligación del PP concienciar al conjunto de la ciudadanía «del peligro que supone este proyecto para la ciudad y para la región desde el punto de vista personal, medioambiental y de la pesca» y animó «a que se pronuncien y se movilicen contra el puerto vertedero».

Pardo adelantó además que en el Pleno municipal de noviembre preguntará a la alcaldesa «qué opina de que el puerto de El Musel se convierta en un puerto vertedero», para que responda tanto en calidad de regidora como por su puesto de consejera del puerto. «Tanto Felgueroso como José María Pérez deben empezar a dar explicaciones de lo que hacen y lo que votan en el consejo de administración del puerto, adonde de momento solo sabemos que acuden para cobrar».

Por su parte la diputada regional Ana Barrientos informó de que el grupo parlamentario popular presentó ayer en la Junta General del Principado una proposición no de ley para su debate en el Pleno, en la que pide el pronunciamiento de la Cámara regional en contra de «la clara pretensión de las autoridades de la Unión Europea, del Gobierno de la Nación y del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias para hacer del superpuerto asturiano de El Musel un gran puerto de refugio, ‘de chapapote’, para buques contaminantes». En la proposición se insta también al ejecutivo regional a pronunciarse «de forma clara y patente» contra esta posibilidad y a dirigirse al Gobierno central para que se oponga también de forma explícita a la misma.

Barrientos lamentó «que falte un pronunciamiento claro» por parte del gobierno asturiano con respecto a esta cuestión y señaló que «Areces no ha dicho aún esta boca es mía». Consideró que desde la comparecencia la semana pasada del ministro de Fomento, José Blanco, en el Congreso de los Diputados en la que «dejó caer la posibilidad de que Gijón se convierta en un puerto refugio, a cada intervención ha sido más pintoresca». La diputada regional advirtió sobre la posibilidad de que «esta polémica sea una maniobra de distracción para que no se hable más del sobrecoste».

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Carreño, Justicia social, Medio ambiente, Política local

2 Respuestas a “¡A destrozar (más) la costa! (El «nuevo» Musel)

  1. Completándolo La Nueva España:

    Billete de vuelta
    La liebre y la sardina

    FRANCISCO GARCÍA

    Parecería que, en relación con el tortuoso parto de El Musel del futuro, por el mar corre la liebre y por el monte la sardina. A ver quién desentraña de manera convincente este sudoku portuario, esa suerte de política esquizofrenia que trasunta a los troyanos en tirios y a los tirios en persas. ¿Cómo se explica que el principal defensor de que los trabajos lleguen a buen puerto sea un comisario europeo, Antonio Tajani, miembro del Grupo Popular, adscrito, por tanto, a las mismas siglas que en Asturias anuncian el advenimiento apocalíptico de una mareona de chapapote? ¿En qué cabeza cabe que la denuncia por los sobrecostes de las obras de ampliación del puerto llegue a Bruselas con firma y sello de Los Verdes, socios de gobierno del PSOE en Asturias y en Gijón? Flaco favor le hacen a Tajani sus conmilitones asturianos y a Areces sus aliados de gabinete. Y mientras, la ciudadanía asiste estupefacta a esta ceremonia de la confusión, a este abracadabrante vamos a contar mentiras, tralará.

    Porque vean el follón, el lío, el vodevil de los democráticos parásitos de la política:

    Política a mares
    El PP critica el plan de Tajani, dirigente del Grupo Popular Europeo, para El Musel, y el PSOE, que lo apoya, carga con la denuncia de sus socios contra el sobrecoste
    J.L. ARGÜELLES

    El viento de la política sopla sobre la ampliación de El Musel, la mayor obra presupuestada en Asturias y el escenario de un enconado pulso que deshace alianzas, fragua nuevos e insólitos compromisos y deja sobre el tapete de la disputa la sensación de que el futuro superpuerto nace sobre un reñidero en el que casi nada está claro. A la larga polémica por el sobrecoste de 216 millones (sin IVA) que arrastran los trabajos, se añade ahora el frente abierto por el ministro de Fomento, José Blanco, tras anunciar en la tribuna del Congreso, el pasado miércoles, un plan de la Comisión Europea (CE) para hacer de la terminal gijonesa un puerto de refugio preparado para gestionar catástrofes como la del «Prestige», el petrolero que causó una «marea negra» en Galicia y el Cantábrico en noviembre de 2002.

    Según confesó Blanco, el firme defensor de esta propuesta es nada menos que el vicepresidente de la CE y comisario de Transportes, el italiano Antonio Tajani. El titular de Fomento y «número dos» del PSOE se hacía eco, en el Parlamento español, del plan de un político muy ligado a Berlusconi (fue uno de los fundadores de Forza Italia) y considerado uno de los líderes del Grupo Popular en el Parlamento Europeo.

    Una extraña coincidencia política que nadie ha explicado todavía. Fomento ha tenido que salir a completar el anuncio hecho por Blanco en la sesión de control al Gobierno y mientras respondía a la interpelación de Pilar Fernández Pardo, diputada por Asturias del PP. Según el Ministerio, El Musel sólo será puerto de refugio para buques con mercancías peligrosas y en situación de emergencia si hay consenso y no se produce rechazo social.

    Pero la más dura oposición al proyecto de Tajani, revelado por el socialista Blanco, ha venido de los correligionarios del eurocomisario; es decir, de las filas del PP. ¿No consultó el comisario de Transportes y vicepresidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo a sus compañeros de militancia? Si hacemos caso a las respuestas que se han registrado en Asturias, parece que no.

    Tras publicar este diario las intenciones de Tajani, transmitidas por Blanco en sede parlamentaria pero sin ser el objeto central de su intervención, el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, despachó un duro comunicado en el que acusó al PSOE de querer hacer del principal puerto asturiano y de Gijón un «almacén de chapapote». En realidad, quien apadrina la propuesta, con la anuencia del Gobierno de Zapatero, según Blanco, es el responsable de Transportes de la CE y vicepresidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo. Los europarlamentarios socialistas españoles, en una decisión política poco entendida por parte de la izquierda europea, ya dieron su voto al conservador Durão Barroso para que volviera a presidir la CE.

    El alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, ha sido otro de los políticos del PP que ha emplazado sus baterías contra los socialistas por alentar la iniciativa para hacer de El Musel un puerto refugio. Ha mostrado su solidaridad con los gijoneses y rechazado que su dársena se convierta en «el vertedero donde paren el galipote, los productos químicos y tóxicos que se pierdan por Europa».

    El portavoz de IU-BA-LV, Jesús Iglesias, ha subrayado que no hay argumentos con la suficiente contundencia para convertir Gijón en puerto de refugio y ha manifestado que la terminal idónea para un destino de esas características es la de La Coruña. Las costas gallegas, con varias catástrofes ecológicas en los últimos años por buques siniestrados, soporta uno de los mayores tráficos mundiales de petroleros. Iglesias es el líder en la Junta General de la coalición de partidos que gobierna en Asturias con los socialistas. Pero el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, quien en los últimos años no se ha cansado de repetir que El Musel será un gran polo energético a partir de la regasificadora adjudicada a Enagás, aún no ha dicho una palabra sobre el plan de Tajani, expuesto por Blanco y acogido sin asombro por los socialistas.

    Del Gobierno de Areces forman parte Los Verdes, la formación que denunció en Bruselas el sobrecoste de la ampliación portuaria gijonesa y ha arrojado sombras de duda, cuando no muy duras acusaciones, sobre la gestión económica del superpuerto. La obra costará, finalmente, 715,6 millones (sin IVA) y obliga a la Autoridad Portuaria de Gijón a hacer frente a una deuda de 468 millones. Desde El Musel se ha resaltado que esa denuncia provocó el informe de la Dirección General de Mercado Interior de la CE, un varapalo por la tramitación que hizo el Puerto de la modificación presupuestaria a la que obligó el sobrecoste. Todo hace indicar que, con ese documento en la mano, la CE negará nuevos fondos de cohesión para la obra junto al Cabo Torres.

    Los Verdes han logrado, sin duda, un éxito político en Bruselas (aún falta por resolver otra denuncia interpuesta por Europa de los Pueblos en la Oficina Antifraude de la UE), pero continúa en el Gobierno del Principado pese a que el Ejecutivo de Areces ha apoyado hasta ahora, sin fisuras, la gestión de la Autoridad Portuaria y la de su presidente, Fernando Menéndez Rexach. Éste fue nombrado por Areces, a quien la Junta General le ha pedido, con los votos del PP e IU-BA-LV, la destitución del máximo responsable de la terminal gijonesa.

    Los socialistas asturianos no han rechazado en cambio, hasta ahora, el plan del «popular» Tajani para El Musel. Tan sólo el primer teniente de alcalde y secretario general del PSOE de Gijón, José Manuel Sariego, ha pedido calma y prudencia para estudiar un asunto de importantes repercusiones para la ciudad. Y lo hizo después de que unas manifestaciones de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, consejera a su vez de la Autoridad Portuaria, pudieran interpretarse como un apoyo a la propuesta esbozada por el titular de Fomento. El delegado del Gobierno en el Principado, Antonio Trevín, ha dicho que un puerto de refugio contribuiría a modernizar El Musel y a la posibilidad de obtener más recursos económicos.

    El comisario de Transportes necesita que algún país europeo apoye a la CE en su búsqueda de puertos de referencia en caso de catástrofe marítima. El aumento del tráfico de buques con mercancías peligrosas así lo aconseja. Pero Tajani ha encontrado hasta la fecha poco entusiasmo en los veintisiete estados comunitarios ante una iniciativa que choca con el temor a lo que lleva aparejado acoger, en un puerto, un buque con carga contaminante y en peligro de ir a pique. Fomento se planteó hacer de La Coruña un puerto de refugio tras el «caso Prestige». Desistió, entre otras razones, por la falta de normativa internacional clara.

    Grupo en Facebook No al proyecto de puerto sucio en El Musel:
    http://www.facebook.com/group.php?gid=156944998762

    • Sigue el vodevil. La Nueva España:

      Mayores y más negras cosas veremos
      Los nervios del socialismo asturiano y gijonés provocan apariciones y desmentidos increíbles

      Acaecen hechos increíbles. Nunca se había visto actuar en Gijón, durante los últimos tiempos, a un diputado socialista de la Junta General del Principado de Asturias, pero hace unas 48 horas se rompió el maleficio y el repúblico Fernando Lastra, del PSOE, acudió a la Villa de Jovellanos para propinar una rueda de prensa acerca del oscuro asunto de que el puerto de El Musel pudiera convertirse en un refugio para buques malogrados.

      En tal comparecencia, Lastra realizó un ejercicio de retórica a la altura de la dispensada en horas anteriores por el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, quien se rasgaba las vestiduras con sólo pensar en que las pobrecitas dársenas gijonesas fueran a convertirse en un depósito de barcos achatarrados o de sustancias escapadas de bodegas partidas. Pues bien, Fernando Lastra le replicó a De Lorenzo que menos demagogia y más a atención a las leyes y normas sobre la provisión de puertos de refugio en España y Europa.

      Así pues, nos pusimos con gran intensidad a consultar los códices legales y en éstas estábamos cuando el que bajó a la arena con gran rotundidad fue el ministro de Fomento, José Blanco, para desmentirse a sí mismo de que hubiera dicho el otro día en el Congreso que anda tratando con la Comisión Europea y con el comisario Tajani que Gijón pueda ser un día puerto de refugio. Es decir, ha dicho Blanco que no hay nada «firme» al respecto, como si creyéramos que sus palabras representan ya algún tipo de firmeza.

      Recordarán ustedes aquella frase de «El Padrino» en la que Vito Corleone venía a decir: «cada una de mis palabras es como un juramento», o algo similar. Pues bien, hemos llegado a la conclusión de que cada palabra del ministro José Blanco es todo lo contrario.

      Esta vez ya hemos escarmentado definitivamente, porque antes ya le habíamos escuchado afirmaciones que se disolvían como un azucarillo. Veamos algunos ejemplo. «Los trenes viajarán a 300 kilómetros por hora en la variante de Pajares». Falso. Ni los túneles ni el tercer carril que se va a instalar en el paso montañero entre Asturias y León permite tales velocidades. «El viaje entre Madrid y Oviedo con el AVE será de dos horas y 35 minutos». Pues tampoco, ya que portavoces del Ministerio de Fomento aseguraron después que los trenes veloces tendrían que tardar mucho menos.

      Ahora tenemos lo del puerto gijonés, y de todo ello hemos de deducir, o bien cierta incompetencia o incomprensión técnica, o bien una forma de hablar poco rigurosa y ligera, propia de tantos políticos, por otra parte.

      Ahora bien, algo muy grave ha tenido que suceder para que el Ministro salga a desdecirse tan abruptamente y a crear mayor confusión. Y eso que sucede es que los nervios en el seno del socialismo gijonés y asturiano conducían ya a un especie de ataque. Hablar de un puerto de refugio y asociarlo a la palabra maldita -«Prestige»- fue la ocurrencia de Blanco, no más. Porque, por otro lado, creemos que, en efecto, Tajani busca la manera de que la Comisión Europea no le retire los fondos a El Musel. Esta es la madre del cordero y el origen de todo estos tumbos a los que se ve sometido el puerto gijonés.

      Porque si algo nos librará de ser un puerto refugio es que la legislación existente, más la no existente, dejan esta materia en un limbo que permite a todo país sacudirse el muerto del refugio. En este marco, Gijón podría convertirse en víctima propiciatoria gracias al pufo de su puerto. Mayores y más negras cosas veremos, a este paso.

      Cien líneas
      Calamares

      Los 216 millones más IVA de sobrecostes de El Musel los debe pagar quien los causó, pero no Asturias
      JAVIER NEIRA

      Fomento rehúsa el intento de convertir a El Musel en la cloaca de la Europa atlántica. Sospecho que se trata de una declaración retórica como las relativas a los mil incumplimientos sobre el AVE o la Autovía del Cantábrico. Tinta de calamar. Y es que PP e IU pueden presentar en la Junta un escrito -moción, interpelación, proposición no de ley o como demonios corresponda en el habitual trabalenguas administrativo- para que El Musel jamás de los jamases sea el basurero de la Europa atlántica o, como dicen los hipócritas mandarines que nos pastorean, un puerto refugio. Y claro, ante esa eventualidad, mejor una retirada táctica para, por ejemplo, el día de Nochebuena a las ocho de la tarde, zas, donde dije digo digo Diego y vuelta al basurero.

      No se entiende por qué a estas horas no hay plantado un campamento sobre el cabo Torres, como ya quisieran aquellos cilúrnigos, en señal de protesta y a la espera de una macromanifestación hasta ese finis terrae que bien se podría celebrar el 11 de noviembre, San Martín, por aquello de que antes o después a todo gochín le llega su día: como quieren convertir al gran puerto asturiano en una verdadera gochada, no cabe mejor cita.

      Aquí se hacen manifestaciones, y bien nutridas, por la menor de las nimiedades, así que si pretenden hacer de El Musel, y por extensión de toda Asturias, el basurero europeo, fondeo de submarinos nucleares averiados tipo «Tireless», amarre de petroleros fabricantes de galipote tal que el «Prestige», destino de bidones con residuos radiactivos como hay montones por ahí, escala de mercantes en zozobra con productos químicos y biológicos que espantan, ¿qué menos que echarnos todos a la calle?

      Si los sobrecostes -menudo eufemismo, ¿cuándo van a decir la verdad del agujero de El Musel?- son de 216 millones de euros más IVA, que los pague quien los causó. En todo caso, no se puede aceptar que para que los socialistas se vayan de rositas de El Musel Asturias se convierta en la cloaca de Europa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s