Recuerdos de don Avelino (o cuando las cosas se hacían bien)

Al fondo el que iba a ser Albergue y Clínica Infantil, ahora provisional palacio de justicia (foto Ucha, El Comercio)

Al fondo el que iba a ser Albergue y Clínica Infantil, ahora provisional palacio de justicia (foto Ucha, El Comercio)

Ponemos esta foto de hace poco tiempo, cuando el Mordor municipal aún no se había cargado los árboles del Paseo de la Infancia. En La Nueva España de hoy, citando al viejo diario VOLUNTAD, J.M. Ceinos nos recuerda un episodio inacabado de la gran obra que en nuestra villa llevó a cabo don Avelino González, en una época en que el recto proceder y las buenas intenciones aún tenían espacio entre nosotros. Época que se acabó con la llegada de eso que llaman la democracia.

El sueño incompleto de Avelino González
Un sobrecoste en las obras truncó el proyecto de levantar, en la zona de El Humedal, un gran albergue y clínica infantil, que se acabó convirtiendo en el Palacio de Justicia de Gijón
J.M. CEINOS

«”Voluntad” se enorgullece de presentar a los lectores gijoneses un proyecto de extraordinaria envergadura, de gran importancia para la ciudad desde diversos ángulos que se considere: social, sanitario, urbano, etcétera. Dicho proyecto es de una Casa Familia o Albergue y Clínica Infantil confeccionado por el arquitecto don Pedro Cabello Maíz, por encargo de la Junta Local de Protección de Menores. El proyecto se encuentra ya en el Ayuntamiento. La Corporación, que ha visto la trascendencia y alcance del proyecto, lo tiene en estudio y próximamente será dictaminado por los técnicos y estudiado -para ser aprobado, en su caso- por la Comisión Municipal Permanente».

Con una reproducción del edificio insertada a cuatro columnas en su primera página, y titulando a sus cinco columnas en la última, el diario «Voluntad» adelantaba a sus lectores, el 9 de septiembre de 1959, hizo ya medio siglo, lo que prometía ser la culminación del sueño del médico puericultor Avelino González (Cudillero, 1893-Gijón, 1964), considerado como «el pionero indiscutible de la puericultura gijonesa en el siglo XX».

El doctor Avelino González, desde su entrada en la directiva de la Junta Local de Protección de Menores, a principios de los años veinte del siglo pasado, desarrolló una formidable labor en pro de la infancia y la maternidad. Así, se levantaron en la zona de El Humedal el Instituto de Puericultura, la popular Gota de Leche, entre 1922 y 1924, y, muy cerca, el Hogar Materno Infantil, la llamada Casa Rosada, que con proyecto arquitectónico de Pedro Cabello Maíz se construyó entre finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta. El edificio, tras una rehabilitación integral, es ahora la sede de las concejalías de Urbanismo y de Mantenimiento Urbano y Rural.

Seguimos con el diario «Voluntad» del 9 de septiembre de 1959: «El presupuesto general para la construcción de la citada Casa de Familia o Albergue y Clínica Infantil alcanza más de treinta y dos millones de pesetas. Exactamente 32.091.234,41 pesetas (…) El edificio irá situado en el terreno en el cual está situado ahora el edificio que ocupaba la antigua Academia “Mortera”, y un terreno cerrado por una tapia de mampostería. Dichos terrenos están formados por la manzana número 206 del Plano de Ordenación de la Ciudad, situada entre las calles de la Maternidad, Decano Prendes Pando y Alesón (…) El solar tiene una superficie de 1.790 metros cuadrados, de los cuales la edificación ocupará 1.743,90 (…) Y el edificio constará de seis plantas principales más un ático sobre terraza».

Medio siglo después, José Antonio Pérez González, nieto de Avelino González y gijonés nacido, cómo no, en la Gota de Leche, recuerda que «las obras, en efecto, comenzaron, pero hubo un desfase en la construcción, achacable al constructor, y el proyecto se paralizó».

Entonces, las cuestiones relacionadas con la beneficencia eran competencia del Ministerio de Justicia, que ya había visto con malos ojos que en Gijón la Junta Local de Protección de Menores se financiase, en parte, con la rifa Pro-Infancia, inspirada por el propio Avelino González, quien, incluso, tuvo que comparecer en los tribunales por ello, como rememora su nieto.

Con las obras paralizadas, prosigue José Antonio Pérez González, «el Ministerio de Justicia hace un pirueta inexplicable y en lugar de financiar la terminación del edificio para ser destinado a albergue para niños y adolescentes, decide convertirlo en el Palacio de Justicia de Gijón».

Y así fue, de ahí los problemas que el Palacio de Justicia de la calle del Decano Prendes Pando acarreó por su estructura interna, diseñada para fines completamente distintos a los de la administración de Justicia. Como se explicaba en las páginas de «Voluntad» hace medio siglo: «La Casa de Familia o Albergue y Clínica Infantil está destinado para cumplir tres finalidades, para lo cual tendrá la conveniente distribución». A saber: «Una cocina para servir comidas a los comedores de las Escuelas Públicas del Municipio y del Estado; además tendrá la Casa de Familia o Albergue Infantil, para niños de 7 a 12 años, y, por último, tendrá también Clínica Infantil».

Cuando entre en servicio el nuevo Palacio de Justicia de Gijón que se está construyendo en la zona de La Bohemia, en el que se centralizarán todos los servicios de la administración de Justicia, se cerrará el viejo edificio de la calle del Decano Prendes Pando.

El inmueble, propiedad del Principado de Asturias tras las transferencias en materia de Justicia, está situado en una «manzana de oro» en el centro de Gijón para el sector de la construcción. Don Avelino tenía buena vista.

Es de notar la constancia en la planificación extrañamente mala (véase el incómodo y costosísimo nuevo palacio de justicia del Natahoyo, insuficiente desde antes de que fuese inaugurado) del Ministerio de Justicia, así como su mezquindad y cicatería, cuando no ánimo de rapiña, hacia Gijón. Del que por supuesto no nos defienden los políticos locales, que comparten el mismo ánimo de rapiña, el mismo mal proceder y la misma carencia de buenas intenciones. Cuya idea de «sobrecostes» es que se les vaya la mano en la corrupción y pase del 300%, como en la inicua e inútil devastación del Musel. Y cuya idea de la «protección de menores» es la animalización y el aborto.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo 01.- Voluntad, 02.- Gijón, Justicia social, Medio ambiente, Política local, Sanidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s