Castaños y capillas

Parece mentira que en Asturias se haga necesario recordar la importancia del castaño, que hasta los potes llenó antes de la llegada de la patata desde las Indias. La importancia ecológica y económica de un árbol tan unido a nosotros como el carbayo y el tejo, desde tiempo inmemorial. Pero hoy lo inmemorial no está de moda. Por eso y por alguna otra razón, asombraría el cinismo (si no se tratara de un político, claro) de la presencia y de las palabras del Consejero autonómico de Medio Rural, el anónimo Aurelio Martín, en la presentación ovetense de Los cultivares de castaño en Asturias, obra de María Belén Díaz Hernández, Ana María Ramos Cabrer, Marta Ciordia Ara y Santiago Pereira Lorenzo, gestada en la Escuela Politécnica Superior de… Lugo. Casi tanto como el lugar nos sorprende averiguar que el libro se basa en una tesis doctoral, de María Belén Díaz, publicada en 2002, y que la bastante descuidada web del SERIDA datase la publicación en 2003. Y acaba de presentarse en Oviedo (para quienes hayan perdido el calendario de vista, por aquello de la eternización frentepopulista en el poder en Asturias, estamos en mayo de 2009). Pero, ay, resulta que está publicado en Actas de Horticultura número 39, X Congreso Nacional de Ciencias Hortícolas, Pontevedra, mayo 2003; http://www.sech.info/publicaciones_2_39.html. Nunca es tarde, en fin, si la dicha es buena. La Nueva España:

Belén Díaz: «Los castañeos son un material sensible que es necesario salvar»
La investigadora presenta una guía para recuperar el castaño asturiano
Oviedo, M. J. I.

«Los castañeos asturianos representan una enorme riqueza natural y un material sensible que es necesario salvar». Así lo indicó ayer la investigadora Belén Díaz Hernández, una de las autoras del libro «Cultivares de castaño de Asturias», que se presentó ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.

El resto de autores de la publicación, auspiciada por el Serida y editada por KRK Ediciones, son Marta Ciordia Ara, Ana María Ramos Cabrer y Santiago Pereira-Lorenzo. El libro, según apuntaron sus autores, pretende servir de guía para afrontar la recuperación y revitalización de los castaños, con una importante riqueza potencial que lleva décadas desaprovechada.

El consejero de Medio Rural, Aurelio Martín, que también intervino en la presentación, explicó las líneas de actuación del plan forestal de Asturias, que, entre otras actuaciones, contempla la recuperación de los castaños. El trabajo, tal como señalaron sus autores, tiene una finalidad doble: por una parte, la identificación de las castañas asturianas; y por otra, sentar las bases para futuros programas de mejora, a fin de obtener mayor rendimiento de un árbol que tanto ha supuesto en la economía asturiana.

Uno de los rasgos del mercado de la castaña en Asturias es su excesivo localismo, al contrario de lo que ha ocurrido en Galicia y León, donde la castaña se ha convertido en un producto con un alto valor añadido. Según explicaron los autores, una de las dificultades para articular el sector es la compleja orografía de las parcelas, en muchos casos situadas en montes y mal comunicadas entre sí.

El tamaño de la castaña es uno de los factores que marcan el precio. Los frutos mayores se dan en las variedades temprana, pilonga y tomasa, seguidas por variedades selectas como las asturianas valduna, famosa y negral.

No sólo es necesario salvarlos: los castaños pueden contribuir a salvarnos a nosotros, en medio de una recesión pavorosa que no ha hecho sino empezar.

Un árbol robusto que enriquece y mejora los suelos en los que habita
Oviedo, M. J. I.

El castaño enriquece y mejora extraordinariamente las condiciones del suelo en el que vive. Es un árbol de gran longevidad, la corteza es pardo-rojiza y lisa en los ejemplares jóvenes, volviéndose en los viejos pardo-grisácea, gruesa y profundamente asurcada. Éstas son algunas de las reflexiones incluidas en la guía «Cultivares de castaño de Asturias», que ayer se presentó en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.

La época de floración es de mayo a julio, mientras que la madurez de los frutos, se produce entre septiembre y noviembre. Su hábitat óptimo se encuentra entre los 500 y 1.200 metros de altitud. Tiene preferencia por las situaciones abrigadas y frescas, dentro de climas templados y con bastante humedad. Es exigente en humedad, más de suelo que de ambiente, por lo que justifica su preferencia por las situaciones abrigadas en donde es menor la evaporación del agua que precisa. No obstante, un exceso de agua estancada determina la muerte de la planta. A pesar de ser resistente al frío, lo dañan las heladas tardías de principio de primavera.

La capilla de Logrezana, tomada por la Maleza (foto Braulio Fernández, La Nueva España)

La capilla de Logrezana, tomada por la Maleza (foto Braulio Fernández, La Nueva España)

Hablando de salvar y salvarnos, no está de más recordar que casi tantos como castaños había en Asturias monasterios y capillas antes de la inicua Desamortización. En Carreño se reclama ahora, bien reclamada, la recuperación (esperemos que para el culto católico, que en ese concejo murió con el Arcipreste don Rosendo Mazuelas Aradas, de feliz memoria) de una capilla en Castiello de Logrezana. La Nueva España:

Logrezana demanda la restauración de una capilla del siglo XVIII
UICA y los ecologistas de Asturias Verde respaldan la iniciativa vecinal
Logrezana, Braulio FERNÁNDEZ

Los vecinos de Logrezana, así como los ecologistas de Asturias Verde y el grupo político municipal Unión Independiente de Carreño (UICA), han denunciado el estado ruinoso en el que se encuentra una capilla del siglo XVIII situada en la parroquia y que estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XX. Se trata de un elemento del patrimonio histórico de gran valor, según afirman, por lo cual reclaman al gobierno municipal que inicie «de inmediato» su restauración, con el fin de evitar que aumente su deterioro y de recuperarla.

La capilla data del año 1737 y fue fundada por el cura párroco Juan Rodríguez Matiella, durante el reinado de Felipe V, en al aldea de Castiello, dentro de los límites de la parroquia de Logrezana. La capilla funcionó para el culto hasta 1903 y casi diez años después de quedar sin uso, en 1912, se arregló y acondicionó, pasando a convertirse en una escuela para niñas. Su actividad escolar duró casi dos décadas, hasta que, en 1919, se inauguró el edificio de las escuelas nacionales de Logrezana, cesando entonces la actividad en la capilla y trasladándose a las nuevas escuelas. En los años sesenta, la capilla casi desaparece, devorada por una escombrera que se levanta a sólo unos metros, y en la actualidad está invadida por la vegetación.

«Estas piedras son los notarios de nuestra historia y un pedacito de la historia del mundo», manifestó Antonio Rodríguez Dosantos, portavoz de Asturias Verde, quien expresó su apoyo a la reclamación de los vecinos y de los independientes para lograr la restauración de la capilla. UICA, por su parte, ya solicitó el inicio de las actuaciones en instancias administrativas, toda vez que hizo público el deseo de los vecinos durante un Pleno municipal.

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Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, 07.- Enseñanza, Carreño, Hispanoamérica, Justicia social, Medio ambiente, Política local, Villaviciosa

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