Viviendas y precios

¿Son necesarias las viviendas que por miles se construyen por doquier? ¿Es preciso destrozar nuestras ciudades y nuestros campos llenándolos de pisos y adosados? Rotundamente, no.

¿Por qué se derriban edificios en perfecto estado? Para especular con el solar y vender pisos más reducidos e insalubres, con beneficios astronómicos. Empieza ahora a derribarse un bello edificio, perfectamente conservado, en la esquina de las gijonesas calle de Cienfuegos y avenida de los Hermanos Felgueroso. El nuevo edificio planeado puede verse en las banderolas publicitarias que cuelgan de la fachada. Aun presumiblemente embellecido, queda claro que va a cambiarse un edificio con carácter e historia por otra mole anónima.

¿Por qué son tan disparatadamente caros los pisos? El lobby del hormigón, ojito derecho del PPSOE que nos desgobierna en todas partes, dice que los precios son razonables. Afirmación que prueba irrefutablemente el carácter torticero y criminal de los principales promotores y constructores. Que rechinan los dientes ante su noble y honrado colega José Moreno. Da mucho que pensar. Pensemos, por ejemplo, en SOGEPSA y PROGEA, que edifican sistemáticamente sobre suelo expropiado (luego público) o, digamos, especulado a costa de las empresas públicas que van cerrando. La Nueva España de hoy:

El cormorán
El precio del pocero

JAVIER MORÁN

No todos los poceros acaban como tiburones inmobiliarios, caso de Paco, el de Seseña. Hay un tal José Moreno, extremeño, de 57 años, de profesión cavador de agujeros, que se ha dedicado a la construcción de pisos de bajo coste. Ha salido durante los últimos días en numerosos medios de comunicación explicando cómo, si edifica sobre suelo público, pone en el mercado pisos que cuestan la cuarta parte que en el circuito inmobiliario habitual. Ha construido en Fuenlabrada viviendas de tres habitaciones, trastero, garaje y piscina al bonito precio de 84.000 euros, unos catorce millones de pesetas.

Se nos ocurre cotejar esa cifra con los datos de la cooperativa de vecinos de Gijón, financiada por el Gobierno regional y central, que acaba de recibir del Ayuntamiento, a un precio limitado, un solar en Contrueces. Saldrán 27 viviendas que costarán entre 17 y 23 millones por dos o tres habitaciones, con trastero y garaje.

Evidentemente, el pocero Moreno las saca bastante más baratas, y con pileta para que los vecinos se pongan a remojo. Nos preguntamos por la causa de esa diferencia, pero no nos aventuramos todavía a emitir juicio, pues puede haber variables diversas, como el precio del suelo -aunque sea de origen público en ambos casos-, o las calidades de construcción. Pero no por ello dejamos de anotar la disparidad.

En cuanto al Moreno de Fuenlabrada, no dudamos de que es un revolucionario, un Robin Hood, una patada en el bazo del liberalismo. Acaba de afirmar que cualquier empresario de la construcción «encarece el precio de la vivienda en más de un treinta por ciento». Ya lo sabíamos. Un piso de nueva construcción que cueste en el centro de Gijón unos sesenta millones de las antiguas pesetas puede dejar hasta veinte de beneficio a su promotor. Pero, dado que España basa su riqueza en el ladrillo, si ese treinta por ciento se cortara de cuajo -mediante poceros altruistas, cooperativas activas o intervención pública-, un tercio de la economía nacional se vendría abajo. A ver quién le pone ese cascabel al gato. Al menos, medio cascabel.

Ese cascabel suena bien. La «economía nacional» de la cual se habla no es hoy más que macroeconomía, grandes números sin apenas relación con las economías domésticas. Una economía basada en la construcción es, además, destructiva, insostenible; deja grandes fortunas para unos pocos y pérdidas irrecuperables para todos.

Un sector de la construcción mucho menor que el actual podría emplearse en reparar, restaurar y rehabilitar (de verdad, porque «rehabilitar» ahora significa, en la parla de políticos y promotores, derribar) viviendas. En facilitar el retorno de población al campo, sin urbanizarlo. Pero para eso tenemos que librarnos del liberalismo, del PPSOE/IU etc., y del papanatismo que nos paraliza.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Carreño, Medio ambiente, Política local, Villaviciosa

2 Respuestas a “Viviendas y precios

  1. Carta al director hoy en La Nueva España.

    Ante todo, la conciencia tranquila

    Digo esto, porque para mí, entre otras muchas cosas, me sirve para poder diferenciarme de otras personas que viendo cómo actúan es totalmente imposible que la tengan tranquila, «eso sí, en otros aspectos de la vida sí que gozan de una muy buena tranquilidad…». Supongo y creo que será cierto que tres pitos les importa lo que piensen o digan los demás.

    Considero que es la única manera (teniendo la conciencia tranquila) de poder ejercer el derecho al pataleo, puesto que será lo único a lo que puedo aspirar.

    Se vuelve a repetir una vez más (y son muchas) que en el Ilustrísimo Ayuntamiento de Villaviciosa de Asturias se cambia una norma urbanística para favorecer a los mismos de siempre: primero se proyectan las cosas como es debido ¿…?, cuidando todos los aspectos que eso conlleva, para después, a sabiendas de que el ciudadano no estará al tanto de posibles cambios (mea culpa), no acudirá a los plenos, no mirará en el tablón de anuncios del Ayuntamiento, no leerá el BOPA, no coincidirá que lea ese día el periódico, etcétera, ni tampoco recibirá ninguna notificación en su comunidad de vecinos, puesto que entiende que las personas que gobiernan en el Ayuntamiento están precisamente para velar por sus intereses y no para todo lo contrario.

    Pero un buen día se encuentra con la desagradable sorpresa de que todo está cambiado, donde tenían que dejar un patio o terraza nos encontramos con una pared ciega, te pegan totalmente un edificio a las zonas comunes donde tú resides, convirtiéndolo en un muro de la vergüenza ¿o de la especulación?, y entonces me pregunto ¿qué motivó tal cambio?, ¿cómo es que existiendo un primer proyecto, el cual se adapta al entorno sin ningún tipo de trastorno para los demás vecinos, que se ciñe hacia algo lógico dentro del desarrollo urbanístico de la zona, después se cambia?, ¿quién sale beneficiado en todo esto?, desde luego los vecinos nativos no, y tengo la vaga sospecha que sólo la cultura «económicamente superior» que nos está invadiendo y destrozando provincia tras provincia, municipio tras municipio, espacios naturales, etcétera, «entre otros», son los auténticamente favorecidos y, sinceramente, me parece muy triste, pues las normas o disposiciones urbanísticas no pueden estar beneficiando a unos pocos en perjuicio de muchos.

    Las poblaciones ante todo tienen que ser para las ciudadanos, no para los contratistas, los especuladores y los corruptos, entre otros personajillos varios, que son «aves» migratorias de la especulación y hoy están aquí y mañana pueden no estarlo.

    Pablo Antonio Vázquez García
    Villaviciosa

  2. Ayer en La Nueva España:

    «Les Caseríes» ofrece su alegación contra el PGO a más interesados
    Los vecinos quieren parar la construcción de dos mil viviendas en las parroquias

    La Federación de Asociaciones de Vecinos «Les Caseríes» de la Zona Rural presentará este miércoles públicamente la alegación conjunta que todos los colectivos que la integran han redactado contra el Plan General de Ordenación (PGO) que ultima el gobierno local. Esta alegación gira en torno a la idea de que el concejo no necesita la construcción de nuevas viviendas –el Ayuntamiento tiene previsto construir dos mil sólo en las parroquias– ya que existen 19.000 pisos vacíos. El documento se colgará el miércoles en internet para que «todos los gijoneses puedan descargárselo, firmarlo y presentarlo ante los responsables municipales».

    Con esta medida, «Les Caseríes» pretende «proponer un modelo de ciudad que no sólo sea válido para los habitantes de la zona rural, sino también para los que viven en el área urbana», en palabras de la presidenta de la organización, Soledad Lafuente. Por su parte, el abogado Antonio García, que ha contratado este colectivo para temas urbanísticos, inició la pasada semana una ronda de reuniones con miembros y vecinos de todas las parroquias del concejo. «Queremos que toda la ciudadanía conozca las motivaciones que nos mueven, que no son otras que la defensa del entorno en el que vivimos», señaló Lafuente hace unos días.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s