Rosina y los camelos

«Laboral Centro de Arte y Creación Industrial». Algo de industrial, de manufactura barata, tiene buena parte de lo que se expone en ARCO, desprestigiada muestra de los camelos contemporáneos (el ruido mediático no es prestigio, es sólo ruido). Rosina Gómez-Baeza, administradora de la macroexposición de camelos, ha venido sospechosamente a ocupar (¿okupar?) un buen pedazo de la Universidad Laboral, ahora cajón de sastre o bazar chino por gracia de Vicente Álvarez Areces y Cía. Entiéndase: no expresamos rechazo hacia el arte contemporáneo, sino hacia ciertas mercancías que se hacen pasar por arte mediante mercadotecnia, compadreo (o comadreo), efecto PRISA y bombos mutuos. De este chalaneo es maestra la Gómez-Baeza.

Lo que contamos a continuación no va de maestros (como no sea de maestros del camelo), pero sí de (mala) enseñanza. El ex colegio de ex jesuitas de Gijón (¿ex Gijón?), ahora coeducativo, concertado y secularizado (hasta con director seglar), está celebrando su cuarto «Encuentro de las Artes y las Culturas». Título que por sí solo es una obra de arte del pensamiento débil, de lo políticamente correcto; de antítesis de Cristiandad, de evangelización, de Ratio Studiorum, de Compañía de Jesús. Compañía de Jesús que, cuando lo era, regía también la entonces ejemplar Universidad Laboral de Gijón.

En ese espíritu de pensamiento débil, de falsificación, de apostasía y de chalaneo, ¿quién mejor que Rosina Gómez-Baeza para inaugurar dichos «Encuentros»? La Nueva España nos ofrece una muestra de vacua palabrería como la que sólo puede darse en ambientes ex cristianos e iletradamente intelectualoides. Ya quisieran los parásitos de la política llegar a estas cumbres (subacuáticas):

Gómez-Baeza: «Siempre intenté lograr que, en arte, nadie pueda comer el coco a nadie»

La directora de Laboral detalló el proyecto del Centro de Arte a alumnos, padres y profesores de la Inmaculada

J. C. GEA

A la directora de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, Rosina Gómez-Baeza, se le oye decir desde hace muchos años que la labor didáctica respecto al arte contemporáneo es fundamental. Para ella, ahora lo es más todavía porque se trata de contar el proyecto inédito en España del que es autora y directora. De ahí que, a pesar del torbellino de actividad en que se halla a menos de un mes de la apertura del nuevo centro de arte, predicase ayer con el ejemplo poniéndose ante padres, alumnos y profesores del Colegio de la Inmaculada para contar en detalle lo que será Laboral.

Su intervención abrió en el salón de actos de la Biblioteca Pública Jovellanos el 4.º Encuentro de las Artes y las Culturas, que bajo el título general de «Lo bello y lo sublime» ha organizado el colegio y que se prolongarán hasta el próximo viernes.

La presentación corrió a cargo del director de la Inmaculada, Ignacio Menéndez, que apuntó al arte y al «trabajo de los intelectuales libres» como la única alternativa a «una situación de difícil salida»: la que se plantea en una sociedad «con una gran violencia de fondo» que vive «ajena al desarrollo de la creación». Rosina Gómez-Baeza se apuntó desde sus primeras palabras a esa visión de la creación artística como algo que va mucho más allá del marcado. Algo que, aseguró la ex-directora de Arco, «nunca me ha gustado y contra lo que siempre he querido luchar» porque, a su juicio, «la adquisición de una obra debe ser un gesto de amor». Y eso depende «de un conocimiento, si no profundo, sí al menos suficiente de lo que estamos haciendo nuestro»; y está en las antípodas de algo que dijo haber intentado impedir desde su llegada a Arco: «Que nadie pueda comer el coco a nadie».

Sobre esa justificación de la docencia, la divulgación necesaria para transmitir el amor por el arte contemporáneo, la directora de Laboral trazó ante los presentes un plano hablado -faltó, paradójicamente, el elemento audiovisual- de lo que será el CACI. Un proyecto que podría resumirse en «una fábrica para la producción de objetos artísticos» basados en «las herramientas que los artistas han tomado de los técnicos» -es decir, fundamentalmente las de la «cultura audiovisual»-, y un centro de exposición, formación y divulgación que gira en torno a ese encuentro de disciplinas artísticas y tecnológicas.

Sobre el privilegiado espacio de los talleres de la Laboral que acogen el CACI, su directora dijo que buscan «una relación tú a tú» con sus contenidos y puso el Guggenheim bilbaíno como ejemplo de un peligro que se pretende evitar: «Quizás en este caso el continente haya absorbido al contenido; el envoltorio haya absorbido en exceso a la obra».

Rosina Gómez-Baeza hizo especial hincapié en la necesidad de que un proyecto «específico» y «diferente a los otros 200 centros de arte que hay en España» se convierta en un «símbolo del interés y dedicación a la técnica de una proporción suficiente de la población asturiana». «Nos hace falta ocupar espacios en un mundo competitivo y Laboral quiere ser símbolo de que algo está cambiando en las aspiraciones de los asturianos», proclamó la directora del centro. Eso obligará a un «complicado equilibrio entre lo local y lo global».

El habitualmente brillante Juan Carlos Gea casi (sólo casi) da con ello:

Un puente roto o por construir

J. C. Gea

Cuando Rosina Gómez-Baeza terminó con su charla sobre lo que será el centro de arte de la Laboral y se abrió el turno de preguntas, el silencio cayó sobre los alumnos que la habían escuchado. Sin duda, son chavales tan inquisitivos, despiertos y arrojados como los que más. Su mudez no habla de ellos. Ni de la ponente. Habla del tema de la charla, el arte que se está haciendo en el mismo tiempo en que viven esos jóvenes estudiantes de Bachillerato, y que probablemente estén deglutiendo incluso sin ser conscientes de ello a través de un millar de pantallas. Es significativo que un estricto contemporáneo del arte en la era del multimedia, un usuario nativo del lenguaje de este tiempo, se quede tan demudado y apático ante una charla sobre el uso artístico de ese lenguaje como si hubiese asistido a una charla superespecializada sobre teoría de supercuerdas o sobre mística sufí. Algo dice ese silencio de un puente roto, o aún por construir.

No, mire. Los escolares actuales no son inquisitivos, despiertos ni arrojados. La ponente tiene que ver con el buen arte contemporáneo lo mismo que la República Popular China con la España del Siglo de Oro. En cuanto a los malos sucedáneos de arte contemporáneo, los escolares todavía no han llegado al grado de estupidez suficiente para simular interesarse por ellos.

El sistema aparta a sus víctimas del arte, sea de la época que sea, sea cual sea su lenguaje, como los aparta de cualquier verdadero refinamiento, espiritualidad o influencia civilizadora. Ya tienen «Educación para la Ciudadanía» y, luego, soluciones habitacionales; ¿para qué más?

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Archivado bajo 02.- Gijón, 07.- Enseñanza, Política local

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  1. Ayer en «Pobres escolinos» dedicábamos un nada amable comentario a cierto profesor, Epicuri de grege porcum, del Instituto Calderón de la Barca. Hoy un compañero de su mismo departamento publica un inteligente artículo en La Nueva España:

    La Laboral o el lujo de los «políticos interpuestos»

    José Ignacio Fernández de Castro

    Uno no pasa a creérselo… Resulta que si a una gran empresa, una de ésas cuya instalación en la zona puede ser una «campanada» (y campañada, en plena precampaña electoral) política, le apetece un espacio público educativo, deportivo o lo que sea, hay que dárselo inmediatamente. Resulta que la única vuelta atrás posible de la «generosa donación de bienes comunes» depende de los propios órganos gestores de la empresa.

    Viene, claro, la cosa a cuento del espectáculo dado por las administraciones local y regional ante las pretensiones de Thyssenkrupp de instalar un centro de I+D+i en el polideportivo de la Universidad Laboral de Gijón que aloja el ciclo superior de Formación Profesional para la Animación de Actividades Físicas y Deportivas. Encomendándose al dios y al diablo del mercado (de la imagen y el poder económico) nuestras autoridades locales y autonómicas decidieron prestas la cesión inmediata del equipamiento (incluyendo, por supuesto, una jugosa subvención pública para la instalación) y el desplazamiento, sin destino inicialmente previsto, del alumnado y profesorado correspondiente.

    Tras una ejemplar respuesta de resistencia pacífica por parte de quienes sufrían en sus carnes el público desdén, con diversas muestras de apoyo ciudadano y cierto rasgado de vestiduras políticas (incluyendo nuevos episodios de esa creciente afición de nuestros poderes públicos: la persecución al sindicalismo irredento) ante la posibilidad de perder tan maravillosa oportunidad, hubo de ser la propia empresa implicada la que, en razón de esa respuesta social, renunciase a ocupar dicho espacio.

    Y todo ello nos conduce casi inevitablemente a una reflexión: si las decisiones, para bien o para mal, sobre lo público (lo que es de todos, lo que se constituye como un bien común) van a depender ya de la voluntad privativa de consejos de administración empresariales, ¿para qué necesitamos especialistas en gestión política ocupando cargos tan testimoniales (y sumisos) como onerosos para el erario del Estado?

    Es más, la bondad (léase «sensibilidad social») de la propuesta final del consejo de administración de Thyssen (o de su presidencia, dirección general, dirección de gestión social o quien la haya realizado) nos sitúa un poco más allá… nos sitúa ante la vieja teoría liberal, repetida desde Adam Smith, del «beneficio social» como resultante casi mágica del «libre juego y confrontación de egoísmos particulares»… Cuando se desarrollan, en toda gran empresa que se precie, departamentos dedicados al cuidado de la imagen corporativa o a la distribución y difusión de «beneficios sociales», el discurso de los neoliberales de hoy, desde Václav Havel o Mario Vargas Llosa hasta el Wilfred Beckerman de «Lo pequeño es estúpido», cerca con fuerza creciente nuestras ideas más igualitaristas y estatalistas.

    ¿No es definitivamente un verdadero engorro, un obstáculo gravoso, un lujo estético residual la permanente presencia de políticos interpuestos entre la empresa y la sociedad?… Seguro que hay empresas interesadas en dar nuevos usos a los edificios que hoy albergan gobiernos locales, autonómicos y nacionales.

    Fernández de Castro es profesor de Filosofía del IES Calderón

  2. La aleccionadora y ocurrente alcaldesa Fernández Felgueroso defiende la desacralización de la iglesia de la Universidad Laboral con un argumento sorprendente: que nunca fue parroquia. Luego esta ex católica piensa que los templos no parroquiales no se consagran… Qué poco le enseñan sus amigos clericales como Díaz Bardales o Gómez Cuesta. Claro que ellos, que desacralizan sus templos todos los días, también olvidaron cuanto supieron de teología, liturgia o derecho canónico; de cristianismo, en suma. El titular de la diócesis sigue sin decir ni mu, claro.

    El Comercio, hoy:

    «La Laboral nunca fue parroquia»

    CH. T./GIJÓN

    «El PP, últimamente, se opone a cualquier cosa, pero, en este caso, la concejala Fernández ha demostrado que no tiene ni idea, porque la iglesia de la Laboral nunca fue parroquia, por lo que no entiendo qué problema puede encontrar para que se desacralice». Paz Fernández Felgueroso contestó ayer de esta forma a la negativa de la candidata del PP, Pilar Fernández Pardo, a que la iglesia de la Universidad Laboral se desacralice para que sea utilizada como sede de la gran maqueta de Gijón.

    Según Felgueroso, los primeros trabajos de esa maqueta «serán contratados en este trimestre» y durarán «más de dos años, porque las maquetas tardan mucho en llevarse a cabo».

    Sospechamos, con fundamento, que a ignorante la señora Fernández Felgueroso gana a la señora Fernández Pardo. Pero ésta también marra que es un primor, contando «actividades culturales, conciertos de música clásica o masas corales, u otras» entre las actividades «que encajen con el lugar». Aunque las señoras Fernández o los reverendos señores párrocos lo hayan olvidado, las únicas actividades que «encajan» en los templos son el culto y la oración; y la única música, la sacra.

    Y sí, también nosotros nos carcajeamos del repentino ataque de piedad de la habitualmente laicista, abortista, aberrosexualista y divorcista dirigente del PP. Esto recogía ayer El Comercio, entrecomillando «desacralización», como si fuera un término extraño o caprichoso. Hablando de ignorancia…

    El PP se opone a la «desacralización» de la iglesia de la Universidad Laboral

    «Debe seguir siendo utilizada para ceremonias religiosas», dice Fernández Pardo «Nadie ya en Gijón confía en los proyectos de Felgueroso»

    A. PRESEDO/GIJÓN

    El Partido Popular de Gijón está en contra de que se inicie un proceso de desacralización de la iglesia de la Universidad Laboral, con el objetivo de convertirla, en un futuro, en la sede del Centro de Interpretación Territorial del Municipio de Gijón. Pilar Fernández Pardo señaló ayer a EL COMERCIO que «la iglesia es el edificio más notable de la Laboral» y, entiende, su destino final no puede ser, como pretende el grupo municipal socialista, convertirla en la sede permanente de una gran maqueta de Gijón.

    La portavoz del PP afirmó, en ese sentido, que «no pedimos la desacralización de la iglesia, porque creemos que debe de seguir siendo utilizada para la celebración de ceremonias religiosas y, también, en momentos puntuales, como sede de actividades culturales, conciertos de música clásica o masas corales, u otras actividades que encajen con el lugar. La maqueta de Gijón puede ubicarse en otro lugar, por ejemplo, en un centro municipal o en el futuro edificio de la fábrica de tabacos, pero estamos totalmente en contra del uso de la iglesia de la Laboral con esos fines».

    Pilar Fernández Pardo no se mostró sorprendida por que el anunciado proyecto no vaya a ser una realidad hasta el año 2009. «Nadie ya en Gijón -dijo- confía en los proyectos de Paz Fernández Felgueroso, que siempre están rodeados de paralizaciones, de demoras y de todo tipo de problemas. Este caso sería sólo uno más de la forma de hacer política de los socialistas en Gijón, con lo que no me sorprende en absoluto».

    El proyecto para utilizar la iglesia de la antigua Universidad Laboral como sede de un centro de interpretación territorial de Gijón se presentó el pasado mes de setiembre en el mismo emblemático edificio de Cabueñes en el transcurso de un Consejo de Gobierno presidido por Vicente Álvarez Areces. Se trataba, y se trata, del primer proyecto que asume, de forma directa, el Ayuntamiento de Gijón dentro de todo el complejo de la Universidad Laboral, que lidera el Principado, tanto en cuanto a proyectos como en inversión económica. De todas formas, había quien consideraba necesario que el Consistorio gijonés, que la ciudad, no se quedara al margen de todo el nuevo elemento cultural de la Laboral.

    Los plazos

    En principio, se bautizó como Centro de Interpretación Territorial del Municipio de Gijón y, tanto la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, como la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, lo presentaron como una forma de plasmar gráficamente la realidad de Gijón y su evolución a través de la historia. Se habló de presupuestos, con una partida de 600.000 euros, e incluso de posibles plazos: podría estar abierto en el verano de 2007.

    Había que salvar, sin embargo, obstáculos importantes. El mayor, la desacralización de la iglesia, gestión que, desde el primer momento, asumió Ana Rosa Migoya. El Arzobispado se mostró contrario a esos planes, aunque también reconocieron sus portavoces que se habían enterado por la prensa de las intenciones del Principado y que nadie había hablado con ellos de forma directa. Ahora, casi cinco meses después, siguen sin existir contactos de ningún tipo y, en consecuencia, la iglesia está preparada para el culto.

    Mientras, el Ayuntamiento estudia cómo hacer la maqueta y la mejor forma para presentarla. El trabajo práctico llevará no menos de un año. Por ello, parece que tiempo hay para pensar sobre la desacralización y la ubicación final de la gran maqueta. Al menos, hasta 2009.

  3. ¡Hala! SEIS-CIENTOS-MIL euros del contribuyente (calcúlenlo en duros o en pesetas, que marea aún más) para promocionar una ocurrencia de Vicente Alberto Álvarez Areces y su troupe. Más ciento setenta y cinco mil euros para limpiar otra de sus ocurrencias… Martes 13 de marzo de 2007, La Nueva España:

    Cultura licita en 600.000 euros la campaña para difundir la marca de la Laboral

    La Consejería de Cultura ha licitado en 600.000 euros el diseño y ejecución del plan de medios de la campaña publicitaria para difundir la marca «Laboral. Ciudad de la Cultura», que se ejecutará en cuatro meses, según publicó ayer el «Boletín Oficial del Estado» (BOE). El próximo 16 de abril concluye el plazo para presentar las ofertas, en la sede de la Consejería.

    Por otro lado, el ente público de comunicación del Principado de Asturias (la Radiotelevisión pública del Principado) ha licitado en 175.000 euros la limpieza, durante un año, de su sede. La sede de la radio y la televisión públicas del Principado se encuentra en el antiguo convento de las Clarisas, en el complejo de la Universidad Laboral de Gijón.

    Las empresas interesadas podrán presentar las ofertas en el plazo de quince días naturales, a contar desde ayer, según el anuncio publicado en el BOPA.

  4. En La Nueva España de hoy. Por cierto, la zancadilla a Luis Fernández no fue un error, como incongruentemente dice el periodista. Había que despejar el terreno para las ocurrencias arecistas en la Universidad Laboral. Un director díscolo era una potencial molestia.

    Educación publica las notas que permitían a Luis Fernández ser director de la Laboral

    La resolución es definitiva, después de expirar el plazo de reclamaciones

    V. E.

    Luis Fernández debería haber sido elegido director de la Universidad Laboral en 2004, según las calificaciones que ya están publicadas oficialmente y que desde la pasada semana son ya definitivas, después de haber expirado la fase de información pública por si hubiese habido alguna reclamación.

    La candidatura para director de Luis Fernández consiguió, después de la resolución del Juzgado de lo contencioso administrativo N.º1 de Oviedo, una puntuación total de 36,025 puntos -21,700 puntos por méritos y 14,325 más por el proyecto-, mientras que Faustino García, que durante dos años ejerció como director, tuvo una puntuación final de 28,087 -15,937 puntos por méritos y 12,150 en su proyecto.

    A pesar de la rectificación que reconoce a Luis Fernández como director, éste no podrá ejercer como tal. Aun así, se muestra satisfecho con esta resolución porque «la Administración ha tenido que rectificar una calificación que en su momento fue injusta». Con esta resolución, no se cierra esta polémica, que comenzó ya hace más de dos años y medio, porque, como señaló él mismo, «todos los documentos del expediente están en manos del abogado y vamos a pedir responsabilidades», ya que su objetivo es averiguar, por qué «cuatro funcionaros cambiaron la nota y me dieron un cero». Fernández está dispuesto incluso a acudir a la vía penal para aclarar el error.

  5. Hoy en La Nueva España, una noticia amable en relación con la Universidad Laboral. Decimos amable, y no «buena», porque dudamos que tengan valor alguno las distinciones que actualmente pueda conceder el Gobierno de la nación. No cabe duda de que el maestro de taller José Murall Vila merece la medalla al mérito en el trabajo. Su trayectoria representa lo contrario de las Gómez-Baezas de estos aciagos tiempos, como su Universidad Laboral representa lo contrario de la grotesca «Ciudad de la Cultura» alvarezarecista:

    Profesores de la Laboral promueven la medalla al Trabajo para José Murall

    El maestro de taller, experto en metrología, formó alumnos, docentes y colaboró siempre con la industria

    A. RUBIERA

    Los trabajadores en activo y jubilados de la Universidad Laboral han hecho frente común en un proyecto que no ha encontrado ninguna oposición: promover la concesión de la medalla al Mérito en el Trabajo -que debe conceder el Gobierno de la nación- al maestro de taller José Murall Vila. Le atribuyen de forma unánime «un ejemplar desempeño de los deberes que impone el ejercicio del trabajo de profesor y su conducta socialmente útil».

    José Murall lleva 43 años enseñando a generaciones de alumnos en la Universidad Laboral, ha sido maestro de maestros y ha colaborado en la reforma de la Formación Profesional en distintas décadas. Pionero en las nuevas tecnologías aplicadas a la mecánica industrial, se implicó activamente en la mejora de la calidad de la educación y ha prestando incondicionalmente sus servicios a las empresas regionales como especialista nacional -es todo un referente- en metrología. Pero sus compañeros no dejan lugar a la duda: «Esto no es un premio a la antigüedad; es la demostración del privilegio que sentimos por haber podido trabajar junto a él y aprender de él», dicen.

    Con la propuesta, se rinden ante un docente que «tanto profesional como humanamente es un verdadero ejemplo en el cumplimiento de todos sus deberes y en todas las tareas que, excediendo el estricto cumplimiento del deber, ha asumido con ánimo de servicio a sus alumnos, a sus compañeros y a la sociedad en general», argumentan en la exposición de motivos que llegará al Ministerio de Trabajo.

    La solicitud ya entró por registro oficial y está avalada por 170 firmas. A la plantilla del centro se han sumado otras importantes en representación de organismos y entidades como la Consejería de Educación, la de Industria y Empleo, la Alcaldía de Gijón, la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón, el Centro para la Calidad en Asturias, el Consejo de Asturias de la FP, la Fundación del Metal, el Centro Nacional de Formación Profesional Ocupacional de Oviedo o el Laboratorio de Metrología Dimensional del Taller de Precisión de Artillería.

    Pero los compañeros no dan por cerrado el capítulo de adhesiones y, durante meses, en el Centro Integrado de FP de la Laboral (con sede en la zona de talleres de la Laboral) se mantendrán hojas de apoyo para que quienes quieran también expresen con su rúbrica el reconocimiento a todo un maestro, en el más extenso sentido de la palabra.

    José Murall llegó a la Laboral, como alumno interno, en 1958. Obtuvo el título de Oficialía Industrial y también el de Maestría. A finales de 1963 se incorpora como docente en la Universidad Laboral y es funcionario desde 1969. Esos 43 años, dicen sus compañeros, «los ha dedicado de una forma intensa y plena a dos tareas complementarias: aprender y enseñar». Porque el mérito de un maestro de taller que empezó a ejercer en los sesenta es que «ha seguido aprendiendo, actualizándose, investigando», y manteniéndose al tanto de las más modernas aplicaciones tecnológicas desde entonces, explican sus compañeros. Y todo ese conocimiento «lo ha volcado en la docencia directa en la Laboral, con alumnos de taller pero también con profesionales de la docencia a los que actualizaba sus conocimientos y en un apoyo absoluto a la empresa local en su desarrollo inicial», reconocen.

    «En momentos estratégicos del desarrollo industrial de Gijón, Murall fue el eslabón técnico que no había», cuentan los testigos excepcionales de su trabajo. A él recurrían las empresas de una forma constante para resolver cuestiones de fabricación mecánica, de mecanismos en general, de metrología dimensional, automatismos… «Tenaz, estudioso, observador, resuelto y creativo -tiene patentes de soluciones mecánicas-, tomando como eje central de su actividad la metrología», explican sobre sus méritos. Y por si los cuatro folios de su currículum no les parecieran suficientes, los promotores de la condecoración nacional civil añaden las virtudes personales de Murall para acabar definiendo un perfil de compañero «siempre afable, dispuesto a hacer suyo el problema que cualquiera le plantea, presto y eficiente en el ejercicio de su capacidad de resolución, respetuoso con todos, compañero y maestro de todos, no se le conoce ni un momento de irritación. Su actuación constituye un constante ejemplo y estímulo».

  6. Otra vez contra la iglesia de la Laboral. No se sabe qué admirar más: si la avilantez de los (irresponsables) responsables autonómicos, el despiste de la periodista de El Comercio («la iglesia de la Universidad Laboral, que recupera así su actividad»… ¿los ballets forman parte de la «actividad» de una iglesia, por muy «verticales» que sean?… Y lo de llamar a un sacerdote secular «el padre Jiménez»), o la cobardía y la estupidez del párroco, muy en la línea de esta desgraciada diócesis: «si la actividad no excede los límites de la razón, no habrá inconveniente alguno, siempre que se tenga la deferencia de comunicarlo». ¿Un «ballet vertical» no excede «los límites de la razón» en una iglesia? Esta vez no lo han comunicado –como no comunicaron ninguna de las anteriores ocurrencias, sacrilegios incluidos–: ¿tampoco habrá inconveniente? ¡Qué vergüenza!

    La iglesia de La Laboral recupera la actividad cultural con un «ballet vertical»

    La compañía Retouramont, pionera en el concepto de danza en torno a la arquitectura, abre oficialmente el cartel escénico «Si la actividad no excede los límites de la razón no habrá inconveniente alguno siempre que se nos informe», dice el párroco
    P. MERAYO/GIJÓN

    El primero en el cartel de Laboral Escena es el grafitero Suso 33, que pondrá sus aerosoles al servicio de la Ciudad de la Cultura los próximos días 26, 27 y 28. Pero, según la empresa que gestiona los servicios del inmenso equipamiento gijonés, la verdadera apertura de programa escénico tendrá lugar tras el ‘rey del graffiti’, el día 29 de marzo, en la iglesia de la Universidad Laboral, que recupera así su actividad después de meses cerrada por obras y polémicas.

    Los encargados de que el templo regrese, no a la vida eclesial, pero sí a la cultural, serán los integrantes de la compañía francesa Retouramont, para cuyo espectáculo no se ha solicitado permiso alguno, según el sacerdote Eduardo Jiménez, párroco responsable del espacio. Eso sí, se trata de «una cuestión de pura deferencia, que no se enmarca más allá de las normas de cortesía», ya que, siendo el lugar propiedad del Principado, el Arzobispado tiene la cesión de uso.

    El futuro de la iglesia mantiene, de hecho, al Gobierno regional y a la Iglesia asturiana en posiciones enfrentadas, después de que los responsables políticos anunciasen que el templo iba a convertirse en una sala de exposiciones para mostrar una gran maqueta de Gijón. «Lo cierto es que el Principado ha entrado en la Laboral como Pedro por su casa sin tener en cuenta a nadie», asegura el padre Jiménez, mientras recuerda que el edificio no ha sido desacralizado.

    Sin embargo, no parece que nada vaya a impedir el espectáculo de ballet. El responsable de la parroquia de El Bibio y del templo de Cabueñes reconoce que «si la actividad no excede los límites de la razón, no habrá inconveniente alguno, siempre que se tenga la deferencia de comunicarlo».

    Cabe recordar que tiempo atrás la iglesia de La Laboral fue centro de una fuerte polémica al darse a conocer en la feria de Arco un vídeo «de contenido muy poco apropiado», en palabras del sacerdote, que había sido grabado sobre el altar.

    Los componentes de Retouramont parecen alejados de aquello. Son bailarines especializados, desde su fundación en 1995, en lo que se da en llamar danza vertical. Es decir ejercitan un espectáculo, que en este caso se titula ‘Réflexion de façades’, que combina baile y arquitectura, sacando lo mejor de cada disciplina.

    Ballet desde el techo

    En su trabajo la elección del espacio es fundamental. Por eso, la iglesia de La Laboral no sólo se comportará como escenario, sino también como parte activa del montaje en el que los danzarines permanecen siempre colgados de cuerdas, desde las que realizan sus coreografías y acrobacias. La intención es «reflexionar sobre la materia, el uso del suelo y la gravedad».

    El espectáculo, con el que se pone en marcha oficialmente el programa de Laboral Escena, tiene una duración de treinta minutos y se representará durante seis días. El 29 y 31 de marzo y el 1, 2, 3 y 4 de abril. No es la primera vez que la compañía francesa deja caer su especial mirada teatral en una iglesia. De hecho, les gusta actuar en ellas, por la envergadura de sus paredes. También apuestan por puentes, faros, piscinas olímpicas y sobre todo por edificios históricos, como la Abadía de Mont Saint Michel, en Normandía, o el palacio de Ciragna, en Estambul.

    En España Retouramont ha actuado, entre otros lugares, en la fachada del Palacio Euskalduna, en Bilbao; en el Ateneo Mercantil de Valencia, en la Casa Encendida, de Madrid y también en la Torre del Oro, de Sevilla.

  7. Ay, la Formación Profesional… Carta al director de La Nueva España de hoy:

    Una historia de la Formación Profesional

    Paloma Sainz, actual candidata socialista a la Alcaldía de Oviedo y aún directora general de Formación Profesional del Principado de Asturias, asegura en sus declaraciones que su programa electoral aboga por reforzar las políticas sociales y los servicios públicos de calidad.
    Remarquemos y mantengamos en la memoria a lo largo de la lectura de esta carta la frase: servicios públicos de calidad en boca de la actual directora general de Formación Profesional.
    Les contaré, a continuación, una breve historia acerca de la Formación Profesional Ocupacional pública (FPO).
    ¿Y qué es eso?, se preguntarán muchos de ustedes. Supongo que la mayoría de los lectores tendrán un hijo, amigo, hijo de su amigo, sobrino o conocido que en alguna ocasión haya realizado lo que informalmente llamamos un «curso del paro».
    Bien, pues ése es, entre otras labores, uno de los cometidos del Sistema de Formación Profesional Ocupacional.
    En Asturias existen cuatro centros públicos de Formación Profesional Ocupacional (sitos en Avilés, Gijón, Langreo y Oviedo).
    Estos centros tenían un personal docente funcionario y, como complemento, un personal denominado «experto-docente», que impartían cursos de distintas especialidades y familias profesionales.
    Con los años el personal docente funcionario ha ido desapareciendo, bien por jubilación o bien por ocupar otros puestos dentro de la Administración.
    Supondrán ustedes que doña Paloma Sainz López y don José Luis Iglesias Riopedre, con esa preocupación por la educación pública y los servicios públicos que les caracteriza, habrán buscado algún sistema para suplir esa carencia. Pues? ¡se equivocan! Nada más producirse las transferencias establecieron sus puestos en una escala a extinguir, con la lógica desmotivación del colectivo. Por eso sus plazas van desapareciendo y la FPO pública va siendo cada vez más inestable.
    Pero? ¿desapareció o disminuyó la oferta formativa? En ningún caso. Nuestra directora general, doña Paloma, está muy orgullosa de la gran cantidad de recursos que invierten en este tipo de formación. Cualquiera que siga sus discursos podrá comprobarlo.
    Luego, el colectivo experto- docente de la FPO pública fue asumiendo el trabajo que hacían los docentes funcionarios, pero con una situación laboral mucho más precaria.
    En la actualidad apenas 3 o 4 docentes funcionarios continúan impartiendo cursos, mientras que unas 75 personas contratadas por obra o servicio venimos realizando la misma función.
    La media anual de horas de impartición de un docente funcionario está bastante por debajo de la del personal experto-docente. Sin embargo, este último, no dispone de contrato todo el año ni disfruta de vacaciones.
    Yo, como miembro de este colectivo, cuando alguien me pregunta cuál es mi puesto de trabajo respondo «… trabajo para el Principado de Asturias…». «… Ahhh, ¿funcionario?…». «… Pues no…». «… Ahhh, ¿personal laboral?…». «… Pues tampoco…». «… Ahhh, ¿y entonces?…». «… Nada, no soy nada, sólo tengo un contrato por taitantos meses…». Y así llevo los últimos doce años, aunque hay compañeros que llevan veinte.
    Llevamos veinte años formando a jóvenes y no tan jóvenes para el empleo y, la verdad, con resultados bastante notables. Intentamos compatibilizar nuestra labor formativa con nuestra permanencia en el mundo laboral, para así poder realizar una labor formativa actualizada y de calidad. Creo, sin temor a resultar pretencioso, que estamos realizando una buena labor, no sólo para los desempleados (capacitándolos para el desempeño de un puesto de trabajo), sino para las empresas (proporcionando personal cualificado).
    Son muchos años de falta de reconocimiento, son muchos años esperando a que el Gobierno de turno nos diga «contamos con vosotros», pero ese reconocimiento no acaba de llegar…. quizás, como ocurre con los buenos artistas, será un reconocimiento post mortem.
    Y camino de ello vamos, somos o intuimos ser un colectivo en grave peligro de extinción. ¿Y eso por qué? Pues les contaré.
    ¿Recuerdan que durante el año 2006 nació una nueva normativa laboral por la estabilización del empleo? Pues nuestra querida Dirección General, acogiéndose a ella, hizo todos los esfuerzos para buscar la vía de estabilización de nuestro colectivo: movió todos los estamentos para dar una salida justa a nuestra injusticia y? ¡Nada de eso! Dio orientaciones, verbales, por supuesto, a las direcciones de nuestros centros para que tuvieran en cuenta que nadie debía trabajar más de 24 meses en un período de 30.
    Ante las dificultades que eso supondría para desarrollar la programación prevista, nuestra nunca suficientemente valorada Dirección General, orienta a los centros a contratar la formación y otras funciones propias de los mismos, con empresas o fundaciones varias. Y así ha empezado a ocurrir, ya en algunos centros, con algunas especialidades. Si alguien quiere conocer cuáles son esas entidades y quién es la persona que las preside, sólo tiene que preguntarlo.
    Parece ser, siempre «supuestamente», que la intención de la Consejería de Educación y Ciencia es que buena parte de la Formación Profesional Ocupacional pública pase a manos de entidades o empresas privadas.
    Hay otra posibilidad, que también ve con buenos ojos nuestra directora, doña Paloma Sainz: ceder los centros a empresas privadas para que los utilicen para impartir su propia formación. ¿Les suena lo de la Universidad Laboral y la Thyssen? De hecho, ya ha cedido las aulas a empresas para la impartición de cursos con compromiso de contratación (nos gustaría que alguien hiciera un seguimiento de las condiciones de esa contratación) y también a fundaciones y asociaciones que, siendo entidades colaboradoras privadas, utilizan los espacios públicos para dar sus cursos a cambio de? (también nos gustaría que se investigara).
    Entonces, me pregunto: ¿qué nos cuentan nuestros representantes del Gobierno, que se les queda chica la boca de tanto abogar por servicios públicos de calidad? ¡A mí, que me lo expliquen!
    Realmente, ¿se pretenden servicios públicos de calidad o nos dirigimos hacia una privatización, que servirá de tapadera para la financiación con fondos públicos de determinadas empresas, federaciones, fundaciones…?
    Claro, ya sé que nuestra señora directora general, doña Paloma Sainz López, nunca hablará de privatización? ¿Quizás le valga lo de externalización de servicios? O mejor, ¿cesión de lo público a los agentes sociales para la dinamización del mercado laboral y la formación para el empleo? Seguro que encuentra la manera de justificar una privatización pura y dura.
    ¿Y qué será de nosotros, el colectivo experto-docente? ¿Qué será de nuestros puestos de trabajo? Abocados a la extinción, ¿no? Creo que después de tanto tiempo nos merecemos, por lo menos, una contestación. La que después de un mes se niegan a darnos don José Luis Iglesias Riopedre y doña Paloma Sainz López, que ni siquiera se dignan recibirnos.
    Señor Caldera, ¿en eso consiste su «plan de choque» para fomentar la estabilidad en el empleo?
    Señor Areces, ¿dónde está su defensa de la educación pública?
    Hoy me decía una alumna que le habían ofrecido impartir un curso de formación para trabajadores en activo. Le pregunté «¿quién te lo ofreció?». Y me dijo: «Es un poco complicado. Realmente la empresa que me contrata lo hace a demanda de otra que, a su vez, imparte los cursos que le conceden a un importante sindicato de este país». Sobran los comentarios.
    Ayyy, señores, ¿refuerzo de las políticas sociales y los servicios públicos de calidad? ¡¡¡Va a ser que no!!!

    María José Arboleya,
    profesora del centro de Formación Ocupacional de Langreo y portavoz del colectivo Expertos Docentes
    Langreo

  8. El Comercio de hoy da cuenta de las tropelías de Rosina y su troupe de divinas caprichosas, hasta contra los demás encargados del destrozo de la Laboral:

    La dirección de obra critica a los responsables del centro de arte por «alterar» el proyecto

    Dice que se anularon hasta sistemas de seguridad y el Principado atribuye el descontento a la tensión inaugural

    ANDRÉS PRESEDO/GIJÓN

    Enfado, indignación y, finalmente, denuncia pública. El equipo que lleva la dirección de obra, desde hace casi dos años, del Centro Internacional de Arte de la Universidad Laboral, proclama que el proyecto original, obra del arquitecto Andrés Diego Llana, está siendo «alterado», con continuas «agresiones», auspiciadas por los responsables del museo y permitidas desde el Principado que, según afirman, está informado de todos los «desmanes». Afirma que se han levantado paredes no previstas, se han puesto falsos techos, se ha intervenido en zonas comunes, como pasillos o escaleras, y hasta se han tapado zonas de seguridad, caso de elementos de extinción de incendios, entre otros. «Han reducido la eficacia de los sistemas de seguridad», aseguran. A la vez, afirman que la obra final equivaldrá sólo al 15% del proyecto original aprobado. «Lo que pretendemos -afirman al unísono todos los miembros de la dirección de obra- es que se sepa, públicamente, hasta donde llega nuestro trabajo y nuestra responsabilidad después de dos años de obra. Las imposiciones de última hora, que no son cosa nuestra, y que han desvirtuado el proyecto y la obra de Luis Moya, son cosa de otros. Que cada cual asuma su responsabilidad».

    Sergio Barragán Arévalo, arquitecto coordinador-director del equipo, encabezó las denuncias de intromisión en su trabajo, avalado por el segundo arquitecto, Alberto Díaz Fernández, por el arquitecto técnico Fernando Martínez Buschek, por el ingeniero superior de instalaciones, José Luis García Díaz y por el ingeniero de telecomunicaciones José Manuel Quevedo Fernández. Todos ellos coinciden en que, durante meses, se realizaron modificaciones en el proyecto para adecuarlo, lo máximo posible, a su futuro uso como sala de exposiciones.

    «Servicios de autopista»

    Sin embargo, los problemas surgieron, dicen, hace dos meses cuando se impuso, por parte de los responsables del Centro de Arte, que las salas tenían que ser totalmente opacas. Para ello, era necesario cambiar el aspecto exterior, por lo que remitieron un escrito al Principado manifestando su punto de vista contrario. Finalmente, colocaron vinilo en todas las ventanas y lugares por donde puede entrar luz. Las naves quedaron a oscuras.

    El siguiente conflicto se planteó cuando, para instalar las primeras exposiciones, se anularon, dicen, muchos de los sistemas de seguridad, extinción de incendios, aire acondicionado, megafonía y otros servicios, a la vez que se levantaron paredes y falsos techos, todo ello, afirman, sin el menor conocimiento de la dirección de obra. Se estaba adaptando, entienden, el edificio a las exposiciones en lugar de lo contrario. Finalmente, con los responsables del Centro de Arte, aseguraron, hubo conversaciones para evitar que se colocaran elementos en la fachada antes de la inauguración del próximo viernes. «Después de eso -aseguraron- el sábado por la noche colocaron varios monigotes pegados en la puerta, en los soportales exteriores y hasta en los cristales del hall, que impiden ver la fachada de la Laboral. Se supone que es una actuación de un artista que pretende llamar la atención desde el exterior. Manifestamos nuestra protesta y la contestación fue que la comisaria de la exposición amenazaba con irse si lo queríamos retirar».

    Los responsables de la obra civil entienden que «no se respeta y se ningunea nuestro trabajo, hasta el punto de llegar a decirnos Patricia Urquiola que los servicios del centro de arte eran más propios de una autopista de Italia que de un museo». Con las cosas en este punto, toda la dirección de obra ha decidido no acudir al acto inaugural del próximo viernes, como señal de protesta, y advierten hasta dónde llega su responsabilidad en el proyecto final de la obra, muchos de cuyos cambios no asumen como propios.

    Por su parte, Jorge Fernández León, director de la Agencia de Proyectos Culturales del Principado, atribuyó estas críticas a las tensiones y los nervios propios de la inauguración, a la vez que glosó el trabajo de la dirección de obra y les reclamó «sensatez» para compaginar su trabajo con el de los responsables del Centro de Arte. En ese sentido, abogó por el diálogo y mostró su confianza en que se moderen las actuales y conocidas tensiones.

    Jorge Fernández León, jefe de gabinete de Álvarez Areces desde hace mucho, trasluce ambigüedad, cinismo, soberbia y desprecio hacia sus súbditos. Desde las páginas de la prensa este domingo pasado quitaba importancia a los muchos millones de euros más de los previstos que el destrozo de la Laboral está costando. Al fin y al cabo, él y su jefe no pagan, y otros proyectos, decía él, cuestan más. La evidente ilegalidad, el peligro para la seguridad y la devaluación de la Universidad Laboral que causan los caprichos de la troupe de freaks de la Baeza, tampoco tienen importancia, según este rojo/rosa áulico.

  9. Se insiste en la desacralización –más bien en su confirmación– de la iglesia de la Universidad Laboral. Desde la diócesis se resisten, pero poco; y de paso vuelven a demostrar que no saben para qué es una iglesia (algo que, por otra parte, demuestran habitualmente en sus sonrojantes funciones «litúrgicas»). El Comercio:

    El Arzobispado rechaza desacralizar la iglesia de la Laboral y pide «respeto» para el templo

    «Nos gustaría que el Ayuntamiento y el Principado reconociesen su carácter religioso», dice el vicario del norte «Han hecho un planteamiento sin escuchar a la otra parte, aunque no nos agradaría llegar a la confrontación»

    ANDRÉS PRESEDO/GIJÓN

    La iglesia de la Universidad Laboral sigue constituyendo un punto de discordia entre el Principado y el Ayuntamiento, de un lado, y el Arzobispado, del otro. Los primeros, como propietarios de todo el equipamiento, utilizan el templo y le han diseñado futuros usos civiles, absolutamente ajenos a su carácter de lugar religioso. De hecho, en el plazo de dos años, de cumplirse los actuales planes, la iglesia será la sede de un centro de interpretación de Gijón, incluida una gran maqueta del municipio, promovido por el Ayuntamiento de la ciudad. Entretanto, la autoridad eclesiástica asiste a estos cambios sin, por lo que aseguran, capacidad de decisión y hasta de opinión alguna. Eso sí, el Arzobispado se niega a la obligada desacralización del templo. No quieren la confrontación, pero tampoco la descartan.

    Hace poco más de un mes, con motivo del acto de presentación de la Ciudad de la Cultura, como ahora se denomina a la Universidad Laboral, la iglesia fue la sede de un moderno espectáculo de danza en el aire, en el que los bailarines exhibieron su arte, entre otros lugares, por encima de los confesionarios. El altar había sido retirado, se dijo que como signo de respeto a la Iglesia y para evitar situaciones similares a la originada hace meses, con el rodaje de un vídeo con una mujer desnuda sobre el ara. Como testigo del acto inaugural, el vicario general, Juan Antonio Menéndez, que, según parece y así lo comentó públicamente, consideró el espectáculo «digno», a la vez que opinaba que no contradecía lo que significa la religiosidad del templo.

    Con todo, el vicario de la zona norte, José Antonio Montoto, confirmó a EL COMERCIO que la Consejería de Cultura «no se si por escrito o verbalmente» ha solicitado al Arzobispado la desacralización del templo, «pero el obispo no está por la labor», añadió.

    «Nosotros no queremos desacralizarla -señaló el vicario de la zona norte – pero como el edificio no es nuestro, podrían hacer uso de él como un hecho consumado. Lo que nos quedaría, no sé si se hará, sería presentar una protesta formal. No nos agradaría tener que llegar a la confrontación. Desde luego, no quisiéramos. Lo que nos gustaría sería alcanzar un pacto con el Ayuntamiento y con la Consejería de Cultura para el uso, que respete la idea de lo que es una iglesia, el carácter religioso del templo, pero abierto a toda riqueza de manifestaciones culturales que broten del hecho religioso. Hay muchas posibilidades, como exposiciones de arte, autos sacramentales, etcétera. La clave es que tiene que verse la religión no como una cosa a esconder, sino que se puede explotar su expresión cultural. Así funciona en otros lugares».

    Parón por las elecciones

    Esa idea, como reconoce José Antonio Montoto, no encaja con los actuales planes del Principado y el Ayuntamiento de Gijón, que imposibilitarían la celebración en el futuro de liturgias o de otros actos religiosos. En ese sentido, el vicario de la zona norte afirmó que «eso no nos gustaría, pero creemos que hay muchas posibilidades si existe buen entendimiento. Se tiene que ver lo religioso no como un elemento del pasado, sino como una expresión de lo que es el espíritu humano. Hasta ahora, lo que han hecho es un planteamiento sin escuchar a la otra parte, en la línea de decir ‘esto es nuestro y vamos a decidir lo que queramos’, sin buscar un necesario espíritu de diálogo».

    En todo caso, José Antonio Montoto, a la vez que reiteró la postura del Arzobispado de negarse a la desacralización del templo de la Laboral, se mostró seguro de que en esta época preelectoral no habrá más movimientos, al tratarse de un asunto polémico, y que los políticos volverán a retomar el tema tras los comicios del mes de mayo.

    De todas formas, el vicario general del norte recordó que el templo de la Laboral «es una de las mejores obras de arte de España del siglo XX» y añadió que la Iglesia siempre se ha destacado por conservar los monumentos que están a su cargo. Pese a la insistencia del Principado, no alcanza a comprender el interés por cerrar la puerta a toda expresión religiosa futura en el templo y José Antonio Montoto recuerda que «la Iglesia tiene muchos siglos y cuando una institución se enfrentó con ella, siempre, históricamente, salió perjudicada».

    Sobre el mismo asunto, entrevista a cierto presbítero que dice algunas verdades, pero que ha olvidado otras muchas y confunde unas cuantas más. Es lo que suele pasar cuando se cambia la religión católica por la religión del Vaticano II. Sirve como testimonio de los atropellos del PPSOE contra la Iglesia, que Osoro y Cía. corresponden con sonrisitas, apoyos y profesiones de fe democrática:

    A las 10.45, misa

    Eduardo Jiménez, antiguo profesor de Religión de la Laboral, reinvindica los años de culto en la iglesia «Hubo actividad religiosa hasta que nos echaron»

    A. PRESEDO/GIJÓN

    Estuvo tres décadas pisando el suelo de la Universidad Laboral y oficiando ceremonias religiosas en su iglesia. Eduardo Jiménez, jesuita que fuera profesor de Religión en el centro educativo, comprobó hace unos dos años que las cosas habían cambiado. Quiso entrar en el recinto y le dijeron que los «privilegios» se habían acabado y que para acceder a la Laboral tendría que hacerlo acompañado por un vigilante jurado. Ni entró, ni regresó. Ahora, desde su actual responsabilidad como párroco de La Asunción, afirma ver con tristeza cómo se intenta destruir lo creado durante decenios por los jesuitas, por las Clarisas, por las enfermeras y los profesores e, incluso, se llega a afirmar por quienes muestran al público el interior de la Laboral que en la iglesia nunca llegó a haber culto religioso. «Me extraña que sea por desconocimiento -señaló ayer Eduardo Jiménez- y, en cualquier caso, me molesta que se hagan afirmaciones de esa índole que denotan una ignorancia total de la historia. El culto en la Laboral siempre estuvo vinculado al internado, donde llegó a haber más de 1.100 niños, y es cierto que cuando éste fue desapareciendo, la actividad religiosa lo hizo en la misma proporción, pero siempre hubo culto de forma esporádica, eso sí, hasta que nos echaron».

    Abundando en el asunto Eduardo Jiménez recuerda que antes del Concilio Vaticano II los sacerdotes tenían obligación de oficiar una misa diaria y en la Laboral había 27 jesuitas. «Hubo una época en la que los chavales tenían misa diaria. Fue hasta 1968. Era casi un noviciado. Incluso en Semana Santa llegó a haber procesiones con una gran solemnidad. No me explico que ahora se pretenda tapar todo esto, incluso las 1.289 bodas que allí se celebraron desde 1958 hasta 2005».

    Respeto mutuo

    Sobre la situación creada en la actualidad con la pretendida desacralización del templo, el párroco de La Asunción asegura que «lo que existe es una falta de respeto y de consideración de la autoridad civil a lo que está establecido en las normas y en las leyes. Parece que nadie se acuerda de la orden ministerial del 6 de agosto de 1980, donde se regula la situación de los lugares de culto en los centros escolares. En la iglesia de la Laboral, con una evidente falta de estilo, se olvida que hay cinco altares, con sus correspondientes reliquias, y no se puede entrar por el sistema de ‘aquí mando yo y hago lo que me da la gana’, aunque sólo sea por respeto a los centenares de personas que han trabajado en este centro durante decenas de años, con los que no se ha tenido la menor consideración».

    El párroco de La Asunción cree que las cosas se podían haber hecho de otro modo, con lo que denomina «respeto mutuo», y lamenta que nadie del Principado se pusiera en contacto con los responsables de la Laboral para, al menos, mostrarles eso, su respeto, antes de entrar en el recinto e, incluso, les informaran de los pasos a dar dentro del mismo. «Yo mismo, en su momento, tuve que decirles a muchas parejas que se querían casar en la iglesia que se buscaran otro lugar porque, suponía, aquí no podrían ni entrar. Nadie habló con nosotros para nada. Luego, las obras, las vallas, el estado de las escaleras y demás ya nos obligaron a suspender toda actividad religiosa», recuerda Eduardo Jiménez.

    Tiene estadísticas del número de alumnos que asistían a las misas y le quedan en el recuerdo aquellas ceremonias dominicales que celebraba a las 10.45 horas en punto para los jóvenes internos del centro. Todo ello fue languideciendo con el paso de los años y los nuevos planes de enseñanza. De todas maneras, a Eduardo Jiménez no parece que sea tan fácil borrarle los recuerdos. Treinta años dan para muchos.

    Da la impresión que los antiguos alumnos de la Laboral (no de LABoral) hacen más que los clérigos en defensa del templo:

    Inquietud en los antiguos alumnos

    A. P./GIJÓN

    La desacralización de la iglesia de la Laboral o, al menos, su uso con fines civiles, ha provocado un especial desasosiego entre el colectivo de los antiguos alumnos del centro. Son ellos los que vivieron con mayor intensidad los valores del templo y muchos, incluso, han contraído matrimonio entre las paredes del mismo.

    Así, en el Arzobispado de Oviedo se han recibido numerosas cartas dirigidas por ex alumnos al obispo, Carlos Osoro, rogándole que tome todas las medidas necesarias para impedir que el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón hagan uso de la propiedad del inmueble para desacralizarlo en contra de la opinión de la Iglesia.

    Por cierto, señor Presedo: el «uso con fines civiles» de un templo supone su desacralización.

  10. Ayer El Comercio nos daba esta muestra del cinismo y el sectarismo laicista del equipo de Álvarez Areces:

    Migoya no tiene «constancia» de la negativa a desacralizar la Laboral

    Asegura que formalizó la petición el pasado verano al Arzobispado sin recibir respuesta

    IRENE GARCIA/AMIEVA

    La consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, aseguró ayer que no tiene «constancia» de que el Arzobispado se niegue a desacralizar la iglesia de la Universidad Laboral para ubicar en ella, como se prevé, un centro de interpretación de Gijón, dotado con una maqueta de grandes dimensiones. La consejera aseguró que la solicitud de la desacralización se tramitó ante la autoridad eclesiástica asturiana el pasado verano, sin que, hasta el momento, haya recibido respuesta alguna. Migoya reconoció que es un «asunto complejo» y mostró su confianza en que, en breve, se logre un acuerdo.

    Sus manifestaciones chocan de forma abierta con lo manifestado a EL COMERCIO por el vicario general del Norte, José Antonio Montoto, quien aseguró que desde el Principado y el Ayuntamiento de Gijón se había hecho «un planteamiento sin escuchar a la otra parte», y sin reconocer el carácter religioso del templo. José Antonio Montoto dejó claro que la Iglesia se opone a la desacralización del templo, a la vez que pidió «respeto» para la iglesia de la Laboral, y mostró su confianza en poder evitar enfrentamientos no deseados entre las instituciones.

    De hecho, desde que se anunciara el inicio de las obras en la Laboral, la iglesia fue uno de los objetivos prioritarios y hace dos años se celebró la última boda, antes de que los andamios y las vallas ocuparan todo su entorno.

    Mientras la consejera de Cultura asegura que, desde el Ejecutivo, se han dado los pasos oportunos para que el Arzobipado conceda de buen grado la desacralización de la iglesia de la Laboral, todo hace indicar que las conversaciones nunca han existido, y que se está a la espera de los resultados de las elecciones municipales y autonómicas para retomar el asunto. De hecho, así lo reconoció el vicario general del Norte, que reconocía que se trata de un asunto polémico y difícilmente negociable en tiempos electorales.

    El PP, por su parte, se ha mostrado a favor de seguir adelante con el proyecto de la maqueta, pero buscando otro lugar para ubicarla. De esta forma, entiende que la iglesia de la Laboral no es el lugar más apropiado para ese proyecto y plantea que, aunque dentro del complejo de la Ciudad de la Cultura, debe mantener su uso religioso.

    El Ayuntamiento, entretanto, se mantiene al margen de la polémica y continúa trabajando en la confección de la maqueta, que estará concluida para 2009.

    El Ayuntamiento de Gijón (o los parásitos de la política que lo desgobiernan) no se mantiene al margen, oiga: está empeñado en lo mismo que el Gobierno autónomo.

    La diócesis, por su parte, debería ser más combativa; pero… ¡Ja!

  11. Artículo en El Comercio de hoy.

    El efecto LAB

    FRANCISCO FRESNO
    ARTISTA PLÁSTICO/

    Me piden de EL COMERCIO un artículo sobre el La Laboral Centro de Arte y Creación Industrial y, como todavía no he ido a visitarlo, inicio un borrador en el que reflexiono sobre la diferencia entre los meteorólogos que sólo anuncian los vientos que nos han de llegar y los ideólogos que se deberían cuestionar alguna cosa más.

    Así caigo en la cuenta de que el sistema operativo-ideólogico LAB es más antiguo que el sistema operativo Windows, en el que la apertura de nuevas ventanas no supone que se cierren las anteriores.

    También me acuerdo de que Leonardo, artista-windows y paradigmático en las relaciones del arte, la ingeniería, la industria, etcétera, dijo que la pintura es algo mental, en contra de la discriminación que esta disciplina artística sufría respecto a las otras artes liberales.

    Le doy vueltas a estas cosas y a otras más pensando en si estaremos avanzando o retrocediendo quinientos años con el pretexto de la novedad.

    Creo que en pleno siglo XXI ya es hora de abandonar ciertos convencionalismos cronológicos y lineales que se aplican al discurrir artístico. Una cosa es el avance del arte y otra el de la ciencia. Ya sabemos que después de Galileo no se puede volver a Ptolomeo, pero en la historia del arte la evolución no se da por sustituciones sino como en Windows, sumando aperturas de ida y vuelta.

    Por eso, por ejemplo, el ‘body-art’ bebe de la Prehistoria y el ‘land-art’, de los menhires y los monumentos del Neolítico, porque en su esencia el arte es atemporal.

    El objetivo del pensamiento único es adocenar, por eso hoy sigue vigente la película de Chaplin ‘Tiempos modernos’, con la ironía de cebar al comensal de forma mecánica y forzada con un artilugio robotizado que nada desentonaría en el Centro de Arte LAB. Y dando más vueltas a estas cosas, me pregunto si donde ahora se ponen los soportes por delante de los contenidos podría exponer el artista israelí Ilan Wolf, que participa en el festival ‘LuzBit’, y que en la entrevista que figura en el Canal de Arte de la edición digital de EL COMERCIO, dice que en su afán experimentador trabaja con el concepto de la cámara oscura porque no le interesa ni la inmediatez ni seguir las escuelas y las modas impuestas por los mercados.

    Sigo reflexionando y no llego a entender la contradicción de los que van de modernos y nos hablan de promoción internacional sin discriminación de lo propio, porque que en vez de dar verdaderas oportunidades sin complejos aldeanos a los artistas que viven y trabajan en Asturias, empezando ya con la misma inauguración del Centro de Arte, lo que han hecho ha sido repartirles granos de maíz bien dispersos y alejados del Centro LAB, como si los artistas asturianos fueran los pitos de caleya de la aldea global. ¿Qué empeño tan obsesivo con menguar lo propio!

    Con estas y otras notas provisionales abiertas aprovecho un miércoles para visitar La Laboral Centro de Arte y Creación Industrial sin pagar la entrada. Tras el paso de los miles de visitantes de los primeros días, el día 2 de mayo sólo éramos cinco los que entrábamos a las doce de la mañana.

    Inicio el recorrido por las naves y en el avance, sin poder evitarlo, cada vez lo percibo todo más lábil. Lo que menos me imaginaba al entrar era que por el efecto LAB iba a salir tan en blanco como el mostrador de recepción.

  12. JmC

    No hay nada tan provinciano como la sobremodernidad. Muy buenos tus comentarios sobre la Laboral.

  13. Mariano Castro Rivas

    Siento asco por la fantochada que se oculta detrás de la prostituida palabra “contemporáneo”… que intenta abarcar dictatorialmente sobre todo en el “Arte” un estilo obligado de nuestro tiempo actual. El verdadero Arte no depende de épocas, y menos de palabras. La obra habla por sí sola o no habla. El arte no ha muerto, lo que debería morir son los “teóricos” del Arte. Ya que lo único que hacen es matar todo conocimiento profundo sobre cómo dar armonía a una obra, y con obra no me refiero a “sobra”.

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