Nos derriban

Los periódicos de hoy recogen la noticia de que el Ayuntamiento de Gijón «ha adjudicado ya la redacción del nuevo catálogo urbanístico del municipio», cuyo «primer borrador» se supone ha de estar listo en siete meses. Siete meses durante los cuales proseguirá el derribo inmisericorde de multitud de edificios que deberían conservarse; así como la «rehabilitación» de otros «protegidos»: es decir, en el mejor de los casos su derribo interior y la precaria conservación de las fachadas desfiguradas. Cuando el vicealcalde urbanista, Jesús Morales el trotskista («¡Ojalá todo el suelo fuera público!») dice que la política municipal es «proteccionista», está practicando la risoterapia. Basta ver la atrocidad perpetrada por el Colegio de Arquitectos a unos metros de la casa consistorial, o la «rehabilitación» devastadora de esta misma, llevada a cabo por la propia izquierda plural que la gobierna. Morales lo dice, además, un día después de manifestarse dispuesto a adosarle un nuevo mamotreto a la Universidad Laboral.

Pobre Gijón, cuyos gobernantes la desfiguran y destruyen, y convierten a esta villa en el Benidorm del Cantábrico, con «playa de Poniente» y todo.

La versión de El Comercio. El cinismo de «los constructores», pidiendo poder hacer lo que de hecho hacen sin ninguna cortapisa, también debe ser risoterapia:

El primer borrador del nuevo catálogo urbanístico estará listo en siete meses

O. E./GIJÓN

El Ayuntamiento ha adjudicado ya la redacción del nuevo catálogo urbanístico del municipio. El equipo Dolmen S. L. tiene ahora un periodo de siete meses por delante para revisar, actualizar, ampliar o acortar la lista de edificios y jardines protegidos. Así lo explicó ayer el concejal de Urbanismo, Jesús Morales, quien avanzó que en unos días tendrá el primer encuentro con el equipo adjudicatario para que comiencen los trabajos.

Pero aún queda un largo camino para tener un documento definitivo, ya que el primer borrador tendrá que ser sometido a un periodo de información pública y alegaciones. Tal y como exigían las bases del concurso -al que optaron dos ofertas-, el equipo encargado de la revisión del catálogo está compuesto por distintos profesionales de las áreas de urbanismo, arquitectura, geografía, derecho, y otros.

El actual catálogo de Gijón tiene ya 20 años, por lo que este equipo no sólo deberá actualizar la información sobre los edificios ya incluidos, sino estudiar las nuevas construcciones de este periodo, por si alguna de ellas fuera susceptible de incluirse también. Cuando finalicen todos los trabajos habrá una base digital con toda la información y fotografías de todos los elementos protegidos, tanto de los elementos exteriores como de los interiores, si también tienen algún tipo de protección.

Morales explicó que ahora hay casi mil inmuebles incluidos en la lista, pues se incluye también el barrio de Cimadevilla. En estos últimos 20 años, más de la mitad de ellos han sido rehabilitados. De hecho, se calcula que en ese tiempo se han salvado unos 170 inmuebles de interés cultural, gracias a las normas de protección.

Hasta ahora, el documento ya pasó una primera fase de sugerencias. Entonces, se presentaron 22. De ellas, 17 procedían de propietarios de inmuebles protegidos que pedían su exclusión del catálogo. «En urbanismo, los intereses privados y generales suelen estar enfrentados», dijo ayer Morales, quien en alguna ocasión ya ha afirmado que «el catálogo está para ser proteccionista, por supuesto». Por su parte, los constructores pidieron que se permita derribar y reconstruir edificios en mal estado, en lugar de rehabilitarlos.

La Nueva España:

El nuevo catálogo genera una base de datos digital de edificios de la ciudad

El Ayuntamiento adjudica a la firma Dolmen el proceso de actualización de los inmuebles y parques protegidos

R. V.

La actualización del catálogo de inmuebles y jardines protegidos, que el gobierno local acaba de adjudicar al grupo Dolmen tras analizar las dos ofertas presentadas, servirá para crear una base de datos digital con imágenes, características técnicas y reseñas históricas de todas las edificaciones que forman parte del patrimonio de la ciudad. «Vamos a crear un documento más completo y práctico», aseguró Jesús Morales. El concejal de Urbanismo recordó ayer que la adjudicación a la firma Dolmen de la revisión del catálogo municipal, que ha permanecido veinte años sin modificaciones, es sólo el principio de un largo proceso que incluye un período de información pública para que los gijoneses pueden presentar sus alegaciones. En una fase previa de sugerencias se recibieron poco más de una veintena y, la mayor parte, de propietarios que solicitaban la descatalogación de las edificaciones.
El catálogo actual, vinculado al Plan General de Ordenación Urbana del año 1986, incluye un millar de inmuebles, doscientos de ellos dentro del casco histórico de Cimadevilla. Según datos de Jesús Morales, el cincuenta por ciento de estos inmuebles han sido rehabilitados a lo largo de estos años. Una de las misiones del nuevo catálogo es clarificar la situación real de cada uno de esos edificios. Además, debe sumar aquellas construcciones realizadas en las últimas dos décadas y que se consideren de interés histórico o arquitectónico para ser preservados.

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Archivado bajo 02.- Gijón, Medio ambiente, Política local

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