Dejen nuestros culinos en paz

Cuando hace veintitantos años arreciaba en los Estados Unidos la campaña antitabaco, continuación lógica de una cultura puritana –protestante– que condenaba también cualquier bebida alcohólica, los españoles la mirábamos con incredulidad y superioridad. Algo tan extremo no podía suceder entre nosotros. Dónde y cuándo fumar o no era asunto de sensatez y buenos modales.

La campaña llegó aquí, como sabemos. En parte por distraer al público de los verdaderos problemas de salud, en parte por aumentar los ingresos por los indecentes impuestos que gravan las labores de tabaco, los sucesivos Gobiernos han ido aumentando la presión, que se ha convertido en cruzada en manos de la anoréxica ministra Elena Salgado. Cruzada que se ha ampliado contra tres pilares de nuestra alimentación y nuestras costumbres: el vino, la cerveza y la sidra.

Allá en los Estados Unidos se ha extendido aún más: los behavior nazis, como allí llaman a la intelligentsia progresista empeñada en tratarnos como imbéciles e imponernos sus cambiantes criterios en materia de dieta y hábitos, han conseguido prohibir la carne roja y la leche de vaca (atención, Asturias) en muchos colegios públicos, con el argumento de que nuestro organismo no ha evolucionado aún lo suficiente para asimilarlas, y que producen toda clase de trastornos y enfermedades (los evolucionistas son, por lo que se ve, mucho más peligrosos que los creacionistas). Seguro que Elena Salgado y Rodríguez Zapatero estarán tomando nota. Aunque de momento estarán preparando la prohibición de la carne de cerdo, en aras de la «Alianza de Civilizaciones».

El asalto contra la sidra viene precedido de años de regulaciones municipales contra los chigres y contra los consumidores; de una normativa autonómica de «denominación de origen», etiquetado y «nueva expresión», rematadamente ridícula; así como de una subida de precios impresentable. Ha ido parejo con el descuido de las pomaradas y el intento de crear una identidad regional artificial (en una Asturias que tenía identidad de sobra) y uniformizada, que ha utilizado la sidra –y los cantares de chigre– como símbolo, oficializándolo e imponiéndolo aun en aquellas zonas de Asturias donde producirla y beberla no era habitual.

Nos toca defenderla. El Comercio inserta hoy esta noticia:

El colegio de médicos dice que el consumo moderado de sidra es saludable y «bueno para el riñón»

Carmen Rodríguez cuestiona la ley antialcohol y considera «absurdo» restringir la ingesta de esta bebida entre los adultos. Un estudio de los lagareros apunta que el 87% de los jóvenes que beben sidra lo hacen en locales de hostelería y merenderos

LAURA FONSECA/GIJÓN

«Saludable y buena para el riñón». Así es la sidra, al menos si su consumo es moderado, a vista de los facultativos. El Colegio de Médicos de Asturias, a través de su presidenta Carmen Rodríguez, hizo ayer causa común con la bebida asturiana por antonomasia, de la que destacó sus bondades terapéuticas. Eso sí, «en pequeñas dosis», insistió. La inclusión de la sidra en la futura ley antialcohol que prepara el Ministerio de Sanidad y, por ende, la posible restricción de su consumo en romerías, eventos deportivos o en la propia calle, no ha dejado impasibles ni siquiera a los galenos.

Carmen Rodríguez cuestionó la normativa que diseña el departamento de Elena Salgado. Aunque ve positivo que se restrinja el consumo y la venta de alcohol a menores -recordó, no obstante, que en Asturias los jóvenes de 16 años aún pueden comprar bebidas alcohólicas-, considera «absurdo» pretender prohibir o limitar su ingesta entre los adultos. La presidenta de los médicos recordó el rotundo fracaso de la ‘ley seca’ aplicada el pasado siglo por Estados Unidos. También de los modelos de consumo de alcohol que se aplican en los países nórdicos y que parecen haber inspirado al ministerio español.

«La sidra es una bebida de baja graduación, cuyo consumo moderado es bueno para el riñón», insistió esta médica, quien recordó que «cualquier consumo masivo es malo. Si alguien se comiera lentejas en cantidad seguro que le acabaría dando un cólico», precisó. De ahí que apueste más por la moderación que por la prohibición. «La ingestión de grandes cantidades de pan provoca obesidad, ¿qué hacemos, prohibimos también el pan para luchar contra el problema del sobrepeso?», se preguntó.

Carmen Rodríguez tampoco encuentra equiparación alguna entre la ley contra el tabaco (otra normativa polémica de la ministra Salgado) y la que ahora se proyecta para atajar el consumo de alcohol. «Son dos casos diferentes. El tabaco provoca cáncer y daña la salud desde todo punto de vista, incluso para quien no es fumador», indicó. Determinado tipo de alcohol, «si se bebe con moderación, puede resultar incluso beneficioso, como ocurre con el vino y el corazón», señaló.

Otro médico que pone en tela de juicio la futura ley antialcohol fue Eduardo Carreño, director de la clínica médico-psicológica Asturias. Este experto en el tratamiento de drogodependencias considera que la normativa está condenada al fracaso,ya que «se centra en la sustancia y no en los tipos de consumo». Carreño cree que lo preocupante no es sólo lo que se ingiere «sino cómo, dónde y cuánto se bebe». De ahí que crea que la ley antialcohol, al menos lo que se conoce de su borrador, «no acabará con el botellón, más bien todo lo contrario».

Críticas de los lagareros

De este fenómeno, el del botellón, también se ocupó la Asociación de Lagareros de Asturias, cuyo presidente José María Osoro apuntó ayer que en el Principado el consumo juvenil de sidra se concentra principalmente en locales de hostelería y no en parques o vías públicas, donde suelen tener lugar las citas ‘botelloneras’. Un estudio elaborado por la entidad apunta que el 87% de los jóvenes de entre 16 y 24 años que beben sidra lo hacen en establecimientos hosteleros o en merenderos. Apenas un 10% del consumo entre los más jóvenes tiene lugar al aire libre, es decir, en romerías o fiestas. Otro 3% queda reservado al ámbito privado o familiar.

Estos datos refuerzan aún más los argumentos esgrimidos desde el Principado para que la sidra sea excluida de la futura ley antialcohol. La Asociación de Lagareros pedirá a Sanidad, así como al Ministerio de Agricultura y Pesca, el ‘indulto’ para la sidra, al considerar que «no se la puede equiparar a otras bebidas alcohólicas ligadas al botellón y al consumo juvenil, como el whisky o determinados licores, todos ellos de muy alta graduación». Para Osoro, la pretensión del ministerio de restringir la ingestión de alcohol entre los jóvenes «nos parece correcto», pero «de ahí, a poner a la sidra en la lista de bebidas supuestamente peligrosas, es absurdo», insistió.

Osoro recordó que, con la ley antialcohol en la mano, eventos como el récord Guinness de escanciado simultáneo que se celebra cada agosto en Gijón o los tradicionales festivales de la sidra de Nava o Sariego quedarían prohibidos. Tampoco se podría publicitar esta bebida en spot televisivos ni en periódicos (no puede aparecer referencia alcohólica alguna ni en la primera ni en la última página de rotativos generalistas).

Sin ir más lejos, el oso Yogui no podría aparecer escanciando sidra, como lo hace ahora en la campaña de promoción turística del Principado. Y tampoco Fernando Alonso podría irrigar con champagne al respetable, al menos, cuando la carrera se celebrara en territorio español.

El PSOE disimula, aunque esta normativa venga de su Gobierno. El PP olvida convenientemente que bajo los suyos también se dieron pasos en el mismo sentido represivo:

Asturias y La Rioja unen fuerzas para lograr el indulto al vino y los culinos

E. P/ZAMORA

Asturias y La Rioja unirán fuerzas para lograr el indulto de la sidra y el vino de la futura ley antialcohol. El secretario regional del PSOE, Ángel Villalba, aseguró ayer que se está trabajando de manera conjunta con los socialistas asturianos y riojanos para que el Gobierno central retire ambos productos de la ley que regulará el consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes.

Villalba afirmó en Toro (Zamora) que se ha trasladado ya a los representantes del Ejecutivo de Zapatero «el descontento» de los socialistas de esta comunidad con algunos aspectos de la nueva norma.

Al respecto, aseguró que tanto la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como el propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, conocen ya sus planteamientos, al tiempo que defendió el «valor nutricional» que tiene el vino como alimento y también el «valor social» que el sector vitivinícola tiene en una Comunidad como Castilla y León.

«Demasiado coercitiva»

Asimismo, el secretario regional del PSOE apreció que la ley, «que es demasiado coercitiva» para mantener intacto el compromiso que hay en la región con el sector del vino, debería afrontar de manera previa medidas de carácter educativo y preventivo.

La situación que se vive en Castilla y León, dijo Villalba, «es similar» a la que se produce en La Rioja, donde también se generan vinos de calidad, o en Asturias, donde la producción de sidra se puede ver también perjudicada, de ahí que los partidos de las tres comunidades estén trabajando de manera conjunta.

Por último, Ángel Villalba criticó al PP por utilizar de manera «partidista y electoralista» este asunto y aseguró que el PSOE no responderá a la estrategia de los populares.

En La Nueva España. Si se lee el texto, se ve que el titular es equívoco. De momento, nada de marcha atrás:

Sanidad da marcha atrás y acepta revisar el tratamiento al vino en la ley antialcohol

Salgado reconoce que la bebida forma parte de la dieta mediterránea. El PSOE de Asturias negocia que la sidra quede excluida de la ley

El Gobierno flexibiliza su postura en la ley del alcohol. Al menos en lo que concierne al vino, según anunció ayer la ministra de Sanidad, Elena Salgado, quien reconoció que esta bebida forma parte de la dieta mediterránea. Los socialistas asturianos negocian con los de La Rioja y los de Castilla y León la posibilidad de introducir cambios en la ley del alcohol para conseguir que tanto el vino como la sidra puedan quedar al margen de las disposiciones más duras previstas por el Ministerio. La rectificación sobre el vino abre la puerta a un cambio de criterio sobre la sidra y la cerveza.

Oviedo, Á. F.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, anunció ayer que el borrador del anteproyecto de la ley del alcohol tratará de alcanzar un «consenso» en cuanto a la inclusión del vino en la futura norma antibotellón juvenil. También aseguró que el borrador incluirá una mención especial a la ley del vino que, entre otras cosas, considera a esta bebida como parte de la dieta mediterránea.

La dureza prevista en la ley del alcohol había provocado abundantes protestas. Los productores de vino, cerveza y sidra habían solicitado una consideración especial para estas bebidas por su graduación alcohólica -menor que la de los destilados- y por sus vinculaciones culturales. En el caso de Asturias, el sector sidrero exigió una rectificación de la ley, al igual que los productores de vino de Cangas. El consejero de Salud, Rafael Sariego, salió en defensa de la «cultura de la sidra y la romería».

Los socialistas de Asturias, La Rioja y Castilla y León negocian la defensa de un criterio común para excluir al vino y a la sidra de la ley antialcohol, según desveló ayer en Toro (Zamora) el secretario general de los socialistas castellanoleoneses, Ángel Villalba.

«No hay nada en el proyecto de ley que tiene que aprobar el Parlamento que vaya en contra de la ley del vino», manifestó Salgado. Con la intención de que todas las partes implicadas y enfrentadas por la ley puedan «convivir», Salgado se mostró dispuesta a hacer una mención a la ley del vino. El sector vitivinícola defiende que esta bebida es un alimento. «Nadie lo niega», afirmó la Ministra, quien también reconoció que el vino forma parte de la dieta mediterránea. «Lo que tenemos es que ponernos de acuerdo para que esa publicidad no llegue a los menores», aseguró Salgado.

Iniciativa en la Junta

Las empresas relacionadas con la cerveza también se quejan y advierten de que no tolerarán agravios comparativos. La rectificación de la Ministra con respecto al vino abre la puerta a que pueda adoptar una decisión similar sobre el tratamiento previsto para la sidra.

En el Gobierno del Principado, la directora general de Agroalimentación, Tomasa Arce, también salió al paso de las pretensiones legales de la Administración central, y anunció la pasada semana que el Gobierno regional apoyará a los productores de uva y a los bodegueros de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) del Vino de la Tierra de Cangas del Narcea.

En los próximos días, el Partido Popular presentará una proposición no de ley en la Junta General del Principado que planteará medidas de protección en torno a la sidra para que no se vea afectada por el nuevo texto legal.

Una asociación médica destaca los beneficios del consumo moderado de vino

Oviedo

La Asociación Profesional Independiente de Médicos (Prosima) criticó ayer a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, por su intención de equiparar el vino al resto de bebidas alcohólicas en la ley del alcohol sin consultar previamente a los médicos. Advirtió de que «no sólo no existe evidencia científica que aconseje una medida de este tipo, sino que numerosos estudios han probado los efectos beneficiosos del consumo moderado del vino».

La asociación pidió a Salgado que se deje asesorar por las sociedades científicas antes de realizar anuncios con repercusión sobre la salud «si lo que le importa verdaderamente es la prevención de la salud y no ensombrecer el consumo de un producto tan arraigado en nuestro país».

Desde Prosima recordaron que las sociedades científicas de todo el mundo han elaborado recomendaciones nutricionales que incluyen el consumo controlado de vino, sobre todo tinto de crianza, en la población adulta, «debido a su elevado nivel de antioxidantes y su efecto preventivo de enfermedades cardiovasculares».

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Carreño, Política local, Sanidad, Villaviciosa

2 Respuestas a “Dejen nuestros culinos en paz

  1. La ministro Salgado, sospechosa de anorexia y calvinismo, lo es también de pasteleo. No es la única. Retira el proyecto de ley para que los socialistas no pierdan votos en las próximas elecciones municipales y autonómicas, pero la espada de Damocles ahí sigue. Veamos reacciones (algunas también pasteleras) en la prensa de hoy.

    El Comercio:

    El Gobierno retira el proyecto de Ley del Alcohol tras el rechazo frontal del sector del vino y la sidra

    Dice que quiere evitar que se convierta en «instrumento de confrontación electoral» Los productores y lagareros asturianos se muestran aliviados y creen que la gran contestación surgida está detrás de la decisión de la ministra Salgado

    LUCÍA ENGUITA/GIJÓN

    El Ministerio de Sanidad retiró ayer el borrador del anteproyecto de ley de Prevención del Alcoholismo entre Menores para evitar que se convierta «en un instrumento de confrontación electoral». La ministra, Elena Salgado, lo anunció horas después de una fallida reunión con el sector del vino que reclamaba su exclusión de esta normativa. Salgado anunció la «suspensión indefinida» de la tramitación de la ley y no ocultó que suponía un revés para su departamento. No obstante, aseguró que no piensa dimitir «aunque el cargo está siempre a disposición del presidente».

    Salgado aseguró que seguirá luchando para defender la salud de unos menores «a los que el consumo del alcohol causa graves daños, según nos demuestra la evidencia científica». Se trata de la primera vez que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero decide paralizar una iniciativa legislativa.

    La reacción entre los productores de manzana, lagareros y propietarios de sidrerías del Principado no se hizo esperar. «Si es que nos querían prohibir las fiestas. Menos mal que ha primado el sentido común», decía ayer el gerente de la Asociación de Lagareros de Asturias, José María Osoro. Esta asociación entiende que la sociedad se ha pronunciado de tal manera en contra del anteproyecto de ley que no cabía más desenlace que su suspensión indefinida. Los lagareros se mostraron ayer, lógicamente, muy aliviados.

    Posible estrategia

    «Me suena a comedia», dijo sobre la retirada del borrador Samuel Trabanco, propietario de Sidra Trabanco, uno de los cuatro mayores lagares tradicionales de Asturias. «Un anteproyecto de ley hace un mes, una corrección hace quince días, y ahora la retirada de la ley. Es una comedia. La ley o hace falta o no hace falta». Trabanco dice que esa normativa no tendría que haber salido nunca y que confía en que el Gobierno no desempolve el anteproyecto después de las elecciones municipales y autonómicas.

    Trabanco defiende que la sidra y el vino nunca debieron entrar en el reglamento para proteger a los menores del consumo de alcohol abortado ayer. «Por cultura, ni la sidra ni el vino son equiparables a otras bebidas. No digo que sean un alimento, pero son otra cosa», asegura Samuel Trabanco.

    Desde el momento en que apareció la ley, los productores de sidra arguyeron su baja graduación alcohólica y su proceso natural de fermentación para evitar que entrase en el mismo saco que otras bebidas. Trabanco lo confirma. «No fomenta el alcoholismo, todo lo contrario. Cualquiera con un poco de vista se da cuenta de que una bebida que procede de la fermentación de la manzana y con seis grados de alcohol, es más ligera para acompañar una comida».

    La sidra, sin embargo, puede haber ganado cierta mala imagen durante el debate de la ley frustrada, al equipararla con otras bebidas de baja graduación alcohólica. Eloy Cortina, presidente de la Asociación de Lagareros de Asturias, afirma: «No nos han hecho ningún favor con todo esto. Lo nuestro es ‘pecata minuta’ en comparación con otras bebidas con mayor contenido de alcohol. No se debe meter a la sidra en el mismo cajón que al vino, el doble de fuerte, por no hablar de las bebidas destiladas. Cortina concluye esperando que el Gobierno «haya puesto en un cajón muy profundo el anteproyecto de ley y que no lo vuelva a sacar». Mientras unos hablan de la mala campaña que ha supuesto el debate del anteproyecto, otros lagareros creen que toda publicidad es buena: «Ya sabes, lo importante es que se hable de ti, da igual bien que mal», dice Julián Castellón, dueño de un lagar de tamaño mediano, Llagar Castellón, de Villaviciosa.

    Consumo en jóvenes

    Con todo, los productores asturianos de sidra se identifican con el espíritu de la ley: la protección de los menores frente al consumo de alcohol. Osoro asegura que eso ya estaba asegurado de antemano, puesto que «los menores tiene prohibido consumir alcohol en las sidrerías, y en el 87% de los casos sólo se bebe dentro de las mismas». Y concluye Osoro que «los jóvenes en Asturias no se ‘moñan’ con sidra, no tengo noticia de que haya ingresos por intoxicación etílica por el consumo de la sidra».

    La Asociación de Lagareros de Asturias reúne a 63 empresas elaboradoras de sidra en la región, las cuales producen unos 36 millones de litros de un total de 45 que es total que se produce en Asturias. España es el quinto productor de sidra del mundo y ocupa el primer lugar en cuanto a calidad del producto, por su forma de elaboración diferenciada de la de otros países.

    La Nueva España:

    El cormorán
    Elixir

    JAVIER MORÁN

    La ministra de Sanidad, Elena Salgado, la de la melena aleonada, acaba de soltar su más reciente presa: el alcohol. Cayeron en sus garras el tabaco y las hamburguesas, que, después de todo, son elementos de origen transatlántico; pero con el vino no ha podido, ya que es más antiguo que las piedras más vetustas de Grecia y de Roma, lo mismo que sucede con la sidra, que podría ser fruto de celtas o astures.

    La fiera ministra ha dicho que interrumpe la tramitación del anteproyecto de ley de «protección de la salud y prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores», y que lo ha hecho a causa del enfrentamiento nacional que se ha producido al respecto, verdadero signo de la unidad de España en el alcohol.

    Salgado ha precisado que interrumpe la composición de esta ley a causa de la refriega preelectoral que se ha levantado, lo que significa que volverá a la carga en verano, más o menos cuando el Gobierno subirá de nuevo disparatadamente el precio de la electricidad, ya que, con el mismo temor a las urnas, no se atrevió a hacerlo del todo en enero.

    Por tanto, la salud de los menores, que era el objetivo principal de dicha legislación, puede esperar a causa del canguelo electoral.

    En fin, que lo que la ministra leona ha conseguido es que el Ministerio de Sanidad esté más en mente de todos que cuando, antes de las transferencias, nuestra salud dependía de Madrid. En mente de todos, pero con división de opiniones: unos se acordaban de su madre, y los otros, de su padre.

    Y en Asturias, con nuestros hechos diferenciales a cuestas, como el del envejecimiento de la población, ya habíamos trazado la estrategia. La sidra, más que bebida alcohólica, es una medicina, circunstancia que debería incumbirle al Ministerio de Sanidad, pero de otra manera.

    Según ha recordado en este periódico José María Osoro, gerente de la Asociación de Lagareros de Asturias, nuestro elixir es diurético, tónico, antidiarreico, eupéptico, febrífugo, anticatarral, digestivo, preventivo de cardiopatías; laxante, protector del aparato cardiovascular frente a la arterioesclerosis, anticancerígeno, cicatrizante, y por ahí seguido.

    Frustración

    LUIS M. ALONSO

    Elena Salgado, la ministra antipática amiga de las prohibiciones, ha visto cómo el Gobierno del que forma parte ha tenido que interrumpir la tramitación de la ley del Alcohol. La Ministra se ha declarado frustrada, aunque por ahora no piensa dimitir. Ni emborracharse. Aquí no dimite nadie; los ministros y ministras pisan un corcho y se marean, pero de dimitir nada porque las resacas suelen ser pasajeras.

    La ley del Alcohol se retira tras un escándalo mayúsculo y protestas de los bodegueros, al insistir tercamente Salgado en incluir el vino entre las bebidas alcohólicas peligrosas. Pero, claro, el vino no es una bebida alcohólica peligrosa y tampoco es urgente preservar de su consumo a los menores, porque los menores que beben, lo único que no beben es precisamente vino. Digo que la ley se retira porque las elecciones están ahí y en la confrontación sobre este particular el Gobierno tiene todas las de perder. Pero por ese mismo motivo coyuntural, hay que estar precavidos ante esta ministra mandona y de ideas fijas, a la que no les gusta el vino y tiene, además según dicen, muy mala uva.

    Cristina Narbona, otra ministra empeñada en embestir en vez de plantear soluciones al problema del agua, ha vuelto a tantear el patio con el asunto de la fiesta nacional. Nos ha salido ahora con que sólo el 8 por ciento de los españoles está a favor de los toros, para dar a entender que la mayoría está con ella y quiere cargarse las corridas. La Ministra no ha aclarado de dónde proviene ni quién ha hecho la encuesta, pero vamos a suponer por un momento que ello sea así. Bien Narbona, ¿qué nos quieres decir que cómo son pocos los aficionados hay que acabar con la fiesta?, porque no creo, por poner algunos ejemplos, que haya muchos partidarios de la colombofilia, de la esgrima y no por ello hay que prohibirlo. Los cantos gregorianos tampoco son mayoritarios. Ni el patinaje artístico. Ni…

    Zapatero ha pedido a sus ministros leyes con fuerte impacto social y ahí las tienen. ¿Quieren más?

    ¡Viva el vino!

    JAVIER NEIRA

    El próximo 20 de marzo se ofrecerá la primera función de la zarzuela «Marina» en el teatro Campoamor de Oviedo y se espera un lleno como nunca, una verdadera apoteosis de la afición que, sin duda, estallará de entusiasmo cuando el tenor ataque el inmortal pasaje «A beber, a beber, a ahogar / el grito del dolor / que el vino hará olvidar / las penas del amor». Y más aún las del Gobierno, que se bate en retirada en las encuestas y por eso trata de recomponer posiciones suspendiendo la tramitación de la llamada ley del vino.

    El 21, segunda función, más jolgorio aún; el 23, el acabóse, y ya el 24, cuarta y última representación de la obra de Arrieta, la fiesta puede ser sencillamente como los Carnavales de Río en sus mejores tiempos.

    A beber, a beber y a apurar. Tenía que ser en Martes de Carnaval cuando el Gobierno surrealista anunciase la recontramedida y, así, hoy, Miércoles de Ceniza, todos de alegría cuando debería ser al revés. ¿El caso es ir a la contra y fastidiar?

    La espantada tiene tanto de cómica como de indignante porque el Gobierno ha dicho que suspende la tramitación de la ley hasta mayo. Vamos, que como iban a perder un montón de votos entre los productores y los consumidores de vino se deja la consumación –que no consumición– para después de la cita con las urnas, y en junio, duro y a la cabeza, venga redadas como en los tiempos más crudos de la ley seca americana. Hasta entonces ya se encargará el agitprop de que el personal se olvide del lance antivinícola.

    Ya veo a los transportistas clandestinos de licores ilegales haciendo carreras con la Guardia Civil a ver quién gana. Ya intuyo quién se va a convertir en el Al Capone asturiano. Y se puede adivinar incluso el nombre de la persona indicada para hacer de Eliot Ness. Ah, la sidra proporcionará una variante verdaderamente curiosa porque a ver cómo se escancia por debajo de la mesa o detrás del perchero.

    En cualquier caso, ZP aplaza y esconde el palo: tras votar ingenuamente, el vino ni para la misa.

    Hispanidad:

    Las urnas detienen a la puritana Salgado y su ley del vino

    A Felipe González se le llevaban los demonios cuando le hablaban del proyecto de ley del vino del Gobierno Zapatero. Si por algo luchó la delegación española que negoció el ingreso en la Unión Europea, en 1986, y si por algo han luchado tanto los gobiernos de izquierda como de derecha, fue por la consideración del vino como alimento, y no como bebida alcohólica, con el correspondiente trato fiscal.

    Esa lucha ha sido exitosa hasta la OMC del vino, ese absurdo instrumento de la Política Agraria Común (PAC) consistente en pagar por no trabajar el campo. España, el país con más cultivo de vid, no ha sabido defenderse –con ZP, España no pinta un pimiento en Europa- y la OCM del vino, aún después de suavizada en el Parlamento europeo por el Informe Baltzeli, propone arrancar 400.000 hectáreas de viñedo. Si quieren saber lo que esto significa pregunten en La Mancha, y si quieren un ejemplo de lo que pinta ZP en Bruselas, sepan que la Unión ha decidido no destinar ayudas a Galicia por los incendios sufridos en el verano de 2006, porque no lo considera suficientemente dañinos.

    Pues bien, justo cuando la OCM del vino amenaza a España, la ministra de Sanidad del Ejecutivo español, Elena Salgado, decide echarle una manita a Bruselas con una ley del vino que, directamente, se carga el sector. Todo ello, claro está, en nombre de la salud, que es el argumento preferido de las tiranías del siglo XXI, centuria en la que los dictadores no imponen sus caprichos: lo hacen por nuestro bien, por nuestra salud y nuestra seguridad.

    Elena Salgado viene del marxismo, pero es, ante todo, una puritana. Poco le importa que la medicina alabe el consumo moderado de vino, pero aún le importa menos que la fermentación de la uva sea un síntoma de civilización, además de un arte. Ella es vegetariana y abstemia, por tanto, terriblemente triste, y se ha empeñado en que los demás seamos tan luctuosos como ella.

    Ahora ha tenido que recular, porque así se lo ha impuesto su jefe de filas. ZP es el Presidente del Gobierno más ignorante con el que ha contado España en toda su etapa democrática, pero posee un desarrollado olfato para saber dónde se pierden votos. Y ha decidido que llevar el puritanismo hasta los extremos de doña Elena, no presagiaba nada bueno.

    Las urnas han detenido a la puritana Salgado, pero el puritanismo es un virus peligroso contra el que no existe una terapia adecuada. Salgado volverá a la carga, no lo duden. Esta chica respira “joie de vivre”.

    Eulogio López

  2. Hispanidad.com > Cartas al director

    El vino, defensor contra el cáncer, el alzhéimer y las enfermedades cardiovasculares

    Son muchas las personas que conocen los beneficios de un consumo moderado de vino, pero pienso que se debe concienciar a la población de la importancia de llevar una dieta sana y equilibrada, que incluya el consumo con moderación y responsabilidad, para crear una barrera protectora ante enfermedades cardiovasculares y otras al orden del día como el cáncer o el alzhéimer.

    Hispanidad, viernes, 16 de enero de 2009

    Sr. Director:

    Las mujeres, en gran parte de los casos, son las encargadas de llenar la despensa y es indispensable su conocimiento acerca de las propiedades del vino y las pautas correctas de consumo.

    Una mala información de estas puede llevar aparejada la pérdida de beneficios sanitarios que comporta el consumo moderado del vino. Pienso es importante, para fomentar la responsabilidad en el consumo de vino y sus derivados, transmitir un mensaje: “que el vino es un alimento para ser degustado lentamente y con moderación”.

    Suso do Madrid

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s