La mar nos tragará

Se contaba –no sabemos si será cierto– que San Juan de Ávila, patrono del clero secular español, predijo desde el púlpito de San Pedro que el día que las madres agustinas recoletas nos dejasen, Gijón sería tragado por la mar. Curiosamente, las agustinas nunca nos han dejado: ni tras la inicua desamortización de Mendizábal, cuando les fue arrebatado su convento de Cimadevilla –la luego fábrica de tabacos, ahora otro edificio sin destino con el que el Ayuntamiento no sabe qué hacer; ¿por qué no se lo devuelven a las recoletas?–; ni durante la persecución roja, cuando varias familias gijonesas arriesgaron sus vidas para esconderlas. Como es sabido hoy siguen en el concejo, en Somió, en el antiguo palacio de verano de los obispos de Oviedo.

¿Bastará la permanencia de las agustinas recoletas para salvarnos de que nos trague la mar? En toda Asturias, Gijón incluído, políticos y especuladores están empeñados en tabicar la costa. En tan lucrativa tarea de destrucción medioambiental rivalizan los municipios en manos del PSOE, de IU y del PP. En Gijón, además, se procede a la innecesaria y costosísima ampliación del Musel; se continúa con el relleno de la antigua playa de Pando y su continuación, entre Fomento y el Natahoyo, donde se planea instalar nada menos que una pasarela o puente levadizo para beneficio de la empresa Talasoponiente y perjuicio de las embarcaciones. Se esquilma, además, el Cantábrico, casi agotada su riqueza pesquera para beneficio de unos pocos grandes barcos –grandes armadores– que casi no proporcionan puestos de trabajo, porque en su día el PPSOE promovió la desaparición de los pequeños pesqueros. El aborrecimiento por la mar de estos políticos y de sus aliados económicos queda ahora ejemplificado en el vaciado de la Pescadería Municipal para albergar más oficinas municipales –Estado consistorial en perpetua expansión– y en haber rodeado de nuevos edificios de viviendas el único astillero que ha sobrevivido a sus políticas (la visión aérea es fascinante: los tentáculos del lobby del hormigón sujetan la presa, el astillero, y van arrastrándola hacia su boca, para devorarla). Y hace ya años que esa enemistad con la mar de los nuevos mandamases gijoneses estaba clara: véase si no lo que hicieron con los pesquinos de Cimadevilla, o con el Muelle convertido en el cursi y pretencioso «Puerto Deportivo». Para asegurarse de no dejar rastro de la vocación marinera de Gijón, se ha seguido destruyendo la Campa Torres y el Natahoyo.

Por eso, por ese odio, y por la vorágine consumista con la que el PPSOE y sus cómplices fomentan y practican la quema masiva de hidrocarburos (que empeorará, ya volveremos sobre ello, con sus proyectos de centrales de ciclo combinado), damos en dudar si bastará la presencia de las venerables madres agustinas recoletas para salvarnos de la venganza de la mar, que es cruel aun cuando es amiga, y la hemos convertido en enemiga. Así recoge hoy La Nueva España lo que dijo ayer el catedrático de Oceanografía Íñigo Losada:

La subida del nivel del mar supondrá la desaparición de 25 metros de playa
El biólogo asturiano Íñigo Losada advierte del impacto que se avecina sobre el litoral por el cambio climático

Málaga
La subida del nivel del mar por el aumento de las temperaturas a causa del cambio climático supondrá la desaparición de entre 20 y 25 metros de playa en un plazo de 43 años, según explicó ayer el catedrático de Ingeniería Oceanográfica de la Universidad de Cantabria, el asturiano Íñigo Losada.

Este experto en oceanografía costera fue uno de los ponentes en el primer «Seminario sobre impactos regionalizados del cambio climático: áreas costeras andaluzas», organizado por la Consejería de Medio Ambiente en la capital malagueña.

En su intervención, Losada dibujó el panorama del litoral español en 2050 de acuerdo a su evolución durante los últimos cincuenta años y que, a su juicio, estará marcado por la erosión y las continuas inundaciones.

La emisión masiva de gases a la atmósfera ha acelerado en un «cien por cien» el ritmo natural del planeta, de modo que si durante el último siglo la temperatura aumentó en 0,8 grados, los científicos prevén que de aquí a 2050 el incremento llegue a ser incluso superior a los dos grados.

Las consecuencias, que ya comienzan a percibirse en este «invierno primaveral», se dejarán sentir especialmente en el nivel del mar, que pasará de crecer alrededor de 2,5 milímetros al año a experimentar subidas de 15 centímetros anuales.

El riesgo de inundaciones y el progresivo retroceso de la línea de playa no sólo traerá consigo la desaparición de parajes y especies animales y vegetales, sino que además puede suponer un peligro para las infraestructuras construidas en el litoral, y así se prevé que en 2050 el nivel de rebase de las obras marítimas crecerá entre un «150 y 250 por ciento».

Aunque los expertos sitúan el agravamiento de este problema en 2050, el secretario general de Sostenibilidad de la Junta, Andrés Sánchez, advirtió de que «en Andalucía los cambios comenzarán a ser evidentes en 2020». En su opinión, las características endémicas de esta comunidad autónoma y el acelerado desarrollo del sector turístico e inmobiliario desde los años ochenta la convierten en un entorno de «enorme fragilidad» frente al cambio climático. Frente a este problema, y teniendo en cuenta que sus efectos ya son una realidad, no basta con la reducción de emisiones de gases sino que se requiere un plan de adaptación a esta nueva realidad y una campaña de concienciación ciudadana.

No obstante, el catedrático asturiano aseguró que de poco valdrán estas medidas si no se pone freno a la urbanización masiva del litoral, actividad que hace que la costa «pierda cada vez más capacidad para reaccionar frente al cambio climático».

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6 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Medio ambiente, Política local

6 Respuestas a “La mar nos tragará

  1. El 17 de enero de 2007 alguien escribía en El Comentario TV (pedimos disculpas por cierto desgarro en la expresión, que nos limitamos a reproducir):

    El cambio climático será un chollo para Asturias

    Leo en el diario El Comercio, edición de Gijón, de hoy, una entrevista que le hace a D. Pablo Alcaide coautor del informe sobre la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUCAS), que entre otras lindezas, manifiesta la siguiente:

    “El cambio climático pese a ser un DESASTRE PARA TODO EL MUNDO, va a beneficiar a regiones como Asturias que verá aumentado su número de visitantes. En mi opinión la economía regional tiene que basar su futuro en el incremento del turismo porque va a ser un sector muy pujante.”

    Ante tan dogmática afirmación, me pregunto, ¿para qué la ampliación del puerto de El Musel? ¿Para qué la instalación de la Regasificadora? ¿Para qué las inversiones en Investigación, Desarrollo e innovación? ¿para qué las plantas de biodiesel? ¿Para qué las grandes infraestructuras? Comencemos a construir hoteles, y complejos de ocio y lúdicos, a marchas forzadas.

    Aunque me asalta una gran duda. Si el resto del mundo va a estar jodido, ¿quiénes van a venir a nuestra región?

    Cada día mi capacidad de comprensión y entendimiento, se ve más mermada, debe de ser consecuencia del cambio climático.

    Firmado: UN OBSERVADOR
    17/01/2007 – 11:03h

  2. Buena conferencia ayer en la Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria, a cargo del profesor Ricardo Anadón: «Cambio climático». Como es habitual en estos tristes tiempos, menos asistencia de la que cabía esperar por el interés y la urgencia del asunto. (Sí estaba, ¿increíblemente? la esponjada concejal Dulce Nombre de María Gallego Canteli, presunta responsable de Medio Ambiente de la «izquierda plural» municipal; quien a veces asentía, como para indicar que su Ayuntamiento secundaba las medidas sugeridas por el conferenciante. Al fin y al cabo, el cinismo es requisito indispensable para hacer política democrática. En la posterior inauguración de la exposición «Cambio climático» en el vestíbulo, la concejal malvirrosa casi se carga una de las vitrinas al apoyarse en ella. Y es que la edil es ejemplo de urbanismo insostenible). El Comercio de hoy:

    RICARDO ANADÓN CATEDRÁTICO DE ECOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO
    «Partes de Gijón podrían inundarse por causa del cambio climático»

    «Si se deshiela Groenlandia, el nivel del mar podría aumentar seis metros; sería una tragedia que afectaría a 2.000 millones de personas en el mundo»

    I. VILLAR/GIJÓN

    «Partes de Gijón podrían inundarse por causa del cambio climático»

    El año pasado fue, entre otras cosas, el de la constatación del cambio climático. Científicos y políticos admitieron que los estudios sobre el calentamiento del planeta son ya más que meras predicciones y advirtieron de la necesidad de tomar medidas urgentes. Ayer el profesor Ricardo Anadón explicó en la Cátedra Jovellanos las principales consecuencias del fenómeno en Asturias y en el mundo.

    -Resúmalo de modo sencillo. ¿Qué es el cambio climático?

    -Pues sencillamente es un cambio de las condiciones climáticas que se han producido en la Tierra por causas humanas.

    -Parece un asunto de actualidad, pero la ciencia llevan años alertando…

    -El problema es que los científicos no dicen que una cosa es clara hasta que no pueden demostrar que lo es. Se tardó mucho tiempo en tener información suficiente para demostrar de manera fehaciente que se estaba produciendo el cambio de temperaturas. Ahora también sabemos que en el futuro se van a producir ciertos cambios, aunque tengamos dudas de cuál va a ser la velocidad.

    -¿Cuáles son esos cambios?

    -Dependiendo de cómo sea el nivel de emisión de gases que produzcan los humanos, en el Norte de España, por ejemplo, las temperaturas podrían subir de aquí a finales de siglo hasta 3,5 grados en invierno y 6 grados en verano. Por supuesto esto será gradual, aunque todos los modelos coinciden en que el cambio se acelerará. Quizás para 2030 la temperatura haya aumentado ya en 1,5 grados.

    -Hay quien habla de una España desértica. Parece un panorama bastante catastrofista…

    -Puede parecerlo, pero es relativamente realista. Si seguimos con el nivel de gasto actual, con las mismas emisiones, en 2100 la temperatura en el centro de la península subirá entre 5 y 10 grados. Además, las lluvias estivales podrían reducirse entre un 15 y un 40%. No es alarmismo, son ecuaciones basadas en leyes físicas.

    -¿Qué pasará entonces con la España Verde?

    -Será menos verde. Tenga en cuenta que en la zona costera central se prevé un descenso de la pluviosidad de entre el 30 y el 40% en un siglo. Esto supondrá que, en lugar de hablar de 700 milímetros anuales, hablemos de 400. Eso es lo que llueve actualmente en Castilla-La Mancha.

    -Se habla también de un posible aumento del nivel del mar.

    -Ese es también un fenómeno ya evidente. Los continentes están perdiendo agua en beneficio de los océanos, que lógicamente aumenta su volumen. Un caso especialmente sensible es Groenlandia, donde el incremento del deshielo es cada vez más rápido.

    -¿Cómo se verían afectadas las costas asturianas?

    -A finales de siglo el nivel del mar aumentará un metro. En Asturias en principio no habría muchos problemas, porque no tenemos ciudades bajas. Pero a lo mejor Gijón tiene problemas en las zonas más rasas a nivel del mar. El aumento de volumen también podría causar graves problemas en las cercanías de la Ría de Villaviciosa, que ya tiene mareas muy altas. En otras partes del mundo ya hablaríamos de catástrofes humanitarias. En el Delta del Nilo las inundaciones afectarían a 4 millones de personas y en Bangladesh a 7 millones.

    -Parecen cifras que asustan…

    -Las consecuencias podrían ser incluso peores. Hablamos de que en 2150 el nivel podría aumentar dos metros, y entonces vivirían inundadas incluso parte de Gijón, de Avilés, Vigo, La Coruña, Barcelona… Una tragedia para 700 millones de personas en todo el mundo. Si se deshelara además Groenlandia, el aumento sería de seis metros, afectando a 2.000 millones de personas.

    -¿Se puede detener esta catástrofe?

    -El cambio climático no se puede evitar. Lo que se puede hacer es minimizarlo, y para eso hay que reducir las emisiones de gases.

    Turismo en peligro

    -En Estados Unidos no parecen dispuestos a limitar estas emisiones…

    -Pese a lo que diga el presidente, hay muchas sociedades científicas, de ciudadanos e incluso grandes empresas que presionan con la idea de que es fundamental hacerlo si no quiere que los daños sean especialmente catastróficos.

    -¿Se toman mejor las medidas cuando el problema afecta al bolsillo?

    -Siempre que se puedan meter valoraciones económicas a los daños habrá más posibilidades de concienciación que si se trata de un mero voluntarismo de algunas personas. Cuanto mayor sea el cambio, mayores riesgos económicos y sociales se producirán.

    -Dicen en la Unión Europea que España podría perder su principal industria: el turismo.

    -Lógicamente, para nadie sería un plato de gusto venir en verano a soportar 50 grados, metido en una casa con aire acondicionado, cuando a lo mejor en Normandía o Irlanda tienen condiciones como las que tenemos hoy aquí, con playas más vírgenes.

    -¿Podemos hacer algo a nivel individual para detener el cambio?

    -Junto a las respuestas internacionales, hay otras locales que, por supuesto, también son necesarias. Desde el diseño de las ciudades, hasta la forma en que usamos los sistemas de transporte.
    ____________________

    PERFIL

    Ricardo Anadón (1950) participa en el proyecto ‘Evaluación de los Impactos del Cambio Climático en España’, del Ministerio de Medio Ambiente y ha publicado varias obras sobre este fenómeno.

    Ayer inauguró en Gijón la exposición ‘Nuestro mundo, nuestro futuro, nuestra opción’, en el edificio de la Cátedra Jovellanos.

    La exposición permanecerá abierta hasta el 27 de febrero de 2007, en horario de lunes a viernes de 10:00 a 20:30, en el vestíbulo de la Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria (C/. Begoña, 25, Gijón).

  3. Si la mar tarda un poco en tragarnos, vamos a lamentar quedarnos sin astilleros. La siguiente carta al director en El Comercio de hoy tiene dos fallos ingenuos, considerar que «Avello en Suzuki o Ensidesa en Arcelor» «supieron reconvertirse», y conceder la posibilidad de que haga falta construir un nuevo astillero (cortina de humo lanzada por políticos y sindicalistas profesionales, que sólo esconde corrupción). Lo demás es completamente sensato:

    Astilleros de Gijón
    Juan Fernández Álvarez/

    Es lamentable lo que está ocurriendo con los astilleros. Gijón, que siempre se caracterizó por tener un tejido industrial importante, se ve abocado a que lamentablemente con muy poca visión de futuro se liquide su patrimonio en favor de una economía de servicios. Grave error. No se pueden poner todos los huevos en el mismo cesto.

    Cuando la construcción que ahora está boyante adquiera el ritmo normal, se va a lamentar la falta de aquellas industrias que fueron la base de la economía actual y que no supieron reconvertirse, como lo hicieron Avello en Suzuki o Ensidesa en Arcelor. La larga lista de despropósitos parece tener su punto de mira en los astilleros, que, pese a tener una mano de obra cualificada, se ven abocados a un futuro incierto con un presente de prejubilaciones y reducción de plantilla por haber carecido de personas idóneas en la dirección e inversiones inteligentes.

    Las empresas son las personas, unas en la responsabilidad de la dirección y otras en la mano de obra, según la capacidad de cada uno de estos estamentos tienen éxito o no. Los primeros no solamente tienen obligación de la vigilancia del desarrollo cotidiano, sino de prever la marcha de los mercados. Cuando por su envergadura son de interés social es obligación de los estamentos gubernamentales prestar las ayudas pertinentes y vigilar su buen fin.

    Parece ser que en los astilleros han faltado mentes lúcidas que estuvieran a la altura de las circunstancias, condenando a una mano de obra -que siempre se mostró competente- a una desesperada e inútil lucha por mantener sus puestos de trabajo.

    Creo que no ha llegado el momento de rendirse en esta faceta empresarial. Los obreros tienen la fuerza de la razón y lo que sí debería hacer es dejarse de algaradas callejeras que no conducen más que a represalias e inhibición de la ciudadanía por los perjuicios que le acarrea y hacer sentir su voto delante de las urnas. Sirva de ejemplo la simpatía que despertó la ‘Marcha Verde’.

    No se parte de cero. Hay unos astilleros y una mano de obra cualificada. Si es necesario un nuevo astillero, hágase, estúdiense los astilleros mundiales y las tendencias del mercado en el futuro y dótenseles de la tecnología debida. Si se fracasa, no será por la competencia, sino por la incapacidad de las personas. Hay un gran reto para que alguien demuestre su verdadera valía, como lo hicieron antaño hombres que en una economía paupérrima hicieron de Gijón una ciudad industrial.

    Para terminar, se cuenta que una vez viajaron a un país africano dos vendedores de calzado. Llegaron a unas tribus que no lo usaban y rápidamente cada uno telegrafió a su respectivo fabricante. Uno decía: pérdida de tiempo, no usan calzado. El otro: gran negocio, aún no usan calzado.

  4. El Comentario TV, 29 de abril de 2007.

    Antonio Pinal, propietario de Bruesa, pero también de Gesai, protagonista del Escándalo Ibiza, es un viejo conocido en Gijón, en donde tiene importantes negocios inmobiliarios vinculados al Sporting y al futuro PERI de Izar impulsado por UGT

    Antonio Pinal, propietario de la promotora Bruesa y que se ha visto envuelto en un asunto de presunta corrupción urbanística en Ibiza, es un gran conocido en Gijón. Su constructora Gesai, que se integra en el mismo Grupo, se hizo en abril de 2004 con la opción de recompra que el Sporting poseía sobre los terrenos de la ciudad deportiva de Mareo, propiedad del Ayuntamiento de Gijón. Gesai abonó al Sporting 1,8 millones de euros por esta operación. La idea final era la recalificación de los terrenos para poder edificar. En ese caso, el desembolso entre la compra y la urbanización de la zona rondaría los 30 millones de euros. A cambio, Pinal se habría comprometido a construir para el Sporting una nueva ciudad deportiva en Vega (Gijón), por lo que compró unos terrenos por otros seis millones de euros. Lo hizo de la mano de César Veiga, hijo del vicepresidente del Sporting, Antonio Veiga, que actuó de intermediario. También se hizo con opciones de compra en Vega La Camocha y en la zona del futuro PERI de Izar en donde inició la gran corriente de adquisión de superficie edificable que delata la operación especulativa que se esconde tras el escándalo de la privatización de los astilleros, impulsado por la UGT y el gobierno. La noticia la da El Mundo de hoy, y es bastante escasa y mantiene notables espacios de desinformación sobre las actividades de Pinal y Gesai, que hemos relatado a fondo en algunos editoriales de ECTV.

    Gijón, ECTV
    29/04/2007 09:42h

    Varios constructores asturianos han asegurado a una periodista del Mundo que no revela sus fuentes, pero da la noticia igual, que aun con la recalificación de los terrenos, unos 150.000 metros cuadrados, y su venta posterior, lo obtenido no llegaría a compensar ni la mitad del dinero invertido en el proyecto. Por eso se preguntan, ¿dónde está el negocio y por qué un constructor venido de fuera, que no tiene ninguna relación con Asturias se presentaba como su salvador? Después, y debido a la intervención judicial del Club, se supo que el Sporting ejercía como intermediario para la adquisición de opciones de compra sobre los terrenos de Vega. Fueron muchos los que entonces se sorprendieron o no entendieron el sentido de aquella operación. Entre ellos el propio concejal de Urbanismo de Gijón, Jesús Morales, que en su día calificó de «surrealista» la idea de urbanizar los terrenos de la ciudad deportiva de Mareo para sanear las cuentas del club, ya que «los números no cuadran», aseguró entonces.

    Por ello, para algunos de estos constructores que dan su versión a la corresponsal de El Mundo, el negocio podría estar en acordar la recalificación de otros terrenos más jugosos en pleno centro de Gijón, los que alberga el colegio de la Inmaculada. En esta zona se podría construir un edificio con tres plantas de aparcamiento y entre 12.000 y 14.000 metros cuadrados de bajos comerciales. El colegio, propiedad de los jesuitas, se está quedando pequeño, según han señalado algunos padres, que ven su traslado a los alrededores de Gijón como una posibilidad que, por ahora, sólo es un rumor. Gesai está tratando de recuperar la opción de recompra de Mareo por el precio que pagó, 1,8 millones de euros. Su decisión se basa en el informe de sus asesores jurídicos, que admiten posibles defectos de forma en el contrato. Pero detrás puede estar el rechazo que ha mantenido desde el principio el Ayuntamiento a recalificar los terrenos de Mareo. Todo parece indicar que la operación futbolística de Pinal en Asturias no ha llegado a buen puerto.

    Sin embargo no se refiere este periódico a la presencia de GESAI con importantes opciones de compra en el futuro PERI de Izar en el Natahoyo, donde Pinal, al que el mayoritario del Sporting José Fernández parece haber engañado duramente con la operación de Mareo, y al que echó del consejo de la SAD, el también procesado en la Operación Malaya, González de Caldas, entró hace ya dos años con opciones de compra, mucho antes de que el Gobierno, a instancias de la UGT, privatizase los astilleros de Izar a Factorías Vulcano de Vigo, en una cantidad irrisoria, si tenemos en cuenta que desde el primer momento esa privatización se hizo con la intención de realizar las plusvalías inmobiliarias, tal y como reconoció el consejero de Industria Graciano Torre al presidente de Izar-Juliana, Fernando Santodomingo, en el diario El Comercio, que desveló hace una semana la intención del gobierno de trasladar los astilleros.

  5. ¿ACELERAMOS EL CAMBIO CLIMÁTICO?
    DOCENAS DE DADOS DE HORMIGÓN DE HASTA 200T SE VIERTEN CADA DÍA AL MAR CANTÁBRICO, LAS CONSECUENCIAS PUEDEN MOSTRARSE EXAGERADAS…TAL VEZ NO…

    “GIJÓN, EL MAR NOS TRAGARÁ” muestra gráfica, un corto (video digital)
    http://es.youtube.com/rawsonplanos

  6. Más. La Nueva España de hoy. Lo trágico (tragicómico, a ratos) es que los responsables de la situación, los políticos y los grandes poderes económicos (dos brazos de una misma oligarquía) quieren utilizar el ya innegable cambio climático para aumentar su control sobre la sociedad, con la excusa de ponerle coto… Sin poner coto a su poder (de paso, a los impuestos) y a sus beneficios. Al contrario, aumentándolos. La cínica estulticia de Belén Fernández al afirmar que «España lidera las medidas de adaptación al fenómeno», puesta en evidencia por hechos y cifras recientemente publicados, vuelve a dar la medida de los políticos (y de las políticas de cuota, no digamos) que padece Asturias.

    El «panel» del estudio sobre el calentamiento
    Asturias, como Murcia

    Expertos en cambio climático auguran una subida de 1,7 grados en 10 años, la desaparición de especies marinas y el desarrollo de la industria hortícola

    Oviedo, L. Á. VEGA

    Las temperaturas subirán a razón de 0,17 grados por año -1,7 grados en un decenio-, ya no habrá forma de encontrar anchoa, sardina y bonito en las inmediaciones de la costa asturiana, cambiarán los regímenes hídricos, el ecosistema de alta montaña se verá afectado por la desaparición de especies… El panorama que pintan los integrantes del panel de expertos sobre evidencias y efectos potenciales del cambio climático en Asturias constituido ayer oficialmente no puede ser más preocupante. Pero no todo van a ser problemas. Un incremento de la temperatura en Asturias puede ser una oportunidad para el desarrollo del turismo y podría beneficiarse la producción hortofrutícola. Al menos es lo que asegura el catedrático de Biología de la Universidad de Oviedo Ricardo Anadón, director del «panel», que realizará a partir de ahora y hasta finales de año un informe sobre el cambio climático en Asturias, de cara a ilustrar a políticos y a ciudadanos sobre los efectos de la elevación de temperaturas.

    Anadón aseguró que «ha cambiado la temperatura, la pluviosidad, la temperatura del mar, la frecuencia de los vientos, han hecho su aparición nuevas especies y han desaparecido otras». Según el profesor, algunas especies de pesca están ya desplazándose hacia el Norte debido al incremento de las temperaturas. «La anchoa está reproduciéndose ya en el Báltico, y hay un riesgo de que desaparezca de las costas cantábricas. Lo mismo puede ocurrir con la sardina. La pesca del bonito se ha desplazado al mar Céltico, con lo que han entrado en liza los barcos irlandeses, con la competencia económica que eso supone para los pescadores españoles, que cada vez gastan más en gasóleo para llegar a los bancos», enumeró Anadón.

    El catedrático también llamó la atención sobre la posible desaparición de organismos «situados en los límites térmicos, como las zonas de alta montaña». Otros cambios afectarán a la forma de generación energética, por la menor pluviosidad y las variaciones en los regímenes hídricos, añadió el profesor.

    No obstante, «no todos los cambios son para ir a peor», indicó Anadón. «Aquí en Asturias puede beneficiarse la huerta, debido al aumento de temperaturas, mientras la murciana puede verse perjudicada por un calor excesivo», indicó.

    Y es que el vaticinio para la España seca es aún peor. Las temperaturas máximas estarán cercanas a los 50 grados, algo que ahora sólo sufren las zonas más cálidas, como el Sahel. «El turismo puede verse beneficiado en Asturias, aunque en el resto de España, en general, los índices de calidad turística empeorarán debido a un descenso de la confortabilidad del clima. Para finales de siglo, la calidad será mediocre y otras zonas, como el norte de Francia, Suecia y Gran Bretaña, presentarán mejores índices», añadió el catedrático.

    Durante la presentación del «panel», la consejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, aportó otras posibles consecuencias: «Los veranos serán más secos y calurosos, lo que puede tener consecuencias sobre el número y la intensidad de los incendios o la disponibilidad de recursos hídricos. También puede aumentar el nivel del mar, con las consecuencias que puede tener eso para el litoral. El aumento de temperaturas hace más vulnerable nuestra vegetación de montaña tan característica».

    Fernández añadió que «las medidas para mitigar los efectos del cambio climático son realmente urgentes, ya que los riesgos crecen exponencialmente». Sin embargo, indicó que España lidera las medidas de adaptación al fenómeno.

    Entre los 44 integrantes del «panel» se encuentran biólogos, químicos, geólogos, físicos, médicos, veterinarios, economistas e ingenieros, entre otros profesionales y expertos, según aseguró durante la presentación Nieves Roqueñí, directora de la Oficina para la Sostenibilidad, el Cambio Climático y la Participación. Los expertos pertenecen a una decena de universidades de todo el país y a ocho institutos o centros de investigación relacionados con la biología y el medio ambiente.

    [Ejem… Resulta llamativa la remota posibilidad de que se beneficiase la huerta. ¿La huerta que los políticos (de Gijón, de Oviedo, de Madrid, de Bruselas) han obligado a abandonar? Y ¿con qué agua iba a regarse? ¿Con la que se llevan los campos de golf? O ¿con la que no llueve?]

    «Las lluvias de este abril pueden no repetirse»

    Oviedo, L. Á. V.

    En los últimos tiempos han surgido voces que ponen en duda las tesis del cambio climático o relativizan sus consecuencias. El profesor Ricardo Anadón aconsejó a quienes ponen en duda el cambio climático «que lean, que miren y que aprendan». Según indicó, «lo que afirma la comunidad científica está comprobado en un 90 por ciento, es decir, existen evidencias fehacientes de ese cambio climático».

    Esas evidencias exigen un cambio de comportamiento en la población, según aseguró el profesor. «Hay que ver en qué cosas se está gastando la gente el dinero. Prefieren invertir en un coche nuevo antes que en aislar su casa, para evitar los fuertes gastos que supone refrigerarla o calefactarla», añadió.

    En cuanto a Asturias, muchos ponen en duda el cambio climático a la vista de las lluvias registradas la pasada primavera. Anadón no es tan optimista. «Éste ha sido un año en el que ha llovido poquísimo. Los pantanos han comenzado a llenarse a partir de finales de marzo y en abril. Pero esas lluvias pueden no volver a repetirse otros años», advirtió el profesor.

    El «panel» se ha dividido en once grupos de trabajo que reunirán todos los datos relativos al cambio climático referentes a Asturias y determinarán aquellas zonas de sombra en las que es necesario centrar el esfuerzo de investigación. Este informe servirá al Gobierno regional para tomar aquellas medidas necesarias para paliar los efectos del cambio climático.

    Miembros

    44 biólogos, químicos, geólogos, físicos, médicos, veterinarios, economistas e ingenieros pertenecientes a diez universidades de toda España (sobre todo la de Oviedo) y a ocho institutos y centros de investigación realizarán hasta final de año un estudio sobre el cambio climático en Asturias.

    Su cometido es reunir todos los datos referentes a la subida de las temperaturas que estén relacionados con Asturias e identificar los aspectos que deben ser investigados por falta de información.

    Objetivo

    Informar a la ciudadanía y a la Administración de cara a la toma de las decisiones necesarias para mitigar los efectos y los riesgos del cambio climático en la región.

    Ayer en El Comentario.tv ponían el dedo en la llaga, con su titular para esta misma noticia:

    El Gobierno de Asturias, que impulsa la transformación de la comunidad en una reserva de producción energética para todo el país, constituye un ‘Panel de Expertos en cambio climático’

    El profesor de Biología de la Universidad de Oviedo y experto en Cambio Climático, Ricardo Anadón, advirtió hoy de que muchas especies como las anchoas, las sardinas y el bonito desaparecerá de nuestras costas y emigrarán a zonas del norte de Europa como uno de los principales efectos del cambio climático en el Principado. Así de rotundo se mostró hoy Ricardo Anadón, en un encuentro con los periodistas, tras asistir hoy, en el Palacio Conde de Toreno de Oviedo, a la constitución oficial del Panel de Expertos del Cambio Climático, integrado por 44 personas de universidades y centros de investigación, que analizará el impacto en la región del calentamiento global. La presentación corrió a cargo de la Consejera de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Belén Fernández y de la directora para la oficina de la Sostenibilidad y Cambio Climático, Nieves Roqueñí.

    Economía y Laboral, ECTV

    27/06/2008 15:12h

    El profesor de la Universidad de Oviedo manifestó que la temperatura aumenta cada década 1,7 grados en España por lo que dentro de 50 años e podrían registrar en en el sur de España temperaturas cercanas a los 50 grados “insoportables para las personas”, apuntó.

    El experto señaló que los efectos del cambio climático serán perjudiciales para el ecosistemas como para los sectores económicos sociales. Uno de los ejemplos, apuntó Anadón es que “los pescadores tendrán que emplear más combustible para adentrarse en zonas del norte, por lo tanto será más caro” y también destacó que “cambiarán los índices del turismo ya que las temperaturas serán más calidas en el norte de Europa”.

    Respecto a la fauna, el profesor de Biología manifestó que, hoy en día, están surgiendo nuevas especies animales en el Principado de Asturias, al igual que otras especies “tienden a la desaparición”, aunque señaló que “todavía es pronto para determinar los animales más sensibles al cambio climático”.

    Por su parte, la consejera destacó “la heterogeneidad de los miembros del equipo, procedentes de diversas disciplinas, y aseguró que esta composición “garantiza un trabajo completo y de calidad que sin duda servirá para ayudar a gestores y políticos en la toma de decisiones para mitigar el cambio climático y planificar estrategias de adaptación”.

    Los miembros del panel se han reunido por primera vez en Asturias para diseñar su estrategia de trabajo hasta finales de año. Este primer encuentro supone la constitución oficial del grupo de expertos, que se repartirá en once equipos de trabajo.

    Son los siguientes: clima pasado y futuro; biodiversidad; costas y océano; recursos hídricos; sector agrícola y forestal; riesgos naturales; sector turístico; sector energético; captura y almacenamiento de dióxido de carbono; salud humana; y economía.

    Una de las actuaciones más inmediatas es la elaboración de un informe denominado Evidencias y Efectos Potenciales del Cambio Climático en Asturias, que pondrá a disposición de todos los agentes sociales los conocimientos existentes en la actualidad sobre el calentamiento global, los efectos que ya se están produciendo y las perspectivas de futuro en un amplio abanico de sectores sociales, económicos y medioambientales.

    Este documento, que deberá estar concluido entre finales de este año y principios de 2009, incluirá además una estimación cualitativa y cuantitativa sobre los cambios que se esperan en el clima de la región durante el siglo XXI y propondrá en qué áreas hay que impulsar la investigación para cubrir las lagunas de conocimiento.

    El equipo de expertos considera imprescindible este trabajo para poder tomar las medidas oportunas que faciliten la mitigación del cambio climático y ayuden a poner en marcha estrategias de adaptación a las nuevas situaciones que se prevén de cara al futuro. “La prontitud con la que se realice esta adaptación planificada puede disminuir la vulnerabilidad a los impactos, además de reducir sus costes”, aseguran los expertos.

    Al que complementa este editorial de hace cuatro días, del mismo medio:

    Vicente Álvarez Areces se va a Madrid a presionar para que se empiece a destruir Asturias lo antes posible
    24/06/2008 – 11:12 h

    Areces presionando al ministro de Industria, delante de los fotógrafos

    Las declaraciones de impacto ambiental son como la ordenación urbanística, dos puntales de la corrección política, esenciales en la gestión camelocrática de la cosa pública.

    Dicen siempre las leyes que regulan el suelo, en sus preámbulos, que están hechas por los legisladores, para combatir la especulación, al crear normas para hacer imposible la libre construcción, regulándola mediante la planificación. El resultado es el que es, porque una es siempre la teoría, y otra la práctica, y la práctica es que esas normas ponen en manos de la clase política la nueva propiedad del suelo, lo que los expertos llaman el vuelo. Poco importa hoy ser dueño del solar, lo imprescindible es tener amigos en el ayuntamiento, lo que conduce a que los dueños de los solares tengan que poner su propiedad en manos de los que tienen amigos. Así de sencillo. Eso sí, luego se permiten decir que el problema de la especulación es el que crean los dueños de los solares, y los zoquetes -que hay muchos- se lo creen.

    Lo mismo ocurre con la normativa medioambiental. El medio ambiente es un valor que según coinciden todos, debe preservarse, establecido por las leyes nacionales e internacionales, y tanto es así, que desde que se impuso la normativa que persigue la proliferación de emisiones nocivas, éstas se han convertido en objeto de compraventa en un mercado internacional, en el que tales derechos se compran y se venden en las llamadas bolsas de emisiones, con lo que contaminar se ha convertido, en realidad, en una actividad que enriquece a los que están al quite, sobre lo que hay que hacer para tener derecho a contaminar. Un progreso, sin duda.

    Un aspecto esencial de la normativa medioambiental, que confunde a las buenas gentes tanto como la normativa urbanística, haciéndonos creer que hemos progresado, porque hemos regulado, poniendo nuevamente en manos de la clase política la autorización del derecho a lanzar porquería al aire, es que las declaraciones de impacto ambiental sirven para algo, porque se pide que los que se sienten molestos con una actividad sucia puedan escribir papeles en los que dicen eso, que están molestos y les parece mal. El organismo competente recoge las alegaciones, las introduce en el expediente, y éste se aprueba cuando los políticos quieren, porque la única utilidad práctica que tienen tales papeles es la de completar el procedimiento administrativo, dado que luego las resoluciones son puramente discrecionales.

    La evidencia de lo poco o nada que importa a la clase política la tramitación de las autorizaciones medioambientales, es tan palmaria, como el desprecio que sienten por la tramitación urbanística -siempre y cuando no se trate de los convolutos que se generan por conducir los trámites a donde interesa-, ahora que en España hemos comprobado que el procedimiento administrativo para controlar la planificación de la construcción de viviendas ha servido para enviar al país a la quiebra, mediante la proliferación artificial y desordenada de un millón de viviendas que en estos momentos sobran en el mercado, gracias, precisamente, a esa planificación, que además subvenciona especialmente a los empresarios que más aportan al bienestar de los políticos.
    Areces sigue presionando a Sebastián, delante de los fotógrafos

    Vicente Álvarez Areces, presidente de los asturianos, y un hombre que de vez en cuando, sobre todo cuando le conviene, se larga inacabables discursos sobre lo importante que es el medio ambiente, se ha permitido el lujo de presentarse en Madrid, a decirle al ministro del ramo de la cosa industrial, Miguel Sebastián que “agilice” los trámites de impacto ambiental de los proyectos que escondió a la población y al Parlamento, con la ayuda de los que fueron sus socios de Izquierda Unida, y de las terminales que la izquierda tiene entre los grupos ecologistas, que suelen ser los encargados de redactar las alegaciones, para que los expedientes estén completos y los trámites pueden “agilizarse”.

    ¿Cómo se puede “agilizar” un trámite de impacto ambiental? El impacto ambiental y su tramitación, o se produce o no se produce, pero no se “agiliza”, lo que se agiliza son los informes de los funcionarios, a los que se proporcionan a su vez los estudios encargados a las empresas especializadas en hacer los estudios que se les dice que hagan, en los que se dice a su vez lo que se les dice que digan, para que en los expedientes, todos hayan dicho lo que tengan que decir, no vaya a ser que alguien impugne algo en los tribunales, y entonces todo se vaya al traste, porque faltó la póliza cuadrada, no porque se produzca ningún tipo de impacto ambiental, que al final, es lo único que carece de toda importancia en este proceso encaminado tan sólo a confundir a la población, y hacerle creer que aquí alguien lucha contra algo, y que toda esta silva papelera no es en el fondo, otra cosa que un mecanismo que, como en el urbanismo, da a la clase política la facultad de decidir quién contamina y quién no, y así poder extender la mano para que el que contamine ponga en ella unas monedas de oro, para alegrar la vida de quien se ha inventado tan complejo sistema.

    Pero lo mínimo que se puede pedir a un político es que disimule, que tenga un poco de compostura, que guarde la imagen, que preserve una cierta estética. En el caso de Areces eso no existe. Él y la estática se dan de puñetazos. Él se va a Madrid a presionar al ministro para que éste “agilice” los trámites, y se queda tan contento, porque en su trabajo al servicio de las grandes compañías eléctricas, lo que realmente le importa es que vean en él un hombre eficaz, capaz de tener partidos de izquierda y ecologistas que le ayuden a esconder a la población un plan monstruoso, como el que entre todos urdieron en Asturias para ocultar a la población la tremenda inversión en infraestructuras energéticas que se va a desarrollar, y que luego es capaz también de ir a ver al ministro para decirle que meta prisa a los funcionarios para que hagan rápidamente su trabajo, y tengan todos los papeles listos para dar la órden y empezar a llenar la región de gasoductos, tendidos de alta tensión, centrales de ciclo combinado emitiendo CO2 a patadas a la atmósfera, buques metaneros trayendo enormes cargamentos de gas a la regasificadora, y asombrosas e incontables baterías de molinos eólicos matando a todos los pájaros de la comunidad autónoma, que primero engordan los ecologistas con subvenciones para darles carroña y estén bien gordos antes de ser troceados por las aspas de estas maquinarias sanguinarias donde las haya.

    Todo un ejemplo de cómo se destruye una región, que luego presume de ser un paraíso en las ferias internacionales.

    Las generaciones venideras agradecerán su pasividad a los muchos que la están demostrando.

    Comentario de Voluntad: Se nos antoja muy ilustrativa la fotografía que encabeza el editorial anterior en su medio original. De derecha a izquierda: la porcina redondez de Vicente Alberto Álvarez Areces, la sonrisa cínica de Miguel Sebastián y, aprobándolo todo, complacido desde el portarretratos, Juan Carlos.

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