
La Capilla de la Virgen de Begoña, levantada en el s. XVIII y destruida por el Frente Popular (hoy Partido Popular) en 1936. Reconstruida tras la liberación, fue destruida definitivamente por los carmelitas modernistas durante el juancarlismo
Víctima de esta política sectaria va a ser, entre otras, la fiesta de la Virgen de agosto, la Asunción de Nuestra Señora, que en Gijón celebramos como la Virgen de Begoña, patrona de nuestros festejos veraniegos y centro de la Semana Grande de esta villa. Y, como apostilla GC: «no es arriesgado aventurar que, de persistir el absurdo traslado para años venideros, se acabará sacrificando una de estas dos festividades [Carnaval y San Pedro] (y apostamos lo que quieran a que será la de San Pedro) en beneficio de la Virgen de agosto».
El carnaval es, sin duda, perpetuo para los que, con máscara de católicos (y de jerarquía católica) callan como bellacos ahora que las medidas laicistas son del PP. PP en el que, naturalmente, incluimos al Foro-FAC.



El pasado jueves, Juan Manuel de Prada publicaba en el diario ABC un artículo sobre esta medida del Gobierno «popular»:
El escritor Juan Manuel de Prada ha evolucionado, siempre a mejor, en los últimos años. Es razonable esperar que, de seguir así, abandone por completo el Novus Ordo. Entonces ya no se le escaparán gazapos cuasi heréticos como «la necesidad que el hombre tiene de encontrarse a sí mismo bajo la luz de una fe comunitaria». Por lo demás, suscribimos.