
Pancarta en la entrada gijonesa de la autopista (ahora autovía) Y
Santiago Carrillo Solares no es el santo patrón de Gijón, aunque a alguno pueda asaltarle la duda. Lo es
San Pedro Apóstol. Hoy, fiesta de San Pedro y San Pablo, los dos pilares de la Iglesia, no ha habido en esta villa ni en su concejo nada que pueda asemejarse a una Santa Misa en su honor (nos referimos a la Misa de verdad, naturalmente), ni
ninguna otra celebración digna. En cambio sí es el día señalado para la entrega de las distinciones municipales acordadas el pasado diciembre. Entre las que destacan,
como saben los lectores de Voluntad, la de «hijo predilecto» para el
genocida comunista (y gran amigo de Francisco Álvarez-Cascos), y la de «hijo adoptivo» para
el plutócrata agiotista Rodrigo Rato Figaredo, inspirador de la
destrucción de la Caja de Ahorros de Asturias. Destrucción que se consuma hoy, bajo la dirección de
Manuel Menéndez Menéndez, en Oviedo, con la aprobación de su integración en eso que llaman
Effibank.
Como era de esperar, con la nueva Alcaldesa todo sigue igual. Hasta conserva y alaba la infame e infamante Semana Negra. Carmen Moriyón Entrialgo, nuevo capítulo de Il Gattopardo. Seguid tirando voladores.
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Nuestro muy estimado colega GC – Gijón católico (cuaderno de bitácora indudablemente católico por su intención; pero por el objeto de sus crónicas, más bien Gijón Novus Ordo, Missae & Saeclorum, o Gijón vaticanosegundista, que no es lo mismo que católico) parece empeñado en exaltar a la nueva alcaldesa, en contraste con la inefable Mapi Fernández Felgueroso. Hombre, mejorar a la alcaldesa anterior en las formas no debe resultar difícil. Evitar el compadreo, o comadreo, con ciertos prohombres de la clerigalla gijonesa es encomiable. Pero, además de que el cambio no es para tanto, tampoco es para todo. Representante de una derecha liberal acomplejada, ignorante y adherida al pensamiento único del progresismo, despreciando la verdad y la historia, Carmen Moriyón Entrialgo se ha deshecho en alabanzas al genocida Santiago Carrillo Solares, baldón de Gijón y del género humano, y al plutócrata saqueador Rodrigo Rato Figaredo. Con regocijo lo cuenta la edición de Benavente para Gijón del bilbaíno Correo ex Español (cabecera El Comercio):
Si de verdad en Gijón fuese a cambiar algo (y bien que lo necesita este desgraciado concejo), habría estado bien empezar por revocar esos nombramientos de hijo predilecto y adoptivo (y casi todos los otros galardones). Pero a las limitaciones ya señaladas de Carmen Moriyón y de su partido F.A.C., hay que añadir la de su coalición no declarada con el P.P. de Pilar Fernández Pardo, promotores principales del homenaje al asesino comunista Carrillo. (Hay que ver qué pronto se olvidó de su pleito con F.A.-C., la buena de Pili Fernández Pardo: tan poco deseosa de regresar a Zamora, como de que sus votantes le escupan por la calle).