Una muestra de honradez, entre tanta desvergüenza

Fernando Lastra Valdés PSOE

Fernando Lastra, PSOE: «El orgullo de sentirse asturiano es de extrema derecha»

El pasado fin de semana, a manera de pródromo a los fastos, más bien nefastos, de la inauguración del disparate muselístico, el PSOE tuvo la ocurrencia de organizar en Gijón un foro, cuyo nombre ya da para reírse un rato. En él participó Fernando Lastra Valdés, portavoz de la FSA/PSOE en el Parlamentín ovetense. Y el portavoz habló. Acerca de lo más honrado que dijo Lastra, dejamos el comentario a la Comunión Tradicionalista del Principado de Asturias:

Fernando Lastra: PSOE anti asturiano

Leemos en los periódicos que el portavoz del PSOE en el «Parlamentín» ovetense que usurpa el nombre de la Junta General del Principado, y algo así como ideólogo del socialismo en Asturias, Fernando Lastra, ha afirmado que «el orgullo de sentirse asturiano … es un discurso de extrema derecha, clara y duramente». Lo ha dicho en Gijón, durante el foro socialista «Modernización y eficacia en la Administración Pública: Transparencia y participación», título que en sí mismo ya es todo un sarcasmo.

Ya sabíamos que los socialistas eran anti asturianos. Nos congratulamos de que lo proclamen así, sin dejar lugar a dudas. En cuanto a lo de «extrema derecha», es un cajón de sastre, que no significa nada: los políticos y los medios del juancarlismo ponen esa etiqueta a cualquier cosa que salga de sus estrechos moldes.

El asturianismo de verdad es patrimonio de los tradicionalistas. Lo es históricamente, porque el asturianismo político y cultural es creación tradicionalista; lo es actualmente, porque los políticos del sistema se dividen en anti asturianistas y falsos asturianistas. Políticos del sistema que son responsables, todos ellos, de la situación actual de Asturias: desmantelada y en bancarrota. Una Asturias de la cual, sin embargo, seguimos estando orgullosos, y a la que deseamos devolver prosperidad y autoestima. Para lo cual es preciso deshacerse de los políticos del sistema, y del sistema mismo.

Pues sí. Fernando Lastra Valdés, antiguo comunista, natural de Cangas de Tineo (por mal nombre, del Narcea), profesionalísimo parásito de la política, famoso maleducado, insultador de los que cree débiles y adulador de los que cree fuertes, ha dado con sus declaraciones una extraordinaria muestra de honradez. Ha dicho, exactamente, lo que los socialistas (y sus coaligados declarados de Izquierda Unida, y sus coaligados no declarados del PP, y hasta los «casquistas») piensan de Asturias y de los asturianos: se avergüenzan de nosotros.

Quizá no sea para menos, cuando en Gijón hemos tolerado una nueva visita de Benigno, perdón, Pepiño Blanco, y hemos perdido la oportunidad de lincharlo junto con el Alcaldón, la Alcaldesa, la Port Authority y los demás capos y familias de la mafia que nos desgobierna y sangra. En La Nueva España acierta Javier Morán, como casi siempre que no habla de religión:

El cormorán
Absoluta orfandad

08:03

La solemne inauguración oficial de El Musel ampliado acarreó alguna borrachera demagógica. No vamos a insistir en la acendrada costumbre de nuestros repúblicos de dirigirse a los ciudadanos como si fueran débiles mentales, como si no hubieran leído este periódico, mismamente, para seguir las vicisitudes del tremendo sobrecoste y otros periplos de la obra portuaria. Por eso, cuando Álvarez Areces habla de los «embates» recibidos, o el ministro Blanco nos cuenta que se pusieron «palos en las ruedas», nos horroriza dicho desprecio a la inteligencia. Máxime cuando el verdadero «palo» lo colocó el propio Blanco después de que Bruselas se negase a pagar el sobrecoste. Entonces, su Ministerio se libró del marrón computando el exceso de 215 millones de euros, no a los recursos públicos, sino a un crédito que el Puerto de Gijón terminará de pagar dentro de 50 años. En fin, que el «embate» de Blanco a Areces fue realmente rotundo.

Pero los efectos de la inauguración han sido también trágicos para el PP, ya que tanto Ovidio Sánchez como Pilar Fernández Pardo reivindicaron el proyecto para el Gobierno popular de entonces. Pero, claro, como no pueden nombrar al innombrable (Álvarez-Cascos), tampoco pueden explicar cómo ellos se enteraron más bien de poco y fue el ex ministro gijonés el que pegó un golpe de timón al proyecto en 2003, con lo que se abandonó la opción 3C (dique de casi cinco kilómetros, rechazado por los gijoneses) y se definió el diseño que finalmente se ha construido. Prueba de que Pardo entendió poco el asunto es que en un reciente Pleno municipal se lío y recriminó no se sabe a quién que se hubiera «elegido la opción 3C, la más agresiva». No obstante, a esta poca aplicación de Pardo sobre las cuestiones gijonesas ya estamos acostumbrados. Pero a lo que vamos es a que, rechazado y huido Álvarez-Cascos, el PP asturiano y gijonés se ha quedado en la más absoluta orfandad respecto a quien movió durante años los principales proyectos de infraestructuras de la región. Y en el mejor de los casos, la candidata Isabel Pérez-Espinosa le asigna a Cascos el padecimiento de «lagunas mentales», es decir, que estaba majareta.

(La prensa de hoy nos cuenta también que Mariano Rajoy Brey, capo máximo del PP nacional, se proclama «orgulloso» de su candidata autonómica en Asturias, la mencionada Isabel Pérez-Espinosa González-Lobón; quien, como saben los lectores de Voluntad, es tan maleducada y tan parasitaria como Fernando Lastra, pero sin la ocasional honradez de éste).

Y acierta también, ¡oh sorpresa!, Javier Neira:

Cien líneas
Musel, dolor
El nuevo puerto puede lograr la peor ratio mundial de número de barcos por kilómetro de muelle

08:03

Bueno, ahora solo falta la refinería -de la regasificadora, mejor ni hablar-, así que por caminos torcidos, complejos y rocambolescos el Petromocho se acabaría haciendo realidad dos décadas después y con el timo emblemático bien cumplido, porque el sobrecoste reconocido -y no digo más- debe de ser aún mayor que lo previsto para aquella refinería. Incluso sin llegar a construir el tinglado petrolero, el cambalache ya es un hecho, porque El Musel preampliación era un juego asombroso de muelles sin barcos, y ahora ya me dirán qué desierto oceánico nos contemplará.

Pero, no, señores, basta de pesimismos, hay que pensar en positivo y encontrar aspectos gloriosos, aunque la broma haya costado una barbaridad por encima de la supercifra presupuestada y aunque no valga para nada salvo que regrese del olvido -el eterno retorno de lo idéntico-, el Petromocho indicado.

Hay que pensar en positivo y felicitarnos, porque siempre nos quedará Keynes para asegurar que la oferta crea demanda, así que la oferta de puerto disparará una enorme actividad industrial y comercial en Asturias y su nuevo hinterland que tenderá a infinito. Y si no, antes o después acabará ocurriendo, aunque, como también dijo Keynes, a largo plazo todos estaremos muertos.

Sí, hay que pensar en positivo. El nuevo Musel, como todo lo que se hace en Asturias, es un fin en sí mismo, un gigantesco negocio y, después de rematado, asunto concluido. Y si se le quiere encontrar una utilidad imaginativa, refinerías y regasificadoras al margen, en el muelle de la Osa planean un depósito de residuos altamente contaminantes, y en último caso siempre se podrá convertir en un puerto refugio para calamidades ajenas.

Pero, no, por Dios, nada de eso, tenemos al fin uno de los mayores puertos de la fachada atlántica europea, solo cabe felicitarse, el AVE y las autovías cobrarán pleno sentido, Asturias ganará un horizonte espléndido y… colorín colorado.

2 comentarios

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Medio ambiente, Política local

2 Respuestas a Una muestra de honradez, entre tanta desvergüenza

  1. Luis Omaña

    No se a que viene esa faltosada de Cangas de Tineo, ni que el nombre se hubiera cambiado ayer: “El siglo XX, traerá en sus comienzos un cambio de nombre, la corporación de Cangas del Tineo la cambia por Cangas del Narcea, esto fue debido a que la villa es ya el centro de todo este territorio “. [...]

    • Sr. Luis Omaña: Para volver a publicar un comentario en Voluntad (el de arriba se lo hemos censurado), deberá usted abandonar el tono faltón y, efectivamente, faltoso. También es aconsejable que repase tanto la ortografía como la historia. La animadversión entre Tineo y Cangas, o entre Cangas y Tineo (concejos ambos de la Tierra de Tineo) no es asunto de este cuaderno de bitácora, que bastante tiene con la indeseada proximidad de Oviedo. Eso sí: el cambio de la denominación oficial del concejo de Cangas de Tineo por la de Cangas del Narcea, fue una cacicada perpetrada bajo la Dictadura de Miguel Primo de Rivera. (Con la cual, por cierto, colaboraban el PSOE y la UGT). Que cada palo aguante su vela.

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