
¿Que qué tiene que ver con el Ayuntamiento de Gijón el apoyo del venezolano Chávez a ETA y a las FARC, y la colaboración entre éstas? Vean la siguiente ilustración.

Pintada a favor de ETA en Caracas. Casa de Encuentro Bolivariana Freddy Parra, del partido de Chávez. Vean la siguiente ilustración...

Del diario La Nueva España de hoy. Pie de foto: «Un mural en una calle de Gijón que denuncia la violencia en Colombia» . Comparen con la de arriba.
Colombia respira paz en Gijón
A Javier Orozco le hace gracia ahora recordar todos los problemas que tuvo para alquilar un primer piso en Gijón. Ni la garantía de cobro ni el apoyo de instituciones y organizaciones no gubernamentales frenaban el miedo de los caseros al saber que su casa iba a ser refugio de sindicalistas y defensores de los derechos humanos que huían de su Colombia natal para salvar la vida. Al final, un jubilado de la mina asturiana les cedió su piso en la calle de la Playa. «Aquí también nos daban a mazo antes, nos dijo, y acabó trayéndonos hasta marañuelas y preocupado por si estaba bien la calefacción, ya que veníamos del Trópico», recuerda el refugiado colombiano. Ese piso fue el arranque del programa asturiano de atención a víctimas de la violencia en Colombia, que acaba de cumplir diez años y que, para desgracia de casi todos, seguirá funcionando. Y un programa pionero a nivel nacional y europeo en su estructura que ahora analizan desde Cataluña para intentar reproducir. «Lo que se hace aquí es excepcional, pero ya nos dijeron que Asturias es referente en la lucha y la solidaridad», matiza Orozco, como portavoz de los colombianos.
El recuerdo a los asesinados Luciano Romero y Henry Ramírez marca el décimo aniversario de un programa local que dio refugio a 70 colombianos
R. VALLE
Gracias, Mapi; gracias, Santiago; gracias, Churruca. Gracias a vosotros, Gijón y Asturias son «referente en la lucha» de los equivalentes colombianos de ETA y sus secuaces. Vosotros, que de vez en cuando os llenáis la boca de invocaciones a la «democracia» y al «estado de derecho», usando a los gijoneses para atacar una democracia y un estado de derecho por lo menos tan respetables como los de la España actual. (¿O debemos recordarte, Mapi, ahora que tu jefe Felipe González Márquez vuelve a jactarse de la trama de los GAL, lo generosamente que has seguido recibiendo en Gijón a alguno de los principales imputados en la misma?).
A lo largo de esta década, 70 colombianos han pasado seis meses de respiro en Gijón huyendo «del plomo» que tenían garantizado en su país. Una estancia que les da cierta tranquilidad personal y favorece la divulgación de las condiciones de lucha de los sindicalistas colombianos, pero que no supone ningún seguro de vida para nadie. Para muestra, dos botones: Luciano Romero y Henry Ramírez.
Ambos pasaron por Gijón y ambos acabaron muertos tras regresar a Colombia. Luciano fue asesinado en septiembre de 2005 por un grupo de paramilitares, y Henry, que ahora era concejal en Ambalema, murió el pasado mes de abril por las balas de un sicario que le asaltó mientras veía la televisión con su hijo pequeño. Esas son las dos bajas del programa asturiano, pero muchos otros colombianos que pasaron por Gijón han acabado por optar por el asilo político ante la imposibilidad de vivir en paz en su país. Hay dos asilados en España, otros dos en Suiza y Canadá, uno en Argentina, otro en Dinamarca, tres en Venezuela…Luciano y Henry no coincidieron en el tiempo en Gijón, pero sí en el piso de la calle Leitariegos que fue durante un par de años el albergue colombiano. Antes, el colectivo de refugiados habían estado en una vivienda cerca del parque de Isabel la Católica y en la ciudad vacacional de Perlora, y desde hace un tiempo comparten dos pisos en el ámbito de La Calzada y El Natahoyo. Uno en la avenida de la Argentina y otro en el Camino del Cortijo. Todo ello con el apoyo del Ayuntamiento de Gijón, la Agencia Asturiana de Cooperación y una docena larga de organizaciones locales de cooperación y sindicatos de Asturias.
O sea: con la cooperación también, cómo no, del gobierno autónomo del PSOE, de Tini Álvarez Areces, y de sus coaligados de Izquierda Unida y su Jarrai particular, el ahora dimitido Rafael Rafa Palacios («Bloque por Asturies»). Si han caído dos de los setenta colaboradores de la narcoguerrilla colombiana que han sido agasajados en Gijón (la fuentes no son fiables), piénsese que habrán sido víctimas del terror y la violencia que ellos mismos contribuyeron a consolidar.
«A Gijón han venido personas que estaban irremediablemente condenadas a muerte y que aquí encontraron protección y un plus de visibilidad. Eso es muy importante para nosotros porque al Gobierno colombiano lo que más le molesta es que el mundo se entere de lo que pasa allí», explica Orozco.
Exactamente lo mismo que dicen los de ETA del Gobierno español en Venezuela, en Cuba o en Irlanda del Norte.
Y por eso, para el coordinador de esta iniciativa, es tan importante este piso de Gijón como los viajes que políticos asturianos han realizado a su país para elaborar informes que demuestran la situación de violencia y corrupción que ampara el Gobierno.
¿Les suena? ¿Es La Nueva España, o es Gara?
Durante su estancia en Gijón, los refugiados colombianos entremezclan la falsa normalidad de quien se ocupa de su casa y aprende música o cerámica en talleres de la Universidad Popular con el mantenimiento de su lucha por el cambio político en Colombia a través de contactos con todo tipo de organizaciones.
O sea: de vacaciones pagadas a nuestra costa, y de paso conspirando para sustituir la democracia en Colombia por una narcodictadura socialista.
Aun más. Los refugiados se pasan por los institutos para intentar explicar la realidad de su país -la buena y la mala- a unos jóvenes que definen ese país latinoamericano con conceptos tan variados como Shakira, corrupción, Juanes y droga. Aunque Colombia es mucho más.
(La ignara periodista tenía que llamar «latinoamericano» a un país hispanoamericano. Es lo que trae ver tanto la tele). Aún más… Los agentes de la narcoguerrilla colombiana en Gijón son llevados a los centros de enseñanza para hacer su propaganda.
Pero no crean que sólo les apoyan el Ayuntamiento y el Gobierno autónomo socialcomunistas y su tupida tela de araña de la izquierda subvencionada:
Administraciones
El programa asturiano de atención a víctimas de la violencia en Colombia tiene recursos del Ayuntamiento de Gijón y la Agencia Asturiana de Cooperación.
Organizaciones
El colectivo de refugiados colombianos también destaca el apoyo recibido de Amnistía Internacional, UGT, CEAR, la Corriente Sindical de Izquierda, SUATEA, USO, Soldepaz Pachakuti, Cosal, Ingeniería sin Fronteras, Acsur-Las Segovias, Justicia y Paz, Comité Monseñor Romero y Cáritas.
Refugiados
A lo largo de los diez años de vigencia de este programa, pionero a nivel nacional y europeo, ha pasado por los pisos de acogida de Gijón un total de 70 colombianos en peligro de muerte por su defensa de los derechos humanos o militancia sindical.
«Amnistía Internacional», la organización abortista que tanto exalta el cura Díaz Bardales, tan amigo a su vez, ¡oh casualidad!, de los obisparras Setién y Uriarte y de su vicario Pagola. Pero va de eclesiásticos, «cristianos» progres y tontos útiles, como siempre que se habla del apoyo al terrorismo marxista: «Justicia y Paz, Comité Monseñor Romero y Cáritas». Dos de estas entidades, «Justicia y Paz» y «Cáritas» son oficiales de la Iglesia. ¿Se dará por enterado el Arzobispo Jesús Sanz, o continuará ausente?
La «oposición», el PP, calla y otorga, por supuesto.
Continuará… En la próxima Semana Negra.






Nota de la Junta Local de la Comunión Tradicionalista:
De la agencia FARO.