Recoge hoy la prensa local unas palabras de Jesús Montes Estrada, alias Churruca, teniente de alcalde comunista del antaño ilustre Ayuntamiento de Gijón, pidiendo «un trato de gran flexibilidad» para con los vendedores callejeros de copias de discos, conocidos como «manteros», en la próxima «Semana Negra». Sorprendente, conociendo las estrechas relaciones –en algunos casos, identidades– entre las gentes de Izquierda Unida y las de la SGAE (sí, los vampiros dispuestos a cobrarnos por tararear una canción). En ediciones anteriores de su feria, el propio Paco Ignacio Taibo II hizo demagogia con los «manteros». Les dejaron vender, cómo no, a cambio de cobrarles un canon, a imitación de la SGAE. O sea: burla de la legalidad, explotación de los inmigrantes ilegales y defensa demagógica de los mismos. Que muchos de esos negros son mahometanos, y ya sabemos que a Churruca le priva todo lo que sea anticatólico.
En esta ocasión, las intervención del comunista concejal «de Cooperación Internacional, Cultura Tradicional y Política Lingüística» vino propiciada por una propuesta de una ONG de esas, «Ingenieros sin Fronteras», que también pedía una declaración contra el V Festival Aéreo de Gijón, previsto para el próximo 25 de julio, afirmando que «esconde una descarada propaganda bélica». Semejante babayada era demasiada tentación para Montes Estrada: seguramente lamentando que no se le haya ocurrido antes a él, se adhiere enérgicamente en el ridículo «Consejo de Cooperación» municipal. Donde, recordemos, Churruca ha dejado constancia de su condición de pro terrorista, a la que ha arrastrado al Ayuntamiento que desangra a Gijón.
Porque de desangrar se trata. En plena recesión, la troupe de Mapi arrebata a los gijoneses otros 92.700 euros para dárselos al chiringuito de Taibo II, en esta ocasión, supuestamente, para gastos de personal (en cambio, a las romerías y fiestas populares gijonesas les asigna un total de sólo 67.145 euros, a repartir entre cuarenta y una). El sábado habíamos leído que la misma troupe municipal se había gastado tres millones de euros más de nuestro dinero en acondicionar el solar que, si Dios no lo remedia, ocupará en la playa del Arbeyal la dichosa «Semana Negra», XXIII edición, entre el 9 y 18 de julio próximo.
A las arcas de la sanidad pública le cuesta bastante también, por el crecimiento exponencial de las intoxicaciones «de origen desconocido» que desde hace veintidós años coincide con las fechas de la Taibada. Una lástima que, curiosamente, no se inspeccionen las neveras para refrescos, todas de Pepsi-Cola, que Taibo II (él mismo adicto a la Coca-Cola, pero la pela es la pela) impone a cuantos hosteleros se rebajan a instalar puesto allí.
A nadie le gusta tener cerca el endiablado invento. Ruido todo el día y toda la noche; suciedad; malos olores; delincuencia (que hasta la fecha ha incluido robos a mansalva en los alrededores, droga a discreción, intentos de violación, balaceras, etcétera). Los vecinos que la sufren le importan un comino a Paco Ignacio Taibo II: la «Semana Negra» es un trágala, al estilo de los mejores tiempos del PRI mejicano, aliñados con el castrismo y el PSOE. A mí me apetece, dice Taibo II, así que tú te fastidias. Mando yo:
– ¿Cuándo les comunicaron que este año repetiría el Arbeyal como sede?
– En febrero teníamos tres posibilidades y yo tomé una posición en la que fuera el Ayuntamiento quien decidiera. El mes de mayo nos confirmaron el Arbeyal, poco antes de que se publicara en los medios, aunque ya teníamos preparadas las otras dos alternativas.
– Además del Arbeyal y el campus de Viesques, ¿cuál era la tercera opción?
– Me la guardo, porque a lo mejor alguna vez la tenemos que usar, y no quiero pelearme con los vecinos antes de tiempo.
Esto suelta el susodicho en la entrevista de Ángel Cabranes que La Nueva España publicaba el 8 de junio. El entrevistador ni parpadea cuando PIT II le contesta el disparate siguiente:
– ¿Cuál es el presupuesto total?
– No tengo ni idea. Eso lo sabe José Luis Paraja, que es el encargado de ello.
En su afán propagandista de la dictadura comunista de los Castro (afán habitual en los rojos-caviar, llevado al paroxismo por Taibo II) nos cuenta que «Este año tendremos a Fabián Escalante, el único tipo del planeta que derrotó a la CIA». El general y espía castrista no fue el único que puso en ridículo a la CIA estadounidense, si es que alguna vez lo hizo (los EE.UU. son el mayor socio comercial de la Cuba castrista, demagogias aparte). Los viejos servicios de inteligencia españoles, antes de la creación del CESID/CNI, lo hicieron unas cuantas veces, dentro y fuera de nuestras fronteras. Fabián Escalante sí tiene, en cambio, un interesante currículum de torturas y asesinatos. Apropiado para la «Semana Negra», pues.
Seguro que en todo lo anterior han reparado muchos gijoneses. En cambio, quizá no tanto en lo siguiente:
– ¿Puede desvelar alguna novedad más?
– Algo interesante es que la obra «La civilización occidental y cristiana», del argentino León Ferrari, premiado en la pasada edición de Arco, ilustrará las reuniones en la sala de encuentro con los escritores.
El judío León Ferrari basa toda su fama en la blasfemia. Sus «creaciones artísticas» no sólo no son artísticas: ni siquiera son «creaciones», como ha denunciado incluso otra judía, María Alicia García Facino. En concreto, la obra que anuncia Taibo II es un plagio de un cartel de Arturo Ballester, «¡Loor a los héroes!», de propaganda anarquista durante la Guerra de 1936-1939. Ni creaciones, ni arte; pero blasfemia insistente, obsesiva, rastrera, histérica, sucia y asquerosa. Unos ejemplos, de cuando en 2007 lo llevó a Valencia el PP: http://www.elpalleter.com/actualitat/politica/noticies/2007/vh160507-5.html
Eso es lo que, con los dineros saqueados a los gijoneses, va a traer el próximo julio Paco Ignacio Taibo II.



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Javier
Seguimos. El Ayuntamiento de Mapi y Santiago Martínez Argüelles persiste en destrozar el campus y hacer imposible la vida a estudiantes, profesores e investigadores, en beneficio de la vergonzosa «Semana Negra». La Nueva España: