Hace unos pocos años vimos con disgusto cómo el afán de lucro de cierta burguesía asturiana (bien representada por Martín González del Valle y por Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos) y la politización insensata de la Caja de Ahorros de Asturias se combinaban para entregar la Hidroeléctrica del Cantábrico en manos de la portuguesa EDP, en una de esas operaciones que sólo buscan maximizar los beneficios de unos pocos (por más que tengan vates que les canten, como el antiguo falangista metido a ultra liberal Juan Velarde Fuertes).
A esta paradoja llevamos asistiendo desde el infausto día en que nos uncieron a la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea: a que se impida la participación pública en las empresas españolas, en nombre de no se sabe qué normativa europea en pro de la mal llamada libre competencia, para que esas empresas terminen absorbidas por grupos europeos que sí cuentan con apoyo y participación estatal.
Lo de Hidroeléctrica tenía que empeorar, claro. Le han ido quitando el nombre, los símbolos, para preparar su desaparición completa. Mientras tanto, saquean a sus usuarios. Para muestra, esta carta publicada hace dos días en La Nueva España, sin que la empresa acusada haya dicho esta boca es mía:
Impuesto revolucionario
Rosa María Valle Álvarez (Bernueces, Gijón)Soy uno de los múltiples afectados por la facturación abusiva de Hidrocantábrico, tanto que he pasado de pagar una factura bimensual de 47 euros a una mensual de 660, en tan sólo un mes de diferencia.
Me explican amablemente desde el 902 de esa empresa eléctrica que la primera lectura es estimativa, que la segunda es real… No obstante, me insisten en que devuelva el cargo a mi cuenta (llega antes el cargo que la factura), me dicen que seguro que estará mal y que se pondrán en contacto conmigo.
Pasan los días y, ante la falta de noticias de la eléctrica, este usuario se vuelve a poner en contacto con esa línea Hidrocantábrico, nada barata por cierto y que genera ingresos extras a la filial de EDP.
Por si eres tonto te hacen más, tercera llamada, cuarta y así hasta unas cuantas, sin respuestas; sólo toman nota. Un servicio pésimo y caro, imagino que otra subcontrata de la subcontrata. Eso sí, ya se habían ocupado de enviar un sobre certificado con la amenaza de corte de suministro, sin saber si la lectura estaba bien o mal y sin llamada alguna a mi teléfono.
Hace unos días, casi dos meses después de la primera reclamación, me telefonean y me dicen que la lectura está bien y que debo hacer el ingreso y yo me pregunto. ¿Cómo, cuándo y dónde han venido a mi domicilio? ¿Quién ha pasado? Imagino que la subcontrata a la que paga Hidrocantábrico y de la que seguramente querrá oír cosas bonitas. Es más o menos como si yo contrato a una empresa para que me haga un sondeo electoral o de audiencias. No va a tirar piedras contra su tejado.
¿Cómo pretenden que me crea que una familia de tres miembros que no llegan a casa hasta las ocho de la tarde pueda consumir la mitad justa que una empresa de treinta empleados con 24 horas ininterrumpidas de consumo de luz?
¿Cómo puede ser que a un usuario que presenta una reclamación ni le llamen, ni le avisen de cuándo van a pasar a realizar la verificación? ¿Qué sé yo si mi vecino está “chupando” de mi contador? O si mi lector paga también la luz urbana.
No entiendo cómo es posible que carguen el recibo a la cuenta antes de que llegue la factura, pero los retrasos en este sentido son habituales, estamos en abril y el último recibo que obra en mi poder es el de enero y eso porque lo reclamé (el de enero). De las facturas de febrero y marzo sólo conozco el cargo, como siempre alto, no altísimo.
¿Es la electricidad un artículo de lujo? Porque quien esto suscribe ha empezado a pagar más de luz que de hipoteca y lo más sangrante es que nunca sabes el palo que te vas a llevar. La hipoteca al menos es patrimonio, la electricidad es un impuesto revolucionario porque el mercado libre no existe y que no digan pamplinas, porque nadie se ha atrevido a sacar una “tarifa plana”. Pero de las de verdad, nada de letra y revisión al final. Normal, es la gallina de los huevos de oro, así presentan los números que presentan en sus cuentas anuales con millones de euros de beneficio.
¿Es normal que se vaya un sueldo en pagar la luz? ¿Es normal que Hidrocantábrico campe a sus anchas ante las miles y miles de reclamaciones y que nadie haga nada? ¿Es normal que un niño tenga que pasar frío en su casa ante tal abuso, porque probablemente si enciende un mísero radiador al día siguiente la factura de HC pueda dejarle sin la leche de su biberón?
¿Es lícito que una empresa de servicios pueda hacer lecturas estimativas y otras reales como y cuando le venga en gana y facturar cuanto quiera?
Hidrocantábrico seguirá cobrando su impuesto revolucionario y, mientras tanto, los usuarios desamparados, a seguir pagando; nadie del Gobierno autonómico dirá nada, ¿para qué? No vaya a ser que EDP se enfade y nos deje con las vergüenzas al descubierto. Las mías y las de miles de usuarios llevan en cueros desde el mes de enero.



Si por lo menos saqueasen con elegancia… Pero no, tienen el mal estilo de máster del Instituto de Empresa. Una respetable viuda puede recibir cartas de este tenor:
Tuteo a lo bestia. Qué falta de educación; qué gentualla. Pero gentualla bien pagada. De sí misma.
Hidroeléctrica del Cantábrico son ladrones profesionales asociados a los otros ladrones que les protegen. Todo cuanto está escrito en la carta de “la difunta Hidroeléctrica…” es totalmente cierto salvo por el detalle que también faltarían los robos de gas haciendo el mismo sistema. Pero la culpa es nuestra que no nos unimos para hacer una queja y exposición conjunta de los hechos; como todo en España, si no metes el dedo en el c*** el Estado y las leyes se hacen los suecos para que algunos sigan beneficiándose. Mi opinión es que hay que juntarse y luchar para que si al menos nos roban que no nos traten como retrasados, o peor, corderos.
También me gustaría un cambio de compañía y que me aconsejaran.
Un saludo y… TODOS CONTRA HIDROELÉCTRICA.
Moraleja: Si al perro le dejamos de echar carne tendrá que irse a comer a otra parte, nosotros somos corderos y ellos perros.
Hola, soy de Valencia y en Canet de Berenguer nos está masacrando HC, porque nos cobra cuando quiere, nos hace estimaciones que no son ciertas y carísimas y nos tiene secuestrados, para que no nos cambiemos de compañía. Son unos sinvergüenzas. Yo he estado más de un año suplicándoles que me cobraran y no lo han hecho y después me lo han cobrado todo de golpe, y eso lo hacen para que no puedas cambiar de compañía. Luchemos contra ellos, por favor.
Carta al director de La Nueva España:
Voluntad se ha ocupado de la difunta Hidroeléctrica del Cantábrico en dos entradas posteriores a la que abre este hilo:
Ideas «luminosas»
Sólo el pasado brilla de verdad
La pomposamente llamada «Unión de Consumidores» ¿se entera ahora? La Nueva España:
El Tribunal Supremo, por cierto, se limitó a interpretar y aplicar la ley (ilegítima) vigente. Esto es: «el anterior Gobierno y el actual» sabían que ocurriría. Podrían haber cambiado la ley, a través de sus mayorías parlamentarias: pero gobiernan a favor de las eléctricas, a favor de la banca, etc. España es el país desarrollado con menor salario mínimo y con la factura eléctrica más cara, además de con la fiscalidad en mayor aumento proporcional. En manos de ladrones.