«Bodas de diamante»

Desde Voluntad, queremos unirnos a las felicitaciones a Dña. Manolita Bernedo y su esposo, D. Cipriano Díaz, por el 60º aniversario de boda que celebraron en el día de ayer. Es curioso, por no decir descorazonador, que sea noticia que un matrimonio alcance los 60 años felizmente casados. Sobre todo, si se tiene en cuenta cuál es la edad media de la población española, en general, y asturiana y gijonesa, en particular. Esperamos, y deseamos, que este aniversario de boda será noticia por la notoriedad que, hace ya unos años, alcanzó D. Cipriano Díaz en la vida pública gijonesa; y no por los años de feliz matrimonio de los homenajeados, puesto que es de suponer que haya muchos matrimonios en el mismo caso.

 

Bodas de diamante de Cipriano Díaz, ex directivo del Sporting, y Manuela Bernedo
Cipriano Diaz y Señora

Cipriano Díaz y Señora

Cipriano Díaz Junquera, de 88 años, y Manuela Bernedo Santamaría, de 83 años, celebran hoy sus bodas de diamante conmemorativas de los 60 años de casados. El que fuera durante doce años representante del municipio en las corporaciones predemocráticas, directivo del Sporting y socio fundador del Ateneo Jovellanos, contrajo nupcias en la iglesia Mayor de San Pedro -a la derecha, los novios ese día-. «Estamos muy orgullosos de ellos», decía ayer una de sus seis hijas. Con una amplia familia, entre la que se cuentan 12 nietos, la pareja aún recuerda que su boda, en La Pondala, supuso un desembolso de 1 peseta por menú.

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008090400_35_672020__Gijon-Bodas-diamante-Cipriano-Diaz-directivo-Sporting-Manuela-Bernedo.html

Es digno de ser destacado que una persona pudiera ser concejal, durante 12 años, directivo del Real Sporting de Gijón (visto el titular de la noticia, es más importante haber pertenecido a la Directiva del club de fútbol local que concejal de la Villa) y haber participado en la fundación, hace ya 55 años, del Ateneo Jovellanos. Más aún si lo comparamos con las actividades de los concejales actuales, sin distinción de partido, cuya presencia en cualquier entidad perteneciente al Ayuntamiento de Gijón, o representando a este en otras ajenas al mismo,  pasa por el cobro de unas sustanciosas dietas, ya sean por su asistencia a plenos, comisiones, consejos de administración, juntas generales y, así, hasta el infinito. Nos preguntamos cuánto cobrarían aquellos concejales «predemocráticos»; seguro que nuestra lampedusiana Alcaldesa podría contestarnos a esta pregunta puesto que su difunto esposo, Daniel Palacio, perteneció a alguna de aquellas corporaciones municipales, en su época de correaje y camisa azul.

Reiteramos, aquí, nuestra felicitación al «Pendón del Ayuntamiento» (1), y a su esposa, por su 60 aniversario de boda y les deseamos que celebren muchos más. Además, a D. Cipriano le deseamos que siga disfrutando de los partidos del Sporting en su asiento de la Tribunona… si ésta no se viene abajo antes.

(1): Desde Voluntad, no queremos dar lugar a malentendidos por la expresión «Pendón del Ayuntamiento». Era el mote cariñoso que le habían puesto, a D. Cipriano Díaz, sus compañeros de trabajo en las oficinas de, la ya desaparecida empresa gijonesa de vidrio y esmaltería, La Industria y Laviada. Este sobrenombre provenía de su época de concejal, en la que, cuando la Corporación Municipal asistía a alguna procesión solemne, lo hacía «en forma de villa»; siendo el homenajeado el encargado de portar el pendón del Ayuntamiento de Gijón. Este hecho fue aprovechado por alguno de sus compañeros, con evidente sorna gijonesa, para endosarle el sobrenombre de «Pendón del Ayuntamiento». Una buena muestra de estas comparecencias municipales «en forma de villa» la da Ramón Avello, en un artículo reciente sobre la festividad de San Pedro Apóstol en El Comercio:

En un capítulo del catálogo de la exposición ‘Una historia de papel: 500 años en los documentos del Archivo Municipal de Gijón’, dirigido -tanto el catálogo como la exposición- por el archivero municipal Eduardo Nuñez Fernández, se describe esa variación de las fiestas de la ciudad. Hasta el siglo XIX, la fiesta más solemne era San Pedro. La Iglesia, el Ayuntamiento y las casas de la ciudad se adornaban e iluminaban, la víspera de la fiesta, con faroles de colores. Las celebraciones del día de San Pedro se iniciaban con los actos religiosos en la Iglesia, seguidas de la procesión solemne, a la que asistía el Consistorio «en forma de villa», es decir, con un protocolo ceremonial preciso y previamente fijado. Tras la procesión, tenía lugar la fiesta propiamente dicha. Juegos infantiles, representaciones teatrales, corrida de toros y, por supuesto, una opulenta comida en la propia casa consistorial.

http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20080629/opinionarticulos/pedro-otras-fiestas-20080629.html
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1 Comentario

Archivado bajo 02.- Gijón, 03.- Comarca, Deporte, Política local

Una respuesta a “«Bodas de diamante»

  1. Hoy se publicaba en la prensa local el fallecimiento de D. Cipriano Díaz.

    «Requiem aeternam dona ei Domine.
    Et lux perpetua luceat ei.
    Requiescat in pace»

    http://esquelasdeasturias.com/fallecidos/32629/esquelas/1/

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