El pasado 24 de junio, nos encontrábamos, en la edición gijonesa de La Nueva España, la noticia del juicio al que se enfrentaba un policía local de Gijón por “presuntamente” agredir a una conductora en la calle Ezcurdia el 3 de agosto de 2007. Sospechosamente, esa noticia no venía reflejada en absolutamente ninguno de los otros diarios que se publican en la villa de Jovellanos.
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008062400_35_649849__Gijon-Policia-enfrenta-carcel-pegar-conductora.htmlUn Policía se enfrenta a dos años de cárcel por pegar dos puñetazos a una conductora
La agredida denuncia que el funcionario local, que no estaba de servicio, la persiguió por varias calles con su moto
R. GARCÍA
Una mujer de 49 años de edad ha denunciado a un funcionario de la Policía Local de Gijón. Asegura que el agente le pegó y le rompió la nariz sin mediar palabra con ella. Los hechos tuvieron lugar el día 3 de agosto del año 2007. Ella bajaba en su coche del Hospital de Cabueñes, en donde le acababan de diagnosticar un cáncer. Al llegar al semáforo situado en la calle Pintor Antonio Suárez tuvo que realizar un giro para esquivar un vehículo que estaba inmovilizado. En ese momento realizó la maniobra sin ningún problema y de manera correcta, pero, según la defensa del Policía, causó un grave perjuicio a un motorista que circulaba detrás y que se vio obligado a pegar una fuerte frenada para evitar colisionar con ella.Es ahí donde surgen los problemas que finalizarán hoy con la celebración del juicio. Según la acusación, la mujer comienza a ser perseguida por el motorista. El inevitable encontronazo llegó en la avenida de Castilla. El presunto agresor se sitúa al lado de la mujer que circulaba con la ventanilla bajada. La víctima siente miedo e intenta cerrar la ventanilla de su coche apretando el correspondiente botón, pero los nervios se lo impiden, de manera que el hombre, sin mediar palabra, introduce su mano en el habitáculo del vehículo y le asesta dos puñetazos con los que le rompe la nariz además de causarle varias lesiones cervicales. Después de la agresión, y todo según la acusación, el agresor se da a la fuga. La mujer consigue obtener la matrícula y se dirige a la Comisaría para poner la denuncia. Su sorpresa fue mayúscula al comprobar que su agresor era un agente de la Policía Local, pero que en aquel momento no estaba de servicio, por lo que no llevaba uniforme.
El funcionario policial alega en su defensa que debido a la maniobra que la mujer realizó, sin señalizar de manera correcta, él se vio obligado a apoyar un pie en el suelo para no caerse de la moto. También asegura que la mujer le insultó y le faltó al respeto.
La fiscal encargada del caso pide para el agresor una condena de un año de prisión y una indemnización por responsabilidad civil que asciende a los 1.200 euros. La acusación particular eleva esta petición. En su calificación provisional, con algunas lesiones sin calificar de momento económicamente, piden dos años de prisión para el presunto agresor así como una multa de 4.694,82 euros. La víctima no se ha podido recuperar del todo ya que combina su tratamiento contra el cáncer con el de las lesiones. La acusación considera el caso un delito; la defensa, una falta.
La vista oral del juicio tendrá lugar a partir de las diez de la mañana de hoy en el Juzgado de lo penal número 1 de Gijón.
Una vez que culmine el proceso y se dicte la sentencia se tendrá que valorar si el Policía puede seguir ejerciendo su cargo o es inhabilitado.
Podremos conceder el beneficio de la duda tanto a El Comercio como a La Voz de Asturias (antecesora y sucesora de aquel engendro llamado El Periódico de Gijón) a la hora de no publicar la noticia del inicio del juicio, con el fin de no “estigmatizar” a la Policia Local, objeto, ya de por sí, de las iras de los habitantes y visitantes de Gijón. Pero lo que no tiene vuelta de hoja es que, después de haberse hecho pública la sentencia, ninguno de los dos diarios anteriormente mencionados se hayan tomado la molestia de publicar ni el más mínimo comentario acerca de la misma, como sí hizo La Nueva España de Gijón el pasado 8 de julio. ¿Silencio cómplice?
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008070800_35_654398__Gijon-policia-local-condenado-propinar-mujer-semaforo.htmlUn policía local, condenado por propinar dos puñetazos a una mujer en un semáforo
El funcionario debe indemnizar a la víctima con 2.000 euros por las lesiones y las secuelas psicológicas que se produjeron tras el incidente
R. GARCÍA
El policía local J. A. M. G. ha sido condenado a un año de prisión y al pago de 2.000 euros de indemnización a una mujer a la que propinó «dos puñetazos» tras una incidencia de tráfico que tuvo lugar en agosto del año 2007. El funcionario policial ha sido condenado por el juez Lino Rubio Mayo, titular del Juzgado de lo penal número uno de los Juzgados de Gijón.Según se recoge a lo largo de los seis folios de sentencia, el magistrado considera probado que en el mediodía del 2 de agosto del año 2007, el acusado «mantuvo una discusión por una incidencia en el tráfico con la víctima en la calle Ezcurdia en Gijón, en el transcurso de la cual le propinó dos puñetazos en la nariz». Según la víctima, los golpes se produjeron después de una pequeña persecución por varias calles de la ciudad.
Esta agresión le ocasionó a la mujer un traumatismo con hematoma, además de una fractura de huesos sin desplazamiento. La víctima tuvo que dedicar veinte días a la curación de las lesiones y precisó tratamiento médico ortopédico, así como la baja laboral de catorce jornadas. También como consecuencia de esta agresión, a la mujer -que en el momento del suceso bajaba del Hospital de Cabueñes- le ha quedado una pequeña secuela, como es la reducción del flujo de aire por la fosa nasal derecha.
En el momento de los hechos la víctima no pudo reconocer al agresor como un funcionario policial, ya que éste no vestía el uniforme por no encontrarse de servicio.
Como consecuencia de estos hechos, ahora el acusado ha sido condenado, después de que el juez escuchara a todas las partes en la vista oral del juicio, a un año de prisión y una indemnización que asciende a la suma de 2.000 euros, mil euros por un delito de lesiones del que se le considera culpable y otros mil euros por las secuelas psicológicas derivadas. La fiscalía solicitaba la imposición de esta pena, mientras que la acusación particular elevaba la condena hasta los dos años de prisión. La defensa del policía local pedía, por su parte, la libre absolución del acusado.
Lo único que no se le ha reconocido a la víctima es que la ruptura de sus gafas fuera consecuencia de esta agresión.
Como bien dijo La Nueva España de Gijón, en la primera de las noticias que publicó, estamos a la espera de la valoración por parte de la Sra. Alcaldesa, o, en su defecto, la titular de la Concejalía de Seguridad Ciudadana (que, visto lo visto, no es lo mismo que la “seguridad de los ciudadanos”), acerca de este agente de la autoridad y la posibilidad de que pueda seguir prestando sus servicios en la Policía Local de Gijón.
No obstante, y como mucho nos tememos que ni el “Equipo de Gobierno” del Ayuntamiento de Gijón haga una valoración ni la “Oposición” del mismo Ayuntamiento se la vaya a exigir, desde Voluntad queremos expresar nuestro rechazo a que este individuo pueda seguir prestando sus servicios como policía local, puesto que sus actuaciones son más propias de un matón de discoteca (sin que esto conlleve una descalificación general de los porteros de discoteca, que de todo hay en la viña del Señor).
Además, queremos agradecer a la Alcaldía que tuviera a bien cambiar el nombre de “Policía Municipal” por el de “Policía Local”. Sin duda alguna, aquellos guardias municipales de antaño se avergonzarían de compartir algo, siquiera el nombre, con individuos como estos. En aquellos tiempos de la tan cacareada represión franquista, los “municipales” se apañaban con 7 motos (6 Ducatis de 250cc y 1 Sanglas de 400cc), un par de Santanas y poco más para mantener el orden en Gijón. Eso sí, te los encontrabas ANDANDO por cualquier acera, haciendo su ronda y no como los de ahora, que si están andando, en la mayor parte de los casos, será porque van a buscar cualquiera de los coches, motos, ciclomotores, quads, todoterrenos, furgonetas (no sé si me dejo alguno) pertenecientes al parque móvil de la Policía Local de Gijón. Perdón, alquilados por el Ayuntamiento de Gijón, para su uso por la Policía Local de Gijón.

3 comentarios
Viernes, 6 Marzo 2009 a las 19:26
Más (y no somos exhaustivos). El estilo socialista, chulesco y mafioso, sigue brillando. Hasta la edición local del Correo ex Español (antes El Comercio) se hace eco…
Jueves, 28 Mayo 2009 a las 2:44
Carta al director de La Nueva España:
Domingo, 7 Junio 2009 a las 23:41
Sigue la cosa. ¡Cómo nos protege la policía de Mapi! La Nueva España: