En la tradición de la Hoja del Lunes (que Voluntad ha reivindicado en varias ocasiones), dedicamos la entrada de hoy, lunes de Pentecostés, al deporte. En este caso, a los Juegos Olímpicos que (si Dios no lo remedia) parece que van a celebrarse en Pekín, capital de la China comunista –la más odiosa tiranía que en el mundo existe–. Voluntad ha denunciado ya los lazos con la República Popular China, así como a sus cómplices en Asturias (véanse, por ejemplo, las entradas Como chinos, como moros y No a los chinos). Reproducimos hoy un comunicado que hace unas semanas hizo público la delegación nacional de las Juventudes Tradicionalistas (en la cual tienen los asturianos influencia decisiva, según parece):
La organización de los Juegos Olímpicos en la China continental, es una más de las muchas locuras a las que por desgracia nos tienen acostumbrados las organizaciones deportivas internacionales y sus politiqueos de turno.
Es bien sabido que China, mantiene desde hace décadas una brutal dictadura comunista. Intentan engañarnos hablando de una supuesta apertura, tomándonos por imbéciles, puesto que China esté subiéndose a lomos del capitalismo económico, no ha significado –ni tenía por qué significar– la puesta en libertad de los injustamente encarcelados; ni el fin de la persecución de la Iglesia; ni la desaparición de torturas, infanticidios; aborto masivo y obligatorio, otros asesinatos y demás barbaridades. Que realicen negocios mil millonarios con otros países, no quiere decir que muchísimos millones de chinos no sigan viviendo en la miseria y la opresión. Ni que disminuya –al contrario, aumenta– la destrucción del medio ambiente a una escala antes desconocida.
Aunque nos apene este consenso internacional para prestar apoyo a un régimen tan atroz, no nos extraña, pues para el Comité Olímpico Internacional y el resto de las politizadas organizaciones deportivas lo más importante es el negocio, demostrándolo una vez más en este caso. No esperamos otra cosa tampoco de gentuza como Hein Verbruggen (presidente de la Comisión de Coordinación del COI), el cual, ya sea por indigencia intelectual o por caradura, comparó la situación del Tíbet respecto de la China comunista, con la situación de Vasconia respecto del resto de España.
Todo ello, unido a que lo que las Olimpiadas exhiben es un deporte ultra profesionalizado, con valores cada vez más negativos y antideportivos, nos impulsa a pedir el boicot de este circo infernal que por desgracia, está empezando a ser el pan (o más bien el veneno) de cada día. Los atletas españoles no deben acudir a Pekín.


1 comentario
Viernes, 29 Agosto 2008 a las 20:25
Carta al director de Hispanidad, hoy. El enlace activo del «modelo chino» es también muy interesante.