Explicábamos este título en la entrada anterior con el mismo. La desvergonzada tiranía partitocrática tiene en el ámbito municipal gijonés sus más preclaros exponentes, con la alcaldesa lampedusiana y aleccionadora, el vicealcalde trotskista, el colega estalinista… Que son capaces no sólo de incumplir sentencias y de derrochar dinero público en gastos judiciales e indemnizatorios (debido a sus decisiones arbitrarias e ilegales); sino, en comandita con los Gobiernos autónomo y nacional –en manos también de la izquierda plural– hasta de cambiar las leyes (leyes que habían hecho los suyos) para ajustarlas a sus ilegalidades previas. O sea: a mantener a los vecinos sometidos a su capricho y ocurrencias, a su incompetencia y a su corrupción.
Acaban, loado sea Dios, de tener un pequeño tropiezo. La Nueva España:
Los vecinos de El Pisón paralizan la ley del Principado que trata de legalizar la «Plantona»
El TSJA admite el recurso de los afectados contra la norma de ubicar instalaciones molestas a menos de dos kilómetros de las viviendas
Los vecinos de la colonia de El Pisón han ganado un paso más ante la justicia. El Tribunal Superior de Justicia admitió a trámite el recurso que presentaron contra la reforma que hizo el Principado en diciembre y en la que eliminaba la exigencia de colocar este tipo de industrias a una distancia mínima de dos kilómetros de cualquier zona urbanizada. De momento, y como se ha admitido el recurso, el cambio ejecutado por el Gobierno regional carece de firmeza, es decir, que puede ser eliminado por orden judicial. Los vecinos ya tienen una sentencia que obliga al cierre de la «Plantona».
É.V.
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias admitió a trámite el recurso que interpusieron los vecinos de la colonia de El Pisón ante la modificación de la ley que hizo el Principado en diciembre. En esa reforma el Ejecutivo regional eliminó el artículo que exigía que las construcciones o instalaciones como la «Plantona» deben ubicarse a más de dos kilómetros de distancia de una zona que esté urbanizada. Este último paso del tribunal puede ayudar, según explica el abogado de los vecinos de la colonia, Marcelino Abraira, a que «el cambio normativo no se tenga en cuenta, ya que, al estar recurrido, carece de firmeza», explicó.
La Sala de lo contencioso-administrativo del tribunal, cuya decisión hizo pública el miércoles, deberá estudiar ahora el recurso y decidir si mantiene o suprime el cambio que el Principado hizo en la ley de Presupuestos a finales del pasado año. La modificación tenía el objetivo de intentar mantener abierta la «Plantona».
Los vecinos ya cuentan con una sentencia a su favor. Un juez de lo contencioso-administrativo decretó en primera instancia la clausura de la «Plantona». Se basaba en una ley estatal que marca que ese tipo de instalaciones, que producen ruidos y olores, tiene que estar a cierta distancia de núcleos habitados.
El Ayuntamiento, incluso, había aprovechado esta modificación legal para presentar un recurso ante el juez y evitar su clausura. Sin embargo, los vecinos ya reclamaron entonces que, al tratarse de un proceso ya en curso, no puede someterse a ninguna ley nueva o modificada.
Marcelino Abraira ya había alertado entonces de que eliminar la exigencia de la distancia suponía que cualquier empresa podría colocarse incluso en el centro de la ciudad, con el riesgo que eso supone para los ciudadanos. Además de que se trata de una ley de obligación estatal.
Otro caso en que brilla la voluntad totalitaria de los gobiernos autónomo y municipal (no sólo de éste, como erróneamente supone la señora cuyo comentario reproducimos a continuación) es el intento de imponer a la Asociación Gijonesa de Caridad que violen, en aras de lo políticamente correcto y de la suicida política pro inmigratoria, los términos testamentarios de la donación Bango. «La Columna» (antaño «Columna de Gijón»), El Comercio de hoy:
Carmen Fernández se dirige a este espacio para dar su opinión acerca del geriátrico que proyecta la Cocina Económica: «A mí me parece que se debe respetar la voluntad de Evaristo Luis Bango (el millonario gijonés que legó toda su fortuna a cambio de que los fondos se destinaran a levantar una residencia para personas mayores) y construir un geriátrico en el que no puedan entrar ni personas extranjera ni drogadictos, pues este señor está en su derecho de dejar su dinero a quien le dé la gana. Lo que no es normal es hacer lo que diga el grupo municipal de IU».
RSS - Posts
3 comentarios
Domingo, 18 Marzo 2007 a las 13:10
Hoy también en «La Columna» (antaño «Columna de Gijón»), El Comercio:
Lunes, 26 Marzo 2007 a las 21:04
De nuevo en «La Columna» (antaño «Columna de Gijón»), El Comercio:
Domingo, 22 Junio 2008 a las 15:08
«La Columna» (antaño «Columna de Gijón»), El Comercio:
Tiene razón, doña Marta. Pero no sea ingenua: el actual Ayuntamiento no la representa. Está, efectivamente, en contra suya, y en contra de Gijón y sus vecinos.